Mineras chilenas serán las ganadoras ante las políticas del gobierno peruano, según banco de inversión estadounidense

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El mercado recibió bien la apertura al diálogo del gobierno de Pedro Castillo, sin embargo advierten que los riesgos persisten. En un informe publicado el martes, Jefferies precisó que “las mineras de cobre no peruanas, como Antofagasta, son las claras ganadoras relativas si la producción de cobre en Perú se ve afectada por factores políticos”.




La inversión minera en Perú se está desacelerando, debido al riesgo político asociado al gobierno de Pedro Castillo, marco en el que se verían beneficiadas las mineras chilenas, de acuerdo al banco de inversiones estadounidense Jefferies.

En un informe publicado el martes, la entidad precisa que “las mineras de cobre no peruanas, como Antofagasta, son las claras ganadoras relativas si la producción de cobre en Perú se ve afectada por factores políticos”.

El gobierno de Pedro Castillo anunció el viernes pasado el cierre de cuatro minas en la región de Ayacucho, en la zona centro sur del país. Esto con el objetivo de proteger “ecosistemas delicados que proveen de agua a los territorios”, según explicó la presidenta del Consejo de Ministros, Mirtha Vásquez, tras visitar la zona en cuestión y reunirse con sus comunidades.

“Si bien aún no hay evidencia real de una represión más amplia contra la industria minera nacional como resultado de preocupaciones ambientales, creemos que el riesgo de mayores impuestos mineros (como mínimo) en Perú conducirá a una menor inversión en nuevos proyectos mineros en el país”, sostuvo a la luz de los hechos el analista de Jefferies, Christopher LaFemina.

Según especifican, en carpeta había US$ 37.500 millones de gasto de capital potencial para proyectos de crecimiento de cobre en Perú, pero muchos de los proyectos se han estancado, debido a el riesgo político plasmado en el cierre de las minas.

Diálogo no frena el riesgo

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Ante la polémica desatada por el anunció, que de acuerdo a gremios locales mineros llevaría a la pérdida de 54.000 empleos, Castillo señaló ayer que “el Gobierno convocará a los gremios empresariales, a las autoridades regionales y locales y a las comunidades para dialogar sobre estos temas y llegar a consensos en beneficio de todos los peruanos”.

La disposición al diálogo de Casa de Pizarro, que ya se ha concretado en el inicio de sus conversaciones con la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía de Perú, hasta ahora es bien recibida en el mercado. Hoy Hochschild, la empresa británica que se verá afectada con el cierre de sus dos mayores minas de metales preciosos en Perú, sube 5,8% en la bolsa de Londres.

Sin embargo, ese rebote no guarda relación con el derrumbe de 29% que experimentó el lunes y que continuó con un descenso de 4,6% el martes, lo que da cuenta de los riesgos que advierte el mercado ante las políticas impulsadas por Castillo.

De hecho, Patrick Jones, analista de JP Morgan, planteó a Financial Times que los cierres anunciados “aumentan aún más el riesgo geopolítico para las mineras que operan en Perú”, agregando que esto presenta una extrapolación negativa para Anglo American, “cuyo proyecto emblemático de cobre Quellaveco se encuentra en Perú”. Esta última, a diferencia de Hochschild, no ha visto mayores movimientos en sus acciones.

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