Por Alexis Paiva MackEstas son las señales de que tienes un trastorno del sueño, según especialistas
Se estima que más de 850 millones de adultos padecen insomnio a nivel mundial. Se trata de uno de los trastornos del sueño más comunes. Sin embargo, no es el único. Estas son algunas de las afecciones más frecuentes que dificultan el dormir, junto con sus síntomas y posibles causas.

Los trastornos del sueño pueden generar múltiples consecuencias en la salud tanto física como mental, mientras que también pueden alterar el estado de ánimo y dificultar las tareas que se deben realizar durante la jornada.
Es normal que de vez en cuando se puedan presentar problemas para dormir. Sin embargo, ciertos signos sostenidos en el tiempo pueden sugerir que se tiene una afección médica.
La neuróloga del Centro del Sueño de UC Christus, la Dra. María Fernanda Gómez, explica a La Tercera: “Tener ocasionalmente problemas para dormir puede ser normal. Por ejemplo, en situaciones de estrés, cuando se tiene una crisis personal importante o cuando se presenta algún otro factor puntual”.
Cuando hablamos de un trastorno del sueño, hay tres aristas principales que se deben considerar, anticipa la especialista.
“Primero está la frecuencia. Si tienes dificultades para dormir o alguna otra molestia más de tres veces a la semana, en general, ya estamos frente a un problema que podría ser una señal de alarma”.
“Después está la duración. Si tienes una incomodidad, ya sea para conciliar el sueño o mucha somnolencia, más de tres meses, efectivamente ahí ya estamos hablando de un potencial trastorno del sueño”.
“Luego está si esto trae repercusiones en el funcionamiento diurno. Por ejemplo, si sientes que estás más desconcentrado, inatento, irritable o que tienes mucho sueño o cansancio durante el día, esos síntomas nos pueden orientar a que estamos frente a un trastorno del sueño”, enfatiza la Dra. Gómez.
De acuerdo a una revisión de estudios publicada en la revista Sleep Medicine Reviews, se estima que más de 850 millones de adultos padecen insomnio a nivel mundial, mientras que más de 410 millones padecen insomnio grave.
Aquel trastorno del sueño es uno de los más comunes. Sin embargo, no es el único.
A continuación encontrarás algunas de las afecciones más frecuentes que dificultan el dormir, junto con sus síntomas y posibles causas.

Qué es el insomnio y cuáles son sus síntomas
El insomnio es uno de los trastornos del sueño más comunes y se manifiesta cuando hay dificultades para quedarse o mantenerse dormido.
Como resultado, las personas que lo padecen suelen tener un descanso de peor calidad, mientras que también pueden presentar una sensación de cansancio cuando despiertan.
Puede dividirse en dos tipos: agudo (de corta duración) o crónico (de larga duración).
El insomnio agudo, por lo general, puede durar días o semanas. Sus causas más frecuentes incluyen estrés en el trabajo, presiones familiares o un evento traumático, según detalla MedlinePlus, un medio informativo de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.
Cuando el insomnio tiene un carácter crónico puede durar un mes o más. De acuerdo a la citada fuente, la mayoría de estos casos son secundarios. Esto se traduce en que son el síntoma o el efecto secundario de algún otro problema.
Entre estos últimos se pueden encontrar ciertas afecciones médicas, el uso de medicamentos u otros trastornos del sueño. El consumo de sustancias como la cafeína, el tabaco y el alcohol también puede ser una causa.
Sin embargo, también hay casos en los que el problema principal es el insomnio crónico en sí, es decir, sin que haya otra causa.
No existe un consenso único y universal sobre las causas del insomnio crónico. No obstante, factores como el estrés de larga duración y el trabajo en turnos pueden influir.
A nivel general, los principales síntomas del insomnio incluyen:
- Permanecer despierto por un largo tiempo antes de dormirse
- Dormir solo por períodos cortos
- Estar despierto durante gran parte de la noche
- Sentirse como si no hubiera dormido nada
- Despertarse demasiado temprano
De acuerdo a una revisión de estudios publicada en el Journal of Sleep Research, entre el 10% y el 15% de la población general cumple los criterios para el trastorno de insomnio crónico.
Las tasas de esta afección son más altas entre mujeres, adultos mayores y personas con trastornos de salud mental.
Los tratamientos para el insomnio suelen incluir cambios en el estilo de vida, terapia —generalmente cognitiva-conductual— y/o ciertos medicamentos.

