Política

Zigzagueo DC y posibles descuelgues entre liberales y el PDG alimentan esperanza del gobierno para sacar su megaproyecto

A pesar de que hace solo dos días atrás el presidente de la Democracia Cristiana, Álvaro Ortiz, había anunciado que recurrirían al Tribunal Constitucional para impugnar la iniciativa, sorpresivamente, se abrió a aprobar su idea de legislar. El gobierno sigue apostando, además, a votos del PDG, el PL y el PPD.

Ministros, subsecretarios y diputados en el hall de la Cámara. Dedvi Missene

Solo dos votos opositores necesita La Moneda para poder aprobar la idea de legislar de su megaproyecto que contempla 43 medidas de distinta naturaleza, desde ajustes tributarios, atención de desastres por incendios y cambios en permisología medioambiental y en beneficios educacionales.

Sin embargo, tras la cadena nacional realizada por el Presidente José Antonio Kast, se produjo un cierre de filas en la oposición en contra de la propuesta en vista de la negativa del Ejecutivo a separar el texto. Dado su carácter misceláneo, la propuesta legislativa contiene una controversial rebaja de impuestos a las empresas de 27% a 23%, además de otras medidas como la invariabilidad tributaria y la posibilidad de que los dueños puedan descontar sus impuestos personales del gravamen que pagan sus sociedades.

Sin embargo, parte de la estrategia gubernamental pasa por presionar a la oposición al unir la demanda de reconstrucción con estos ajustes al sistema impositivo.

El plan del gobierno, que complica especialmente a los legisladores del Biobío y Valparaíso, regiones resultaron afectadas por graves incendios, aparentemente comenzó a dar resultado.

Giros

A pesar de que hace solo dos días atrás el presidente de la Democracia Cristiana, el diputado Álvaro Ortiz, había anunciado que recurrirían al Tribunal Constitucional para impugnar el carácter misceláneo del megaproyecto, esta mañana, sorpresivamente, se abrió a aprobar en general la iniciativa.

“Creo que en la idea de legislar vamos a estar de acuerdo, pero una vez que se empiece a discutir, vamos a poner los puntos”, dijo en Radio Duna Ortiz, exalcalde de Concepción y hoy representante del Biobío.

Este anuncio caía del cielo a los ministros del Presidente Kast, ya que si logran aprobar en la Cámara la idea de legislar (votación en general), el texto quedaría a medio camino de su meta.

Esa votación inicial es una de las más importantes en el trámite legislativo, ya que, si se rechaza, obliga al gobierno a tener que esperar un año para renovar la presentación de un proyecto o tener que buscar las dos terceras partes del Senado (33 senadores) para poder reponerlo en forma inmediata.

En el pasado, algunos rechazos a la idea de legislar se han convertido en una muerte súbita de una iniciativa, por ejemplo, la fallida reforma tributaria del Presidente Gabriel Boric en marzo de 2023.

Por el contrario, la reforma de pensiones, que sí logró salvar esa valla preliminar, pudo ser reconstruida en el Senado y convertirse en ley, a pesar de que la Cámara le rechazó artículos centrales, en la discusión en particular.

Por ello, las declaraciones de Ortiz sorprendieron, incluso, a sus camaradas aliados en el partido, ya que él llegó a la presidencia de la Falange con un discurso claramente opositor a la administración de Kast.

Su postura, sin embargo, da cuenta de que en el bloque opositor todavía no hay una postura clara respecto de cómo enfrentar el megaproyecto.

En los días previos, el jefe de la bancada PPD-Independientes, el diputado Raúl Soto, había señalado que estaba abierto al diálogo. De hecho, se reunió la semana pasada con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz.

Sin embargo, tras la cadena de Kast y el ruido que generaron sus acercamientos a título personal con el gobierno, el mismo Soto endureció su discurso y se plegó a la advertencia de otros jefes de bancada opositores que podrían recurrir al Tribunal Constitucional, ya que la presentación de un megaproyecto misceláneo -sin ningún consenso previo, como los son, por ejemplo, las leyes de reajuste del sector público-, podrían afectar la deliberación democrática.

A ello se suma que la decisión de La Moneda, al menos hasta este viernes, es presionar para que el texto se vea solo en la Comisión de Hacienda, lo que podría enardecer aún más la postura opositora.

PDG y liberales

En el Ejecutivo, en todo caso, confían en que podrán quebrar la resistencia opositora, incluyendo la que ahora existe en el PPD.

De hecho, hay otras bancadas de oposición, como la del PDG y la del Partido Liberal, donde algunos de sus legisladores no se cierran a priori a la iniciativa gubernamental, a pesar de que sus principales líderes como Franco Parisi (PDG) y el senador Vlado Mirosevic (liberal) ya han manifestado su postura preliminar en contra.

Por ejemplo, en el programa Sin Filtros, el diputado Javier Olivares (PDG), afirmó que “yo quisiera votarlo a favor, porque va a significar un apoyo al gobierno... (pero) lo más importante en política es poder estar ordenado”.

“En lo personal, no estoy cerrado a discutir este mensaje presidencial. Sin embargo, es fundamental que este proceso sea verdaderamente participativo, donde todos podamos incidir en el texto final e incorporar las observaciones y propuestas que hemos planteado. Esperamos también que el gobierno considere medidas concretas que respondan a las necesidades urgentes de la ciudadanía, como la reposición del 3% de salud, que representa un apoyo relevante para miles de familias. Solo así podremos construir un proyecto que refleje de mejor manera las necesidades y expectativas de las personas”, dijo el diputado Alejandro Bernales (liberal).

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