Culto

Cómo el final de David Bowie impactó mi vida, diez años después

Hace una década, el artista fallecía bajo el asombro del planeta, no sólo porque había mantenido en secreto un cáncer, sino que también porque sólo dos días antes había sacado su excelente canto final, Blackstar. Músicos y comunicadores chilenos recuerdan cómo ese réquiem les llegó profundamente.

Un 8 de enero de 2016 fue lanzado Blackstar, el vigésimo quinto álbum de estudio de David Bowie, disco que, además de coincidir en ese entonces con el cumpleaños número 69 del artista, cosechó una recepción positiva por parte de la crítica.

Y también estuvo cubierto por cierta reacción de intriga, ya que la oscuridad que merodeaba sus letras transmitía la premonición del final de algo. Dos días después, efectivamente el legendario músico británico fallecía en Nueva York debido a un cáncer de hígado, confirmando las sospechas tras su ineludible réquiem y dejando un legado enorme para la música alrededor del globo. Hoy se cumplen diez años desde que el Duque blanco nos dejó.

Extraída de Rock & Pop

Blackstar marcó su regreso al estudio tres años después de The Next Day, su álbum anterior de 2013. Ya llevaba varios años manteniendo un perfil bajo y no hizo un concierto desde el 25 de junio de 2004, cuando sufrió un infarto durante el Festival de Huracanes en Scheessel, Alemania, que cortó de raíz su voluntad de cantar para grandes audiencias presenciales. A pesar de que estuvo en un concierto benéfico y se presentó en algunas colaboraciones con otros artistas, David Bowie no volvió a cantar en vivo por su cuenta y, quien durante una época fue el símbolo de la extravagancia, decidió el aislamiento como forma de vida durante sus últimos años. Sin embargo, eso no impidió que su despedida musical y corpórea fuera memorable.

Blackstar y su presagio

Su último álbum presentó siete canciones, una cantidad reducida comparada con sus otros discos, pero lo suficientemente extensa para construir una atmósfera que despertó análisis sospechosos de que la música presagiaba un hasta siempre.

Marcelo Contreras, periodista y crítico musical, publicó en La Tercera una crítica al disco durante el 9 de enero de 2016, justo un día antes del deceso.

Algunas de las palabras que usó en el texto fueron: “En el último tercio de su vida, casi retirado de la actividad pública y alejado de los escenarios (...), David Bowie ejecuta la danza de recuerdos, nostalgias y perspectivas sobre el pasado, a la que el ser humano suele recurrir en el crepúsculo de su existencia. (...) Mientras se acerca a la muerte, este hombre está más vivo que nunca y su fulgor se renueva”. Nadie sabía antes del 10 de enero que la leyenda británica se acercaba a su muerte, pero Blackstar parecía una despedida.

Extraída de Indie Hoy

Contreras dice que esa reseña es la que más atesora de todas las que ha hecho y mantiene su impresión de que el disco reflejaba, como si buscara cerrar un show, la vida artística de Bowie. “Había una suerte de estado de ingravidez que yo creo que transmitía el Blackstar de comienzo a fin. Sentí que era un disco que tenía la mirada de quien estaba enfrentando el crepúsculo de su vida”, declaró el periodista.

El conductor radial Alfredo Lewin sostiene esta idea de la misma forma. “Hay temas que son más que reveladores de que Blackstar era una despedida. Quizás Lazarus presagiaba un final. Él dice que se siente como Lázaro, porque, según mi interpretación, cuando muriera iba a resucitar, ya que la gente lo volvería a poner en la agenda. Él dijo que iba a estar siempre vivo y bueno, así fue. Creo que hay pocas estrellas de la música que hayan sido tan glorificadas después de su muerte y que sus acciones también subieran tanto de valor”, afirma.