Qué es la apnea obstructiva del sueño y cuáles son sus síntomas
La apnea obstructiva del sueño (AOS) es el trastorno respiratorio más común relacionado con el sueño. Las personas que lo padecen dejan de respirar y vuelven a hacerlo repetidamente mientras duermen.
Tales pausas son conocidas como apneas.
Según explican desde la Clínica Mayo, hay varios tipos de apnea del sueño. La AOS, en particular, ocurre cuando los músculos de la garganta se relajan y bloquean las vías respiratorias, lo que pasa de manera intermitente al dormir.
Uno de los signos más comunes de esta afección es el ronquido.
Aunque cualquier persona puede sufrir AOS, algunos factores pueden aumentar el riesgo. Entre estos se encuentran: tener sobrepeso, edad avanzada, antecedentes familiares de AOS, vías respiratorias estrechas, congestión nasal crónica, fumar y otras afecciones médicas (como presión arterial alta, ataque cardíaco, accidente cerebrovascular, latido cardíaco irregular, diabetes, enfermedad pulmonar crónica y depresión).
Los síntomas de la AOS durante la noche incluyen los siguientes:
- Ronquidos fuertes
- Pausas en la respiración durante el sueño, que a menudo percibe la pareja
- Despertarse durante la noche, jadear o atragantarse
- Necesidad de orinar con frecuencia
Los síntomas de la AOS durante el día incluyen los siguientes:
- Somnolencia diurna excesiva
- Despertarse por las mañanas con la boca seca o dolor de garganta
- Dolores de cabeza por la mañana
- Problemas de concentración
- Cambios en el estado de ánimo, como sentirse deprimido o molestarse con facilidad
- Presión arterial alta, especialmente si estás tomando varios medicamentos para controlarla
- Menos interés en las relaciones sexuales
“Existen tratamientos para la apnea obstructiva del sueño. Uno de ellos es un dispositivo que utiliza presión de aire para mantener las vías respiratorias abiertas mientras duermes. Otra opción es una boquilla para empujar el hueso maxilar inferior hacia delante durante el sueño. Para algunas personas, la cirugía puede ser una opción. En las personas con obesidad, bajar de peso puede mejorar los síntomas de la apnea obstructiva del sueño”, afirman los especialistas de la Clínica Mayo.

Qué es el síndrome de las piernas inquietas y cuáles son sus síntomas
El síndrome de las piernas inquietas, también conocido como enfermedad de Willis-Ekbom, se caracteriza por una intensa necesidad de mover las piernas, generalmente a raíz de una sensación de incomodidad.
Suele ocurrir por la tarde o durante la noche, cuando se está sentado o recostado. Los pacientes que tienen esta afección sienten que el movimiento de las piernas alivia la molestia de forma temporal.
De acuerdo a los médicos de la Clínica Mayo, puede empezar a cualquier edad y tiende a empeorar con el paso de los años, mientras que también puede interrumpir el sueño e interferir en las actividades diarias.
No se conocen exactamente sus causas, pero se presume que podría deberse a un problema con la forma como las células del cerebro utilizan la dopamina, según MedlinePlus.
La afección tiende ser más frecuente en persona con enfermedad renal crónica, diabetes, anemia, mal de Parkinson, neuropatía periférica, embarazo, esclerosis múltiple y deficiencia de hierro, magnesio o ácido fólico.
También puede presentarse en personas que usan ciertos medicamentos, están suspendiendo el uso de sedantes o consumen cafeína, alcohol o nicotina.
Las sensaciones que puede generar esta afección en la parte inferior de las piernas incluyen:
- Arrastre y gateo
- Borboteo, tirón o jalón
- Ardor u hormigueo
- Dolor, palpitaciones o molestia
- Picazón o raedura
- Cosquilleo, alfileres y agujas en los pies
Tales sensaciones:
- Son peores en la noche cuando usted está acostado hasta el punto de que puede interferir con el sueño y mantenerse despierto
- Algunas veces ocurren durante el día
- Comienzan o empeoran al acostarse o sentarse por períodos prolongados
- Pueden durar 1 hora o más
- Algunas veces se presentan también en la parte superior de las piernas, los pies o los brazos
- Se alivian cuando usted se mueve o se estira en tanto continúe moviéndose
Los tratamientos a menudo consideran cambios en el estilo de vida y el uso de ciertos medicamentos.

Qué son los trastornos del ritmo circadiano del sueño y cuáles son sus síntomas
Los trastornos del ritmo circadiano, también conocidos como trastornos del ciclo de sueño y vigilia, son problemas que aparecen cuando el reloj interno del cuerpo, que nos indica el momento de dormir o de estar despiertos, no está sincronizado con el entorno, según explica el National Heart, Lung, and Blood Institute de Estados Unidos.
Ese reloj interno es conocido como reloj circadiano y tiene un ciclo de 24 horas.
“El cuerpo trata de sincronizar el ciclo de sueño y vigilia con señales del entorno, como los momentos de luz y oscuridad en el exterior, los horarios de las comidas y los horarios en que uno está físicamente activo. Cuando el ciclo de sueño y vigilia no está sincronizado con el entorno, pueden aparecer dificultades para dormir y el sueño puede ser de mala calidad. Las alteraciones del ciclo de sueño y vigilia que interfieren con las actividades diarias tal vez indiquen que tiene un trastorno del ritmo circadiano”.
Los cambios en el ciclo de sueño pueden ser temporales y deberse a los hábitos, el trabajo o un viaje, por ejemplo. Sin embargo, también pueden ser a largo plazo y pueden producirse por la edad, los genes o una afección médica, según el citado instituto.
Existen distintos tipos de trastornos del ritmo circadiano del sueño, afirman los médicos de Cleveland Clinic. Por lo tanto, los síntomas pueden variar.
A nivel general, suelen incluir:
- Dificultad para conciliar el sueño (insomnio)
- Dificultad para mantener el sueño
- Dificultad para volver a conciliar el sueño a mitad de la noche o a primera hora de la mañana
- Despertarse antes de lo que uno quiere o planea
- Dificultad para levantarse (inercia del sueño) o horarios de sueño-vigilia impredecibles
- Somnolencia durante el día, que puede provocar hipersomnia
- Necesidad de tomar una siesta durante el día
- Fatiga
- Dolores de cabeza
- Depresión, irritabilidad y otros problemas debidos a la falta de sueño
Los tratamientos pueden variar dependiendo del trastorno y la situación de la persona. Pueden ir desde ajustes en la iluminación hasta el uso de ciertos suplementos o medicamentos y cambios en los hábitos relacionados al sueño.

