Yolanda, Pablo Milanés y la historia de un hombre enamorado

Pablo Milanés, Lynn y Yolanda.

Compuesta en 1970 tras el nacimiento de su primera hija, Milanés se inspiró en la que era por entonces su esposa. Pese al divorcio de la pareja, continuaron teniendo una buena relación.



Ya en sus primeras líneas, Pablo Milanés deja entrever su intención.

“Esto no puede ser no más que una canción / Quisiera fuera una declaración de amor / Romántica sin reparar en formas tales / Que ponga un freno a lo que siento ahora a raudales”.

Con un lápiz y papel, dichas líneas las comenzó a escribir poco después del nacimiento de su primera hija, Lynn, cuando la niña solo contaba 10 tiernos días, en 1970. Sintiéndose dichoso por ser padre, y enamorado hasta la médula de su compañera, Milanés comenzó a escribirle una de sus canciones más icónicas.

Con un ritmo deudor de la bachata, Milanés compuso Yolanda, dedicada a su entonces esposa Yolanda Benet. Ambos se habían conocido en 1968, gracias a un amigo común, mientras ella trabajaba en la producción del filme La primera carga al machete, para la que el músico compuso alguna de sus canciones.

Poco antes, Yolanda había comenzado su carrera como guionista y asistente de dirección en el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (Icaic). Ello la hizo entrar al mundo del cine.

En 1969, la pareja se casó dando origen a una historia casi idílica. “Yo fui esa muchacha de la que él se enamoró y podía haber sido otra, no creo que tenga ningún mérito personal, el talento, por supuesto, es de él”, decía Benet años después al hablar de su canción en una entrevista con la escritora Wendy Guerra.

El cantautor y guitarrista cubano Pablo Milanés, en una fotografía de archivo. EFE/Miguel Paquet

Tras componerla, Milanés debió emprender un viaje al interior del país. Fue a su vuelta cuando Yolanda escuchó “su” canción. “Cuando regresó nosotras estábamos en la casa de mi madre. La niña estaba majadera, lloraba, no se quería dormir; yo lo intentaba pero era una lucha. Llegó Noel Nicola y Pablo cogió la guitarra y me cantó No me pidas, Quiero poner la tierra a tus pies y Yolanda”.

Además de Lynn, la pareja tuvo otras dos hijas: Suylen y Haydee. La del medio Suylen, falleció en enero de 2021 en el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía de La Habana tras ser ingresada con severas afectaciones cerebrales y un pronóstico “irreversible”.

El matrimonio entre Pablo Milanés y Yolanda Benet terminó en 1974. Aunque la buena relación entre ambos se mantuvo. “Debo haber visto cosas muy lindas, pero no recuerdo nada de mis padres juntos, a pesar de haber sido la primera de sus hijas, de estar allí cuando sucedieron los hechos, los buenos y los malos. Sé que durante años, tras el divorcio, han mantenido una relación bonita; mi madre siempre supo hablarme bien de mi papá —a pesar de todos los problemas que vivieron—, eso nos ayudó cuando éramos niñas”, contó Lynn en una entrevista publicada en 2013.

Prueba de esa buena onda post divorcio, era que Milanés continuaba cantando Yolanda en sus presentaciones.

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