Por Alexis Paiva MackInvestigadores identifican el circuito del sueño profundo que desarrolla músculo, quema grasa y potencia al cerebro
El estudio fue liderado por científicos de la Universidad de California en Berkeley. Los autores afirman que sus hallazgos proporcionan información que puede contribuir al desarrollo de nuevos tratamientos para distintas enfermedades y afecciones.

Múltiples investigaciones han concluido que un sueño profundo y reparador aumenta los niveles de la hormona del crecimiento, lo que contribuye al desarrollo de músculos y huesos fuertes y a la quema de grasa.
Sin embargo, el motivo por el cual la falta de sueño —en particular la fase temprana y profunda llamada sueño no REM— reduce los niveles de la hormona del crecimiento ha sido un tópico de debate.
Ahora, un estudio publicado en la revista Cell y liderado por científicos de la Universidad de California en Berkeley asegura haber encontrado la respuesta.
Para su investigación, realizada en base a experimentos con ratones, analizaron los circuitos cerebrales que controlan la liberación de la hormona del crecimiento durante el sueño.
Afirman que identificaron un mecanismo de retroalimentación cerebral que mantiene los niveles de esta hormona en un equilibrio preciso.
De acuerdo a los autores, sus hallazgos proporcionan una guía para comprender cómo interactúan el sueño y la regulación hormonal.
Asimismo, presumen que podrían abrir nuevas vías para el tratamiento de personas con trastornos del sueño relacionados con afecciones metabólicas, como la diabetes, o con enfermedades degenerativas, como el Parkinson y el Alzheimer.
La primera autora del estudio e investigadora postdoctoral de la UC Berkeley y el Instituto de Neurociencia Helen Wills, Xinlu Ding, declaró a través de un comunicado: “Se sabe que la liberación de la hormona del crecimiento está estrechamente relacionada con el sueño, pero solo mediante análisis de sangre y la medición de los niveles de esta hormona durante el sueño”.
“Estamos registrando directamente la actividad neuronal en ratones para observar qué sucede. Estamos proporcionando un circuito básico sobre el que trabajar en el futuro para desarrollar diferentes tratamientos”.
Dado que la hormona del crecimiento regula el metabolismo de la glucosa y las grasas, la falta de sueño también puede aumentar el riesgo de obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares, agregó la científica.

Cómo se relaciona el sueño con la hormona del crecimiento, según el estudio
La investigadora explicó que las neuronas que orquestan la liberación de la hormona del crecimiento durante el ciclo sueño-vigilia se encuentran en lo profundo del hipotálamo.
Una vez liberada, la hormona del crecimiento aumenta la actividad de las neuronas en el locus coeruleus, un área del tronco encefálico implicada en la excitación, la atención, la cognición y la búsqueda de novedades.
La desregulación de las neuronas del locus coeruleus está relacionada con múltiples trastornos psiquiátricos y neurológicos.
El investigador postdoctoral de la UC Berkeley y coautor del estudio, Danel Silverman, afirmó: “Comprender el circuito neuronal de la liberación de la hormona del crecimiento podría, en última instancia, conducir a nuevas terapias hormonales para mejorar la calidad del sueño o restablecer el equilibrio normal de esta hormona”.
“Existen algunas terapias génicas experimentales que se dirigen a un tipo celular específico. Este circuito podría ser una herramienta novedosa para intentar reducir la excitabilidad del locus coeruleus, algo que no se había explorado hasta ahora”.
Los autores analizaron el circuito mediante la inserción de electrodos en el cerebro de ratones y la medición de los cambios en la actividad tras estimular las neuronas del hipotálamo con luz.
Según informaron, los ratones duermen durante periodos cortos —de varios minutos— a lo largo del día y la noche, lo que ofrece numerosas oportunidades para estudiar los cambios en la hormona del crecimiento durante los ciclos de sueño-vigilia.
A través de un análisis con técnicas avanzadas de rastreo de circuitos neuronales, descubrieron que las dos hormonas peptídicas pequeñas que controlan la liberación de la hormona del crecimiento en el cerebro —la GHRH, que la promueve, y la somatostatina, que la inhibe— funcionan de manera diferente durante el sueño REM y el sueño no REM.

La somatostatina y la GHRH aumentan durante el sueño REM para potenciar la hormona del crecimiento, pero la somatostatina disminuye y la GHRH aumenta solo moderadamente durante el sueño no REM para potenciar dicha hormona.
La hormona del crecimiento liberada regula la actividad del locus coeruleus, como un mecanismo de retroalimentación que contribuye a crear un efecto homeostático de equilibrio.
Durante el sueño, la hormona del crecimiento se acumula lentamente para estimular el locus coeruleus y promover la vigilia. No obstante, cuando el locus coeruleus se sobreexcita, paradójicamente promueve la somnolencia, según el estudio.
En otras palabras, explicó Silverman, “esto sugiere que el sueño y la hormona del crecimiento forman un sistema estrechamente equilibrado: la falta de sueño reduce la liberación de la hormona del crecimiento, y un exceso de esta hormona puede, a su vez, inducir la vigilia”.
“El sueño estimula la liberación de la hormona del crecimiento, y esta, a su vez, regula la vigilia; este equilibrio es esencial para el crecimiento, la reparación y la salud metabólica”.
Junto con ello, destacó Ding, “la hormona del crecimiento no solo ayuda a desarrollar músculo y huesos y a reducir la grasa corporal, sino que también puede tener beneficios cognitivos, aumentando el nivel general de activación al despertar”.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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