Juan de Dios Vial Correa

SEÑOR DIRECTOR
La muerte de don Juan de Dios Vial Correa enluta al mundo universitario. En su discurso, “El Don de la Felicidad” el año 2003, al recibir el grado de Doctor Scientiae et Honoris Causa de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Vial Correa hablaba sobre los bienes humanos fundamentales que había recibido de la Universidad. El conocimiento de la verdad, la experiencia de la belleza, el trabajo como un juego intelectual y la amistad, fueron bienes preciados que en él florecieron en su paso por esa casa de estudios.
La idea de universidad que, a su juicio, debía ser vista como custodio, promotor y testigo de estos bienes humanos, pero que, para muchos, “ha pasado a ser un anacronismo por el temor a declarar que existen bienes humanos que no dependen del arbitrio del poder, de la ambición, la competencia o el interés propio”. Habló sobre la “trivialización” a la que “se asiste hoy sobre los fines y el sentido de la universidad”. “Ella no se genera por la simple decisión de particulares ni por disposición gubernativa”, sino que existe en la sociedad “para recibir el influjo de los que saben”, “y no puede subsistir si en la sociedad se pierde la conciencia de los bienes que la universidad defiende y representa”.
Al final de su discurso, Juan de Dios agradece a todos “quienes me enseñaron a vivir” y confiesa que “la vida que estamos llamados a vivir, se labra en la búsqueda de los bienes que nos están prometidos, búsqueda que se desarrolla en la alegre anticipación de lo bueno, a pesar del dolor y frustración de nuestras propias debilidades y traiciones, en la confianza serena de Dios”.
Se ha ido un destacado intelectual, científico, educador, humanista, pero, sobre todo, un hombre sabio.
Carlos Williamson
Rector Universidad San Sebastián
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