Qué es la ciclospora, el grave virus estomacal que está propagándose en Estados Unidos
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han confirmado al menos 531 casos, cuatro veces más que en el mismo período del año pasado, mientras que estados como Michigan reportan cifras récord.

Las autoridades sanitarias de EE.UU. están siguiendo de cerca un inusual aumento de casos de ciclosporiasis, una enfermedad intestinal causada por el parásito Cyclospora cayetanensis, que este año registra cifras muy superiores a las habituales.
Según informó The New York Times, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han confirmado al menos 531 casos en el país, cuatro veces más que en el mismo período de 2025.
Sin embargo, la cifra podría ser considerablemente mayor, ya que algunos estados reportan datos más actualizados.
Solo Michigan informó recientemente 992 infecciones, un incremento cercano al 500% respecto de la semana anterior.
Aunque los especialistas recalcan que la enfermedad rara vez provoca complicaciones graves o resulta mortal, consideran que el aumento de contagios es inusual y preocupante.

Qué es la ciclospora
La ciclospora es un parásito microscópico que infecta el intestino humano tras el consumo de alimentos o agua contaminados con materia fecal que contiene los ooquistes del parásito.
De acuerdo con The New York Times, los casos suelen aumentar entre mayo y agosto en Estados Unidos.
Sin embargo, el incremento registrado este año supera ampliamente lo esperado y las autoridades aún no logran identificar una única fuente de contaminación, por lo que sospechan que existen múltiples focos.
Una de las particularidades de este parásito es que no suele transmitirse directamente entre personas.
Esto se debe a que los ooquistes eliminados en las heces tardan entre una y dos semanas en volverse infecciosos, lo que hace mucho más probable el contagio mediante alimentos o agua contaminados.
Cuáles son los síntomas
Los síntomas pueden aparecer entre dos días y más de dos semanas después de ingerir el parásito.
El signo más característico es la diarrea acuosa, que puede ser intensa e incluso explosiva. También pueden presentarse náuseas, cólicos abdominales, distensión, malestar general y pérdida del apetito.
En la mayoría de los casos, la enfermedad desaparece por sí sola en aproximadamente una semana.
Sin embargo, si no recibe tratamiento, algunas personas pueden experimentar diarrea persistente durante varios meses.
Los especialistas advierten que muchos casos pasan inadvertidos porque los síntomas son similares a los de una gastroenteritis común y no siempre se solicita un examen específico para detectar la infección.
Cómo reducir el riesgo de contagio
Los brotes registrados en Estados Unidos han estado vinculados principalmente al consumo de frutas y verduras frescas, entre ellas frambuesas, cilantro, albahaca, lechuga, ensaladas preparadas y distintas variedades de arvejas.
Como todavía no se conoce el origen del aumento actual de casos, los expertos recomiendan extremar las medidas habituales de higiene alimentaria.
Entre ellas, lavarse siempre las manos con agua y jabón antes de manipular alimentos y después de ir al baño, ya que los desinfectantes a base de alcohol no eliminan el parásito.
También aconsejan lavar cuidadosamente frutas y verduras bajo agua corriente antes de consumirlas.

En algunos alimentos, como las frambuesas, la limpieza resulta más difícil debido a su superficie irregular, por lo que cocinarlas ofrece una mayor protección.
Los especialistas también recuerdan que el agua contaminada puede ser otra vía de transmisión, tanto al beberla como durante actividades recreativas.
Cuándo consultar a un médico
La principal recomendación para quienes presentan síntomas es mantenerse bien hidratados y reponer líquidos y electrolitos.
Si la diarrea es intensa, dura más de algunos días o la persona pertenece a un grupo de riesgo –como niños, adultos mayores, embarazadas–, se recomienda acudir a un profesional de la salud para evaluar la realización de un examen diagnóstico.
Si la infección por Cyclospora se confirma, existen antibióticos que pueden acortar la duración de la enfermedad y disminuir la intensidad de los síntomas.
Los especialistas también aconsejan evitar el uso de medicamentos antidiarreicos sin indicación médica, ya que no siempre son apropiados según el cuadro clínico.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
1.
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
50% Plan Digital+$5.150 al mes SUSCRÍBETE

















