Alberto Naudon: “Las monedas digitales tienen que ser masivas (...) Sería para pagar a nivel nacional, en todo tipo de comercio”

18/06/2021 FOTOGRAFIAS AL CONSULTOR DEL BANCO CENTRAL, ALBERTO NAUDON Mario Tellez / La Tercera

El consejero del Banco Central aterriza el anuncio de la entidad de que estudiará para Chile la emisión de un “peso digital”. Explica que los pilotos “más interesantes” son monedas digitales que se traspasan desde un dispositivo a otro: “Son como los billetes, pero se alojan, por ejemplo, en un teléfono inteligente en vez de la billetera”. En todo caso,aclara que “estamos muy lejos todavía de emitir una moneda digital” y que una iniciativa así es un tema de años antes de concretarlo.




El Banco Central sorprendió hace poco más de una semana al anunciar que había comenzado a estudiar la posibilidad de emitir una moneda digital. Si bien no hay plazos ni ninguna decisión tomada, lo cierto es que ya es parte de las preocupaciones de la institución monetaria.

El análisis que se hace al interior del ente rector es que, si bien hoy en día el dinero ya es en su mayoría digital, porque está presente en las transferencias bancarias y en el pago con tarjetas de débito y crédito, la aparición de monedas digitales puede generar cambios importantes en el sistema financiero que deben ser considerados en las decisiones de política económica y de regulación.

Ingresar directamente al mercado de pagos con una moneda digital del Banco Central es una de las alternativas que se barajan para enfrentar estos y otros problemas que preocupan al ente rector, como los temas de ciberseguridad y de lavado de dinero.

Para analizar estas nuevas tendencias, se conformó un grupo de trabajo dentro de la institución, con la tarea de generar una estrategia de mediano plazo sobre medios de pago digitales en el país. Dicho grupo está encabezado por el consejero Alberto Naudon, quien explica los pormenores de esta nueva tarea.

“Lo que debemos tener en cuenta es que estamos en un momento de cambios tecnológicos y culturales que seguirán presentes y sus impactos pueden ser bastante grandes”, menciona de entrada Naudon. Esto fue, precisamente, lo que llevó a que el Central comenzara a analizar las implicancias de emitir una moneda digital.

¿Cuál fue el análisis interno del Banco Central que lo llevó a iniciar este proceso de estudio?

-Hay dos elementos importantes. El primero es la fuerte disminución y en algunos países incluso la casi desaparición del efectivo. El segundo elemento importante es la posibilidad de que se genere un sistema de pagos distinto, paralelo al actual, lo que podría generar problemas en la estabilidad financiera. Esos dos cambios pueden traer consecuencias económicas importantes y en particular para la labor del Banco Central. En ese contexto es que varios bancos centrales del mundo, incluido el chileno, decidieron hacer frente a este tema.

Naudon sostiene que la aparición de un sistema de pagos paralelo podría provocar consecuencias relevantes para la intermediación financiera. “Cuando uno paga una transferencia electrónica o con una tarjeta, básicamente lo que está haciendo es mandarle una orden a su banco para que descuenten una cantidad de pesos de la cuenta y una orden al banco del vendedor para que se le sume. Es un intercambio de depósitos, que el sistema mantiene dentro de los bancos, y eso es muy importante para el funcionamiento del sistema actual”, dice.

Complementa la idea afirmando que “los depósitos son una de las principales fuentes de financiamiento de la banca, y, por lo tanto, es un soporte muy relevante del sistema de crédito que los bancos entregan. Si las personas, por determinadas razones, prefieren no tener su dinero en forma de depósitos en los bancos, sino que en la billetera digital de alguna empresa, los bancos tendrán menos depósitos y esos menores depósitos podrían altera de manera relevante el funcionamiento del mercado. Con esto no quiero decir que sea malo tener otro sistema, pero sí hay que entender las consecuencias de cómo se diseña un nuevo sistema para que no genere problemas en otro lugar”.

Y ahí, Naudon resalta que el rol que juega el Banco Central será “muy importante”, subrayando que “puede regular, ya sea siendo uno de los entes que regulan, o bien participar directamente emitiendo una nueva moneda digital. Esa es una de las cosas que se están estudiando”.

