Ventas de supermercados bajaron casi 25% en la RM en la semana más álgida de las protestas

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Datos levantados por Nielsen arrojaron un descenso del 14% a nivel nacional en el mismo lapso. Mientras, en el domingo 20, segundo día con toque de queda, la baja fue del 77%. Aceite y harina fueron los productos más demandados por los consumidores.




Un complejo mes fue octubre para los operadores de supermercados en el país. Esto, no solo por la cantidad de locales saqueados, sino también por el impacto en las ventas que dejó la primera semana de estallido social.

Según datos levantados por Nielsen, al mirar el comportamiento de la semana pasada, la más compleja en materia de seguridad, la caída en las ventas llegó a 14% a nivel nacional, comparado con la misma semana del año anterior. Pero al mirar los datos de la Región Metropolitana, ese porcentaje sube a 23%, siendo una caída transversal en las diversas zonas de Santiago.

En tanto, el primer domingo de coyuntura (20 octubre) se observó una caída en las ventas de 77% en comparación con un domingo promedio, siendo el día más afectado de la semana y donde por lo general se concentran las compras de supermercado.

Cabe mencionar que ese domingo se vivió la segunda jornada de toque de queda en Santiago y la provincia de Concepción. En ambas zonas, la medida se adelantó en una hora respecto del sábado 19.

El Director de Retail Services para Nielsen Chile, Diego Gizzi, explicó que si bien las primeras semanas del mes son fuertes para los supermercados, al coincidir con el pago de remuneraciones de las personas, "si establecemos un promedio, obviamente aquí hay un impacto gigante", señaló.

Por ahora Nielsen se encuentra levantando datos también de las ciudades de Concepción, Valparaíso y Coquimbo, "que notamos fueron las más afectadas. Ese material lo estamos trabajando", agregó el experto de la consultora Nielsen.

Decisiones de compra

Una imagen que se repitió en la primera semana de contingencia fueron las filas y carros llenos con productos de despensa en los supermercados que pudieron operar. Pero ese mayor volumen de compra no necesariamente significó una boleta promedio mayor, explicó Gizzi. "A lo primero que se recurrió tiene que ver con alimentos básicos, donde no tienes el diferencial de precios de lo que podría ser una categoría de nicho, premium o impulsiva, que eso sí se da cuando haces una misión de compra en 'piloto automático', que es cuando recorres la tienda y te vas tentando. En este caso la gente salió a buscar lo que realmente necesitaba".

Dentro de los productos de mayor demanda se situaron el aceite, que fue la categoría más vendida, y la harina, ambos productos en empaques más grandes,. Esto,"pensando en que no sabes cuándo te vas a volver a abastecer", señalan desde Nielsen. También se observó un mayor consumo de pan, a lo que se sumó la compra de frutas, sal y azúcar y en general las categorías asociadas a los productos de primera necesidad. En tanto, en el sector Oriente se observó una compra mayor de carne comparado con el sector poniente, detalló Gizzi.

Para el Director de Retail Services de Nielsen Chile, un factor a destacar fue que en medio de la agitación no se interrumpió el suministro de productos y que los supermercados pudieran mantener el abastecimiento. "Esto habla de una logística y un entrenamiento veloz, y que no fuera una preocupación para la población, sabiendo que la sociedad chilena tiene el supermercadismo en el top of mind. El desabastecimiento fue nulo, al otro día tenías la tienda de pie", enfatizó.

Impacto en el comercio

El punto de inflexión para el comercio se generó a partir del mismo viernes 18 de octubre, día en que el gobierno optó por decretar estado de emergencia en la capital, que derivó luego en toque de queda. Desde esa fecha y hasta el 27 de octubre, las ventas cayeron en promedio un 16%, según cifras de Transbank dadas a conocer por la Cámara de Comercio de Santiago (CCS).

El sector más afectado fue el de Turismo y Entretención, con una caída de 36% en las ventas entre el 18 y 27 de octubre, seguido de los servicios minoristas, con -19% (que venía creciendo 26%) y comercio de bienes, con una baja de 10%. El buen desempeño del e-commerce, a principios de octubre, ha servido de colchón para mitigar el impacto de la coyuntura, "que de otro modo hubiese sido una violenta caída para el retail".

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