La ambiciosa meta de desarrollar una píldora para tratar el Covid-19

Mientras el mundo avanza en la vacunación, varios laboratorios buscan desarrollar un medicamento oral para combatir el SARS-CoV-2. La idea es desarrollar una píldora que se pueda administrar en la urgencia inmediatamente tras el diagnóstico positivo.


Hace más de un año que la defensa contra el Covid se tomó los laboratorios del mundo. Actualmente son varias las vacunas que circulan para tratar de inmunizar a la población contra la catastrófica pandemia actual. Pero también existe un grupo de científicos que no busca la inyección, sino que sueñan con una píldora accesible y calibrada para atacar el Sars-CoV-2.

La meta es desarrollar una droga que funcione tan bien como los tratamientos de anticuerpos que vienen en las vacunas, según expone una nota de Stat News. Lo que buscan es una píldora que pueda administrarse en un servicio de urgencia a quien llegue tras haberse expuesto al virus o con un PCR positivo. Así lo explica Nathaniel Erdmann, especialista en enfermedades infecciosas de la Universidad de Alabama, al mencionado medio especializado en ciencia y salud. “Un fármaco fácil, oral y seguro”, resumió el especialista. Francis Collins, el reputado director del National Institutes of Health (NIH), dice en el mismo reportaje que este es derechamente “su sueño”: una píldora eficaz que pueda administrarse inmediatamente después del diagnóstico de Covid-19.

En el camino por desarrollar un medicamento contra el Covid-19 hay varios obstáculos. Por una parte, está la opción de que el fármaco no sea suficientemente fuerte como para detener la propagación del virus; por otro lado, existe la ineludible preocupación de seguridad, respecto por ejemplo a los efectos secundarios. A todo esto se suma el problema de la rapidez con la que han mutado las cepas y la pregunta sobre cómo, y qué tan rápido, esto cambia al virus.

Como se lee en el artículo de Stat News, las experiencias anteriores de búsqueda de tratamientos antivirales han puesto en evidencia lo incierto que puede ser llegar al antídoto. En el caso de la hidroxicloroquina para la malaria, terminó siendo un fracaso, mientras que el esteroide dexametasona, de manera inesperada, hoy salva vidas.

¿Cómo lograr el objetivo? Primero, los científicos tienen que identificar la vulnerabilidad molecular en el virus. Luego empieza la selección de cientos de miles de medicamentos para encontrar los que se adhieran a ese objetivo. El próximo paso sería perfeccionar una molécula que equilibre poder, especificidad y seguridad. Si todo resulta bien bajo el microscopio, aún quedan meses de pruebas en animales, antes de que un ser humano pueda consumir la pastilla en una prueba clínica.

Collins asegura a Stat News que con todo lo complicado que resulta la tarea, es una “prioridad extremadamente alta” para la administración Biden, y que por ello están buscando alianzas con varias compañías para acelerar el proceso lo más posible. “Esta pandemia va a estar con nosotros, incluso con excelentes vacunas, y la gente se va a enfermar”, asegura el científico.

Ciertos desarrollos ya alimentan el optimismo de algunos especialistas. Se espera que muy pronto la farmacéutica Merck y Ridgeback Biotherapeutics expongan datos sobre una píldora similar al remdesivir. Ésta funciona alterando el proceso de replicación viral, “engañando” al SARS-CoV-2 para que corrompa su propio material genético. Un antecedente para ese fármaco es la droga desarrollado por la compañía Atea Pharmaceutical, que funciona apuntando a una enzima clave para la replicación viral. Los resultados de esta última se esperan para los próximos meses. Aunque ninguno se diseñó para el Sars-CoV-2, los científicos dicen que podrían marcar avances en varios de los requisitos que un antiviral de estas características necesita cumplir. El que sí ha sido específicamente diseñado para el virus que ocasiona el Covid 19 es un fármaco de Pfizer que comenzó su primer ensayo clínico en marzo. Este último está enfocado la enzima 3CL, la principal del SARS-CoV-2, esencial en el proceso de replicación del virus. Esta enzima es una de las dos específicas de todos los coronavirus, por lo que el éxito de este desarrollo podría resultar clave para el control de futuras pandemias también.

Los especialistas advierten, eso sí, que a largo plazo, la mejor apuesta para controlar el SARS-CoV-2 es la vacunación con el respaldo de un medicamento antiviral combinado. Una mezcla, explican, que se dirija a múltiples facetas del virus para contrarrestar el riesgo de mutación.

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