La historia de George, el caracol que murió sin poder salvar a su especie de la extinción

The Hawai‘i Department of Land and Natural Resources

El último ejemplar de la especie Achatinella apexfulva conocido, murió el martes 1 de enero. Tenía 14 años y vivió en cautiverio en la isla Oahu, Hawai Un pequeño fragmento del caracol permanece congelado en el zoológico de San Diego.


El caracol George creció solo en la isla Oahu, Hawai. Tenía 14 años y el martes 1 de enero murió. Pero no era un caracol cualquiera, era el último de su especie, Achatinella apexfulva, más conocida como caracol de árboles hawaianos, según detalla el periódico local Big Island News en su página web.

El Departamento de Tierras y Recursos Naturales de Hawái (DLNR, por sus siglas en inglés) de la División de Silvicultura y Vida Silvestre, fue el organismo que informó de la muerte de George, el último Achatinella apexfulva conocido en el mundo.

Aunque lo nombraron con nombre masculino, era hermafrodita, con partes masculinas y femeninas. Su nombre tampoco fue casual, lo recibió en homenaje a la famosa tortuga de las Islas Galápagos, conocida como Solitario George, el último macho e individuo conocido de Chelonoidis abingdonii, especie de tortuga gigante de esas islas.

Vida en cautiverio

En 1997, los últimos 10 Achatinella apexfulva conocidos fueron llevados a un laboratorio en la Universidad de Hawai para criar en cautiverio. Pero nacieron solo unos pocos. De los sobrevivientes, solo uno logró vivir por más tiempo. Ese fue George.

David Sischo, biólogo de vida silvestre del Programa de Invertebrados de Hawai, en entrevista con Big Island News, señaló que George tenía aproximadamente 14 años, y que era parte de una especie que ha experimentado disminuciones drásticas en su población como resultado de la destrucción del hábitat, la recolección excesiva y la introducción de depredadores.

En estudios realizados por Sischo, explica que especies endémicas insulares, como a la que pertenecía George, al estar aisladas de las presiones de los ecosistemas continentales, a menudo evolucionan con rasgos de la historia de vida, comportamiento y sistemas inmunes “ingenuos a la presencia de la parte continental depredadores y enfermedades”.

Producto de ello, la especie mostraba rasgos particulares como una madurez tardía (entre 5 a 6 años), una baja fecundidad (con una a siete crías por año) y una larga vida útil (de más 10 años). Esos rasgos lo hacían también más vulnerables a amenazas como la introducción de depredadores, como ratas, caracoles depredadores y camaleones.

En el año 1981 el conjunto del género Achatinella, endémico de la isla de Oahu, fue catalogado como en peligro de extinción en los EE.UU. Aquello implicó que en la Universidad de Hawai resguardaran especies en cautiverio.

Pero la población cautiva con los años fue disminuyendo drásticamente. Los expertos indican que posiblemente la baja diversidad genética y altos niveles de endogamia, pueden haber influido. La cría en cautividad de caracoles de árboles, indica Sischo en sus estudios, ha resultado compleja.

En el año 2017, se recolectó un pequeño fragmento de dos milímetros del pie de George. Ese tejido vivo de George ahora permanece congelado en el zoológico de San Diego, en EE.UU.



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