¿Estos cambios pueden pasar en un corto plazo?

-Es difícil hacer una predicción, pero los cambios pueden suceder con rapidez cuando entran empresas como Facebook o Amazon. No es casualidad que el tema comenzó a tomar fuerza dentro de los principales bancos centrales del mundo cuando Facebook anunció que iba a emitir su moneda digital Libra, que ahora se llama Diem. Esto fue un hito, porque las compañías como Facebook, que tienen miles de millones de cuentas y que tienen una capacidad de hacer productos supercercanos y amigables para sus usuarios, tienen realmente la capacidad de generar medios de pago masivo que transformen el sistema de pagos.

El consejero detalla que el cambio en el sistema de pagos está avanzando y que por eso tienen que adelantarse para evaluar alternativas. “Hay que tener en cuenta que estos cambios pueden generar modificaciones relevantes en el sistema económico y en el sistema financiero en particular. Y los bancos centrales tienen que saber cómo enfrentar esos temas para poder seguir haciendo su trabajo, manteniendo los otros bienes económicos importantes como la estabilidad de precios y del sistema financiero”, afirma.

En la práctica, ¿cómo funcionaría esta moneda digital? ¿Quiénes podrían acceder a ella?

-Hay muchas alternativas, pero solo hacia el final del proceso vamos a poder responder una pregunta como esa. Hoy día sabemos que el sistema de pagos va a cambiar, pero es muy temprano para saber cómo va a cambiar, más aún saber cuál será la solución que el Banco Central propondrá como la más óptima. Lo que hay por el momento son más bien principios: queremos un sistema de pagos que sea inclusivo, que todos tengan acceso, que sea seguro, que fomente la innovación y que sea eficiente, es decir, que sea de bajo costo. ¿Cómo se logra eso? Dependerá de muchos factores que no manejamos aún.

¿Dónde se almacenarían? ¿Habría cuentas en el propio Banco Central?

-Uno puede imaginar distintas soluciones para una moneda digital de Banco Central. Una es en cuentas para las personas en el Banco Central, similar a lo que hoy ofrecen los bancos comerciales. Pero para serle franco, no es una alternativa que parezca muy atractiva. Creo que agrega poco valor a lo que ya hay y mete a los bancos centrales en un mundo que les es muy ajeno. Los pilotos más interesantes son monedas digitales que se pueden traspasar directamente desde un dispositivo a otro. Son como los billetes, pero se alojan, por ejemplo, en un teléfono inteligente en vez de en la billetera.

¿Puede almacenarse en las mismas cuentas bancarias?

-Cuál será el rol de los bancos comerciales en esto es parte del análisis. Hay sistemas híbridos que consideran un rol importante para ellos, otros sistemas donde estas instituciones pueden ser parte del sistema de distribución del dinero digital del Banco Central. En fin, hay distintas alternativas. Lo que es obvio, es que la forma que tome cualquier sistema alternativo dependerá mucho de cómo evolucione el sistema actual. En eso están ocurriendo mejoras importantes, algunas empujadas por nosotros, como la idea del pago instantáneo y la promoción de las finanzas abiertas, y otras del mundo privado, como la interoperabilidad de los códigos QR. El sistema de pagos en Chile es bueno, perfectible, por cierto, pero se están incorporando tecnologías más amigables cada vez más rápido. Eso hay que tomarlo en cuenta a la hora de pensar en la aparición de uno nuevo.

¿Y se está pensando para pagar en todo tipo de comercios, tanto internos como externos?

-Si llegáramos a emitir una moneda digital, sería para pagar a nivel nacional, en todo tipo de comercio, tal y como se hace hoy con los billetes y monedas. El tema de los pagos transfronterizos es muy importante, pero algo distinto, que involucra muchas otras complejidades. Nosotros sabemos por experiencias personales, que pagar en Chile es relativamente fácil y barato, pero cuando uno quiere transferir dinero a otros países el sistema es poco transparente, engorroso y caro. Es un problema en todo el mundo. Ahora, la solución trasciende a lo que pueda hacer un Banco Central, porque requiere de acuerdos entre bancos centrales en el mundo para coordinar tecnología en distintas ubicaciones. Por cierto que la creación de monedas digitales de bancos centrales puede ser una oportunidad para atacar ese problema. Pero las soluciones que se encuentren van a requerir de la participación conjunta de varios países.

