Minera ligada a Martin Borda consigue permiso clave para explotar litio en Maricunga

litio

La empresa de capitales chileno, canadiense y australianos recibió el visto bueno por parte de la Cchen, otorgándole una cuota de extracción de litio de 88.885 toneladas LME. Ahora irá a la búsqueda de un Ceol para la utilización de la totalidad de sus pertenencias en el salar.




Un tercer actor de litio está próximo a instalarse en Chile, en el Salar de Maricunga, y no es Codelco. Y es que la minera ligada al empresario Martín Borda junto a capitales australianos y canadiense recibió un permiso clave para concretar su proyecto por US$500 millones para extraer litio en el Salar de Maricunga, misma zona donde la estatal busca instalarse junto a un socio.

Salar Blanco recibió la semana pasada la luz verde por parte de la Comisión Chilena de Energía Nuclear (Cchen), organismo que la autorizó a producir y comercializar productos de litio extraídos desde el Salar de Maricunga, con una cuota de extracción de 88.885 toneladas métricas de litio metálico equivalente (LME), por un período de 30 años. La cifra se encuentra por encima de la cuota actual de SQM en el Salar de Atacama, que bordea las 65 mil toneladas de litio metálico, pero bastante menor a las 349.553 toneladas de litio metálico que obtuvo la minera no metálica hasta 2030 tras poner fin al conflicto que mantenía con Corfo.

[ze_adv position="adv_300x100" ]

El permiso obtenido por Salar Blanco autoriza a la compañía a extraer litio desde estas pertenencias, que fueron inscritas con anterioridad a 1979 -es decir, antes del nuevo Código Minero- y que equivalen a cerca del 50% de la propiedad de la minera en dicho salar. Desde la empresa se encuentran trabajando para la obtención de un Contrato Especial de Operación de Litio (Ceol) para poder explotar el 50% de las pertenencias faltantes. Estas, se rigen bajo el actual reglamento que establece el litio como un elemento no concesible, obligando a aquellos que quieran explotar a asociarse con el Estado.

[ze_adv position="adv_300x250-A" ]

Una vez que dicho contrato se consiga, Minera Salar Blanco deberá recurrir nuevamente a la Cchen para ampliar su autorización en sus concesiones inscritas con posterioridad a 1979.

No obstante, en paralelo, desde la empresa informaron que están preparando el estudio de impacto ambiental (EIA) para su proyecto, el que será presentado antes del segundo trimestre de este año. Adicionalmente, comenta uno de los socios del proyecto, también se está trabajando con las comunidades aledañas a la iniciativa, así como con las autoridades de la zona.

[ze_adv position="adv_300x250-B" ]

"Este permiso es un paso muy importante para la compañía en su objetivo de convertirse en el corto plazo, en un nuevo actor en la industria del litio en Chile. Hoy la compañía, luego de más de cuatro años de exploración y desarrollo en el Salar de Maricunga, está próxima a presentar su Estudio de Impacto Ambiental (EIA) al sistema de evaluación, lo que transforma al proyecto de Minera Salar Blanco, en uno de los más importantes en Sudamérica. Estamos convencidos que Chile tiene una oportunidad única para consolidar su posición en una industria que sin lugar a dudas será relevante en el futuro. Es importante destacar la diligencia y profesionalismo con que la Comisión Chilena de Energía Nuclear (Cchen) abordó la solicitud presentada por Minera Salar Blanco reflejada en esta autorización", comentó Cristóbal García-Huidobro, CEO de Minera Salar Blanco.

[ze_adv position="adv_300x250-C-net" ]

Asociación

En paralelo a estos trámites, Minera Salar Blanco está trabajando junto a la gigante China Fulin Group con el fin de desarrollar por primera vez en Chile, cátodos de litio. Todo esto, como parte de un memorándum de entendimiento firmado durante el año pasado entre ambas partes.

Fulin Group fue una de las empresas seleccionadas por Corfo el viernes pasado para adjudicarse una cuota de la producción reservada en el acuerdo con Albemarle.

Se que espera que la compañía produzca unas 20.000 toneladas año de material catódico del tipo LFP (litio, fierro y fosfato), a través de una planta que considera una inversión de más de US$100 millones en su primera etapa.

Comenta

Los comentarios en esta sección son exclusivos para suscriptores. Suscríbete aquí.