Su hallazgo podría generar un evento dramático y desconocido en la Tierra: Científicos descubren un nuevo y oculto núcleo en nuestro planeta

Imagen referencial. Crédito: Nasa

La investigación podría modificar los parámetros actuales que definen la estructura de nuestro planeta. Además, permitiría entender de mejor manera los sismos y su origen.




Un estudio publicado por la Universidad Nacional Australiana (ANU), establece que la Tierra tendría otro núcleo interno, dentro del núcleo interno que ya conocemos. Este nuevo modelo, podría cambiar los planteamientos sobre la composición real de la Tierra. Incluso podría dar nuevas pistas sobre el origen de los terremotos.

La autora principal del estudio, la investigadora Joanne Stephenson, señala que si bien esta nueva capa es difícil de observar, sus propiedades distintivas pueden apuntar a un evento dramático y desconocido en la historia de la Tierra. El hallazgo lo confirmaron luego de realizar un rastreo de miles de modelos numéricos.

La presencia de una capa más interna de la Tierra se sospechaba con anterioridad, debido a que los cristales de hierro que componen el núcleo interno tienen diferentes alineaciones estructurales.

Estos nuevos antecedentes podrían ayudar a entender las ondas sísmicas que afectan al planeta. Algunos modelos establecen que el material del núcleo interno canaliza las ondas sísmicas más rápidamente en paralelo al Ecuador, otros señalan que la mezcla de materiales permite ondas más rápidas paralelas al eje de rotación de la Tierra.

tierra-planeta
El estudio entrega nuevas pistas de la composición de la Tierra.

Pablo Salucci, geólogo de la Universidad Católica, explica que en la medida que conozcamos mejor nuestra estructura planetaria interna, “tendremos un mejor comprensión de una serie de fenómenos y en particular de la mecánica que da origen a los sismos”.

“Encontramos evidencia que puede indicar un cambio en la estructura del hierro, lo que sugiere quizás dos eventos de enfriamiento separados en la historia de la Tierra”, dijo Stephenson.

Los detalles de este gran evento son todavía un poco misteriosos, “pero hemos agregado otra pieza del rompecabezas cuando se trata de nuestro conocimiento del núcleo interno de la Tierra”, añadió la investigadora.

Temperaturas sobre los 5.000 grados Celsius

En particular, “hay que comprender que estos fenómenos ocurren a cientos de kilómetros de profundidad, y ciertamente los sismos, y en particular como viajan las ondas sísmicas son de vital importancia para poder dilucidar cómo son las estructuras de nuestro planeta a grandes profundidades”, añade Salucci.

Stephenson estableció que investigar la estructura del núcleo interno puede ayudarnos a comprender más sobre la historia y la evolución de la Tierra.

Estos nuevos antecedentes podrían ayudar a entender las ondas sísmicas que afectan al planeta. En la gráfica, la falla de San Ramón.

Los científicos llegaron a la conclusión de que el núcleo interno de la Tierra, llega a temperaturas que superan los 5.000 grados Celsius. Esto representaría solo el 1% del volumen total de la Tierra.

“Tradicionalmente nos han enseñado que la Tierra tiene cuatro capas principales: la corteza, el manto, el núcleo externo y el núcleo interno. La idea de otra capa distinta se propuso hace un par de décadas, pero los datos no han sido muy claros”, señaló la científica.

Estos descubrimientos dan cuenta de cuánto falta por comprender de la dinámica interna de nuestro planeta. “No olvidemos que tenemos solo 100 años de acumulación de conocimiento científico en este campo, lo que en tiempo geológico es menos que un “abrir y cerrar de ojos” en 4.500 millones de años historia terrestre, en donde cada descubrimiento, como el que vemos en esta publicación es un avance hacia la comprensión de fenómenos tan complejos como los terremotos”, establece el geólogo de la U. Católica.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.

Investigadores descubrieron que este elemento químico afecta el lóbulo occipital del insecto, impidiendo que puedan mantener una trayectoria recta y actuar de forma rápida ante los cambios en su entorno.