Teatro audiovisual: tres cortometrajes sobre el amor en la pandemia

Ver una obra en código cinematográfico desde la comodidad de la casa, es una dinámica que cada vez toma más fuerza, y se convierte en una forma viable de seguir creando teatro. Paola Volpato, Bárbara Ruiz-Tagle y Susana Hidalgo, cuentan cómo fue dirigir a otros actores de manera online para Pequeñas historias de amor.



La pandemia ha sido diferente para todos, vivirla solo o sola, acompañado o acompañada, con pareja o sin pareja, es un tema. Cómo enfrentar el confinamiento y, las consecuencias de ello, dentro de una relación, es otro.

Desde el miedo al contagio, las preocupaciones de quién va a cuidar a quién, pasar más tiempo con la persona amada, dividir las tareas, el uso del espacio, reflexionar acerca de qué se quiere en la vida mientras se lava la loza, terminar o empezar una relación, son algunas situaciones que tuvieron lugar mientras transcurría la cuarentena en distintos territorios. “Si ella se enferma, me enfermo yo; si yo me enfermo, se enferma ella. Finalmente, seré yo”, decía la escritora Alia Trabucco en una crónica de la revista Anfibia, en la que relataba cómo sobrevivió al Covid viviendo con su novia en Inglaterra.

Como una reflexión sobre la cotidianidad de las relaciones amorosas y afectivas durante la pandemia, surgió Pequeñas historias de amor, de la productora Cultura Capital. Un nuevo montaje virtual del Teatro Nescafé de las Artes, que se estrenará este jueves 19 de noviembre, a las 21:00 horas, vía streaming. Las entradas se pueden comprar en la web o en Ticketek.

Esta producción consiste en tres cortometrajes basados en la dramaturgia de Claudia Hidalgo, que cuentan historias de parejas en el encierro, y que fueron dirigidos por las actrices Paola Volpato y Dayana Amigo; Bárbara Ruiz-Tagle y Carolina Varleta, y Susana Hidalgo.

Gabriel Cañas y Emilia Noguera protagonizan la primera historia, dirigida por Paola Volpato y Dayana Amigo.

Luego de Los días que te amé, de Coca Guazzini, además de recitales online como Nada Personal, tributo a Cerati, y Sinatra, concierto tributo, este nuevo montaje realizado bajo un formato audiovisual, pero en código teatral, y protagonizado por Geraldine Neary, Pedro Fontaine, Emilia Noguera, Gabriel Cañas, Paola Volpato y Felipe Castro, debuta en la programación online del Teatro Nescafé.

La visión de las actrices

“Nunca había dirigido teatro, mucho menos un proyecto audiovisual, esto es una mezcla de las dos, sin ser ninguna”, dice Paola Volpato. La actriz trabajó junto a Dayana Amigo, para el primer cortometraje de Pequeñas historias de amor. “Lo hicimos desde lo visceral, con lo que está en nuestro imaginario al momento de montar una obra o crear un personaje”, agrega.

Paola Volpato explica que la audiencia ha sido receptiva a los espectáculos de corte experimental, o tipo Imbunche –personaje fantástico de la cultura mapuche– y los ha recibido con gratitud. “Es nuevo, no es cine, ni teatro, no es teatro por Zoom, es algo donde se mezcla todo, tengo la esperanza de que podamos volver a las salas, pero esto va a continuar y por mientras hay que seguir creando”, dice.

Para Bárbara Ruiz-Tagle, lo interesante de esta propuesta tiene relación con la perspectiva de las directoras. “Los tres puntos de vista son preciosos, algunos son más emotivos, pero tienen que ver con las grandes preguntas del amor: ¿Es para siempre? ¿Qué hago si se acaba?”, cuenta.

Si bien la experiencia de la pandemia ha sido dura para el medio de la cultura y las artes escénicas, quienes trabajan en el área han debido sobreponerse. “Para los actores y actrices no ha sido fácil, una salida ha sido el Zoom, pero están también los utileros, o personas a cargo de iluminación, que se les ha complicado aún más”, comenta Ruiz-Tagle. Pese a esta situación, también ve proyección en este tipo de formato híbrido, y se siente motivada. “Está surgiendo algo desde la necesidad de hacer, y quizás a futuro se transforme en una alternativa viable paralela al teatro”.

Por su parte, Susana Hidalgo coincide en torno al desfavorable panorama de la cultura en Chile, que se ha acentuado con la crisis sanitaria. “Ha sido un periodo bastante difícil para las artes, que nunca han tenido un espacio muy contenedor en este país”, dice. “Hoy, cuando deberían ser un pilar fundamental para el desarrollo social, se requiere mayor apoyo. Sin cultura, no hay patrimonio”, enfatiza.

Con respecto al corto que dirigió, Susana Hidalgo plantea que las temáticas del encierro y el distanciamiento físico son asuntos de los que todavía queda por hablar. “Las tres historias dialogan con la incertidumbre, la ansiedad, los sueños, la muerte, la soledad y el amor, y en base a eso se trabajó la dirección”, cuenta. A esa instancia ella lo llamó “laboratorio creativo”, que consistió en reuniones y lecturas de los actores y actrices a través de sesiones vía Zoom. Las que se tradujeron a dos días de rodaje, en una locación pequeña, con las medidas sanitarias adecuadas.

La perspectiva que debió abordar en la pieza audiovisual trató acerca de la soledad, con un protagonista que desde el espacio que habita, siente la necesidad de generar vínculos afectivos con alguien más. “Querer amar y sentirse amado, escuchado, o visto, no solo se trata de amor romántico”, adelanta.

Geraldine Neary en el corto de Susana Hidalgo.

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