Disfunción eréctil puede ser síntoma de futuro ataque al corazón

Especialista señala que problemas de impotencia anticipan una mala salud cardiovascular. La clave es consultar a tiempo para iniciar un tratamiento.




Un ataque al corazón se produce cuando las venas o arterias que llevan sangre a este músculo se tapan impidiendo la irrigación y causando la muerte de parte del tejido. En la disfunción eréctil, la sangre tampoco es capaz de rellenar los cuerpos cavernosos del pene por lo que éste no se erecta por completo. En muchos casos esto ocurre porque los vasos sanguíneos se obstruyen y ese es claro síntoma de que la salud cardiovascular no anda bien.

“Existen factores de riesgo que alteran la erección, como la diabetes, dislipedimias, hipertensión, obesidad y el sedentarismo. Todos ellos afectan la salud de las arterias del cuerpo, se van tapando. Primero tapan las más delgadas, como las del pene y después las coronarias. Si se produce una impotencia, en tres o cinco años más puede a aparecer un ataque al corazón”, dice el urólogo del Hospital Dipreca, Rodrigo Leyton.

En el estudio, que se enmarca dentro de una campaña sobre salud sexual en el hombre realizada por la Sociedad Chilena de Urología y el laboratorio Lilly, se encuestó a 325 hombres entre los 45 y 70 que se controlan en policlínicos preventivos del  Hospital Dipreca entre junio y agosto de este año. El 51,4%, de ellos reconocieron algún grado de disfunción eréctil, el 40,9% (133 pacientes) presentaron disfunción eréctil leve, el  8,4% (27 pacientes) leve-moderada; el 1,5% (5 pacientes) moderada y el 0,6% (2 pacientes) severa.

Según Leyton, hace 20 o 30 años, los hombres casi no consultaban por vergüenza o porque la cultura machista no les dejaba ver que este era un problema de salud. Además, tampoco había muchas alternativas de tratamiento. Pero en el último tiempo, las consultas a los urólogos ha aumentado.

"En general y como primera medida, lo que se trata de hacer es cambiar los factores de riesgo que alteran la erección como la diabetes, displipedimia, etc. Se evalúa si existe alguna alteraciones de hormonas o medicamentos que estén impidiendo la erección", explica Leyton. Después de eso, se puede determinar distintos tratamientos, desde medicamentos como el sildenafil, vardenafil y otros similares.

Si eso no funciona, también hay inyecciones que se ponen directamente dentro del pene y que el médico le enseña a administrar al paciente para que pueda hacerlo momentos antes de la relación sexual.

Leyton menciona que también existen otros dispositivos mecánicos como las bombas de vacío (manuales o eléctricas).

Entre los tratamientos novedosos para la impotencia de origen vascular, se utilizan ondas de choque que atraviesan la piel del pene y ayuda a que se formen nuevas microarterias que después permitirán la erección. Se deben realizar entre 5 y 15 sesiones, no duele y en dos meses de tratamiento se obtiene un 70% de mejoría. En Chile, hay cuatro de estas máquinas.

“Si nada de lo anterior funciona, se puede instalar una prótesis del pene, son dos tubos que se instalan en los cuerpos cavernosos. Se puede doblar o estirar según la necesidad. La sensación, el placer, el orgasmo se mantienen igual”, dice Leyton. “Siempre hay un tratamiento, sin importar la edad de los pacientes. Mientras antes consulten, mejor pronóstico hay”, insiste este especialista.

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