Los últimos acordes de Bowie

Bajo la misma línea y a pesar de su experimentación más oscura, Blackstar encajó en la línea que el músico arrastró durante su carrera: la de innovar, solo que ahora con un enfoque recopilatorio y concluyente. Marcelo Contreras explica que Blackstar es un disco que prácticamente tiene todas las facetas de Bowie, excepto el pop. Era un disco denso, muy difícil, pero también uno de sus más grandes. Creo que era una manera maravillosa de cerrar su carrera”.

Alfredo Lewin opina de manera similar, afirmando que “Blackstar es un disco muy demandante que se escapa de la formalidad del rock. Bowie quería algo más jazzero, oscuro y experimental”. También explica que le llamó mucho la atención el tema I Can’t Give Everything Away, que entona uno de los lemas de Bowie (“no lo puedo revelar todo”), porque coincide con la desaparición mediática de sus últimos años. “Si lo “revelara” sería muy fome. Sería como contar cuál es el misterio detrás de la estrella negra, del disco y de Bowie, sobre todo en los últimos diez años de su vida, cuando estuvo bastante alejado”, complementó el periodista.

Extraída de The Guardian

Influencia y legado

Con su atrevimiento, creatividad y constantes reinvenciones, David Bowie marcó su época e influyó para siempre en la historia de la música. Al respecto, el cantante Beto Cuevas declara a Culto: “Para mí, David Bowie fue una fuente inagotable de inspiración. Detrás de toda su sofisticación, de su permanente experimentación, existía algo profundamente genuino, una esencia propia que le permitió adaptarse (y adelantarse) a cada década que atravesó”.

El aura oscura de Blackstar es algo que el compositor de La Ley también percibió. “Me pareció oscuro, casi inquietante, y desde el primer momento intuí en él un sabor a despedida. No había error: era Bowie narrando, desde su humanidad más frágil, cómo el tiempo comenzaba a agotarse”, afirmó.

Esa inspiración tremenda la siente también Francisco Durán, guitarrista y compositor de Los Bunkers:“Recuerdo haber sentido mucho la muerte de David Bowie. Lo considero uno de los grandes artistas del siglo XX y su inspiración es constante. Tiene trabajos que te hacen estar muy consciente de la libertad que puede tener un artista al momento de crear. Es uno de esos artistas que te hace consciente de que todo es posible“.

Sobre su influencia, perceptible en artistas como Gustavo Cerati o Miguel Bosé, Marcelo Contreras explica que Bowie es “la encarnación de la metamorfosis”, pero con una lógica detrás. “No es el cambio por el cambio, sino que tenía que ver con una conversión radical respecto de cómo iba comprendiendo cada periodo musical. Yo creo que cualquier artista que tenga considerado que necesita ir cambiando cada cierto tiempo, haciendo virajes en su estilo, se va a sentir inspirado por David Bowie”, agrega.

El periodista también se refirió a que Blackstar, en sí mismo, también marca una influencia para quienes quieran “convertir cada fase de su trayectoria artística en una especie de hito.” Contreras complementa esto explicando que “le cuesta pensar en otro artista que haya tenido la proclividad de comprender que toda su existencia artística podía ser plasmada en una instancia discográfica fenomenal. Y él lo hizo, transformó su muerte en una despedida extraordinaria”.

Alfredo Lewin agrega que, influenciado por bandas como The Beatles, que dieron confianza para que los artistas de rock y pop se atrevieran a generar cambios, Bowie otorga el gran aporte de los grandes músicos: “que en el fondo dicen que no se quieren repetir”.

La influencia del británico en la música alternativa, que luego se establece en la corriente popular, es innegable. “Bowie siempre va a ser eso, va a ser el adalid del alternativo y la inspiración para todo eso. Me encanta la idea de que, cuando se vuelva a revisitar el glam en cualquiera de sus eras, será la marca de Bowie. Él representó el exceso, el escándalo y ese tipo de cosas, pero llevándolas a las masas”, afirma el ex VJ de MTV.

Extraída de Far Out Magazine
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