¿La masividad y accesibilidad es un principio básico, es decir, si no se cumple, no se avanza en una moneda digital?

-Tienen que ser masivas y accesibles. Totalmente. No tiene sentido que el Banco Central, que es una institución del Estado, haga un sistema de pagos para unos pocos. Por el contrario, en un mundo donde el comercio electrónico es cada vez más relevante y donde culturalmente la digitalización entra con fuerza, el efectivo va a ir perdiendo importancia. Eso tiene muchas ventajas, pero hay que preocuparse de que todos tengan acceso a los medios de pagos electrónicos, sino unos se quedan fuera del sistema. En Chile la cuenta RUT ha sido un gran avance en inclusión financiera, que ha dado acceso a millones de personas al mundo de los pagos electrónicos. Pero queda trabajo que hacer, es una de nuestras preocupaciones.

Inauguración fachada restaurada del Banco Central

Ustedes entregarán un informe en el primer trimestre de 2022. ¿En ese momento se fijarán los plazos para una eventual emisión?

-Es muy importante tener en cuenta que cualquier modificación es compleja y requiere mucho análisis, mucho estudio, porque solo se puede lanzar cuando se esté seguro que funcionará. Lo que vamos a hacer ahora es un primer paso para tener una discusión más abierta, más pública con respecto a cómo vemos que está evolucionando el mercado de pagos, cuáles serían las posibles consecuencias de esa evolución y proponer posibles alternativas para tratar de ver cuáles son los pros y contra, pero estamos muy lejos todavía de emitir una moneda digital.

¿Y eso cuánto puede demorar?

-No tenemos plazo definido, pero si se llegara a decidir, emitir es un tema de años antes de concretarlo.

China recientemente declaró como ilegales las criptomonedas…

-El problema de las criptomonedas es distinto a lo que estamos hablando. Eso tiene más que ver con la existencia de activos altamente especulativos que pueden desestabilizar ciertos mercados y se pueden prestar para abusos. El tema chino tiene más que ver con este tipo de problemas, que con el sistema de pagos que estamos analizando.

¿Cuál es la principal diferencia con las criptomonedas?

-El tema de nuestro informe y de una eventual moneda digital no se relaciona tanto con las bitcoins u otros criptoactivos similares. Estas innovaciones generan otro tipo de preocupaciones, pero no las que motivaron la creación del grupo que dirijo. En este grupo nos interesa más la aparición de la moneda de Facebook que la de bitcoin, porque bitcoin tiene escasas posibilidades de ser un medio de pago masivo. Bitcoin es un avance tecnológico sorprendente y con gran potencial, porque logra solucionar un problema muy complejo, que es el de poder transar activos digitales sin la necesidad de tener una institución centralizada que lleve los registros. La motivación que tenía su o sus creadores se relacionaba con saltarse a las autoridades, porque no querían un sistema que estuviera regido por organismos de gobierno o por alguna gran institución financiera. Pero la verdad es que, desde el punto de vista de los medios de pagos minoristas, solucionó un problema complejo, pero que le importa a poca gente y a un costo alto en términos de comodidad al pagar. Eso importa, porque, al final, uno paga con lo que le sale más cómodo y le genera confianza. En eso las bigtechs son muy buenas en generar apps fáciles de usar, los que, por cierto, pueden estar construidos sobre tecnologías como las que usa bitcoin.

¿Podría tener impacto en la política monetaria y en la balanza de pagos?

-Potencialmente, podría tener impacto en la política monetaria, porque tendría impacto en la configuración del sistema financiero y la transmisión a la política monetaria. Ahora, no veo grandes impactos en flujos de capital.

¿La decisión de emitir se conversará con las autoridades económicas como Hacienda, CMF y otras?

-Es una iniciativa que trasciende al banco. No solo por los cambios legales. Es un tema que involucra el bienestar de las personas y lo más razonable es que estas decisiones se vayan tomando en conjunto con otras autoridades.

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