Qué es el bruxismo del sueño y cuáles son sus síntomas
El bruxismo es una afección en la que una persona rechina, aprieta o cruje los dientes. Puede ocurrir cuando se está despierto o dormido. En casos como este último, se le llama bruxismo del sueño.
Son múltiples los elementos que pueden incidir en su desarrollo. De acuerdo al National Institute of Dental and Craniofacial Research de Estados Unidos, entre estos se encuentran: factores psicosociales como el estrés, los genes, el consumo de alcohol o cafeína, fumar y el uso de ciertos medicamentos.
Asimismo, pueden influir los hábitos de sueño, la postura, la dieta y la capacidad para relajarse, según MedlinePlus.
Los síntomas y signos del bruxismo suelen incluir:
- Dientes aplanados, partidos, agrietados o flojos
- Esmalte dental desgastado, exponiendo las capas internas del diente
- Dolor o sensibilidad dental
- Dolor en los músculos de la mandíbula
- Tensión en la mandíbula
- Cansancio de los músculos de la mandíbula.
- Dolor de cabeza
- Dolor facial
La Dra. Gómez, del Centro del Sueño de UC Christus, comenta que el bruxismo del sueño no es una patología en sí misma, sino que más bien, es una conducta, la cual muchas veces puede ser una señal de otras afecciones.
Los tratamientos para el bruxismo pueden variar considerablemente dependiendo de cada caso. Sin embargo, suelen centrarse en buscar cambios en la conducta del paciente (por ejemplo, cambiar la posición de descanso) y en controlar el estrés, así como en el uso de protectores bucales y el tratamiento dental (en caso de que los dientes se hayan visto afectados).

Qué son las parasomnias y cuáles son sus síntomas
Las parasomnias son un tipo de trastorno del sueño que provoca experiencias o comportamientos anormales durante el sueño. Las acciones pueden ocurrir al quedarse dormido, mientras se duerme o justo antes de despertarse, según explica Cleveland Clinic.
Las personas que padecen alguna de estas afecciones podrían hablar mientras duermen, ser sonámbulas, tener pesadillas, despertar confundidas y no recordar qué hicieron durante la noche.
Aunque otros podrían pensar que la persona está despierta cuando ocurren estos sucesos, en realidad se desarrollan mientras está dormida. Posteriormente, en la mañana, es probable que no recuerde lo que hizo mientras dormía.
Existen distintos tipos de parasomnias, mientras que las causas pueden variar dependiendo de múltiples factores. Algunos elementos que podrían incidir son: un horario irregular del sueño-vigilia, dificultad para que el cuerpo pase de estar despierto a quedarse dormido, los genes, la falta de madurez del ciclo sueño-vigilia (en el caso de los niños) y el uso de ciertos medicamentos.
Entre los síntomas más frecuentes de las parasomnias se encuentran:
- Dificultad para dormir toda la noche
- Hacer cosas que normalmente no harías estando despierto, mientras duermes
- Sentir emociones intensas al despertar (miedo, estrés, ansiedad)
- Sentirse cansado durante el día
- Tener malos sueños
- Realizar movimientos estando despierto durante el sueño (agarrar objetos, caminar)
- Emitir vocalizaciones (hablar, gritar) mientras se duerme.
- Despertarse confundido o desorientado
Los tratamientos varían dependiendo de los factores desencadenantes, el tipo de parasomnia y la situación del paciente. A nivel general, pueden incluir desde tomar precauciones de seguridad (como retirar objetos peligrosos de la habitación) hasta la planificación de un mejor sueño, el uso de medicamentos y el apoyo de terapia psicológica.
Cabe recordar que si tienes dudas sobre tu salud, siempre es recomendable consultar con especialistas para evaluar tu caso particular y las mejores formas de abordarlo.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
2.
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
50% Plan Digital+$5.150 al mes SUSCRÍBETE

















