Culto

Fernando Ubiergo: “Llegar a los 80 años en la condición de Mick Jagger…no me atrevo ni siquiera a mencionarlo”

El destacado cantautor chileno publica 50 Años No Es Nada, un compilatorio en vinilo que reúne clásicos, regrabaciones y una versión perdida de Agualuna hallada entre viejas cintas. Mientras aún se mantiene en la carretera, repasa su amor por The Beatles, pero también dice: “Si me quedara con una banda, sería Radiohead”.

Fernando Ubiergo

La primera vez que Fernando Ubiergo (Valparaíso, 1953) entró al estudio de grabación, en la calle Serrano 333, creyó que cualquier error podía arruinarlo todo. Era noviembre de 1977, las canciones se registraban en cinta y cada equivocación obligaba a cortar físicamente el material. Eso obligaba a repetir una y otra vez, con el tiempo corriendo. “Me acuerdo de entrar al estudio y ponerme los fonos, era una sensación un poco extraña. Yo creo haber cantado con mucha preocupación de no equivocarme. Fue todo muy rápido, porque cuatro días después ya estaba puesto en las tiendas, creo que dormí esa noche con el disco”, recuerda hoy, mientras celebra medio siglo de carrera con 50 años no es nada, un compilatorio en formato vinilo que rescata desde clásicos hasta grabaciones perdidas.

Se trata de un vinilo doble de fabricación nacional que reúne 22 canciones. Desde aquellas primeras grabaciones juveniles como Un café para Platón, parte de su primer álbum homónimo publicado en 1978, el mismo año en que levantó la Gaviota de Plata en el Festival de Viña, gracias a El tiempo en las bastillas. Hasta cortes más recientes del álbum Tango 1420 (2025), en que sorprende con un sentido homenaje al sonido arrabalero y da cuenta de una porfiada persistencia por seguir escribiendo. Como si el fuego sagrado de la cantautoría fuese imperecedero. “En realidad yo cuento mi carrera desde el 75, cuando ya empiezo a ganar festivales donde hay cierto carácter profesional, en el sentido que hay jurados y de ahí en adelante -explica-. Sería injusto si yo lo contara desde Viña o el primer álbum, porque esas canciones, como Un café para Platón, Un velero en la botella, Ana Ariki, fueron escritas antes”.

El álbum llega en medio de una gira del mismo nombre que ha llevado a Ubiergo por escenarios europeos de Bélgica, Alemania, España, Francia, entre otros, donde el autor revisa lo mejor de su trabajo. “Esto es como en el montañismo, poner una banderita en ciertos hitos -explica, empleando una imagen-. Y ese nombre es también tomarlo más livianamente. ’50 años no es nada’ es en el fondo, lo que traduce mi propia percepción del tiempo. Comprendo perfectamente, más allá de la música, la insignificancia que representa una vida en el tiempo universal, la vida humana”.

Fernando Ubiergo

A tono con una antología, el álbum incluye algunos rescates. Pone por primera vez en un contexto de álbum a Cuando agosto era 21, uno de sus clásicos que no alcanzó a entrar en ese memorable disco debut, pues la escribió cuando ya estaba en las bateas de las disquerías. Salió como un sencillo de 45rpm, propio de la época, y posteriormente fue publicada en compilatorios. Además es una pieza que reúne a una selección de notables músicos chilenos: Carlos Corales en la guitarra, Patricio Salazar en la batería, Nino García en el piano y Horacio Saavedra en el sintetizador. “Esa la compongo en abril del 78 en Nueva York, cuando estaba de gira. Después yo llego a Chile en mayo y grabo la canción, pero no entró en el disco, entonces quedó como un single. Lo pudimos subir a Spotify hace 2 años, pero nunca estuvo en un álbum”.

La gran novedad del nuevo disco está en un hallazgo. Hace unos meses Ubiergo junto a unos asistentes se sumergieron en el material de archivo. Y entre más de 150 cintas apareció un reel sin etiqueta. Cuando la hicieron correr en Estudios del Sur, emergió una voz detenida en 1984: la primera versión de Agualuna, la canción con la que Ubiergo ganó en México el Festival OTI en aquel año. “No sabíamos qué tenía esa cinta -recuerda- Y aparece la versión original de esa canción. Por lo tanto, esta es la primera vez que va a ser publicada”.

Se trata de la grabación registrada en el estudio Acus de Santiago con Francisco Aranda en la producción y Franz Benko en ingeniería de sonido, tras ganar la selección local para ir a norteamérica. Como el cantautor trabajaba entonces en España debió registrarla nuevamente, esta vez para la casa Hispavox con algunos arreglos del célebre Rafael Trabucchelli. Esa fue la que se conoció a nivel masivo, pero la que se grabó en tierra chilena estuvo perdida por años. De hecho es distinta, pues se sostiene sobre una rítmica más acompasada y destacan los teclados de Aranda.

Asimismo, se puede escuchar una regrabación 2025 de Yo pienso en ti, la canción con la que ganó el Festival de Benidorm, en 1982. “Esa la grabamos específicamente para este disco, porque no puedo ocupar la original de la compañía Hispavox”, apunta Ubiergo. De todas formas es una relectura para un período particular de la carrera del músico, cuando residió en España entre 1981 y 1986, momento en que decidió el regreso dejando atrás una renovación de contrato por tres años. “La compañía tenía una expectativa distinta, que me parece muy legítimo, pero yo en ese tiempo me sentía muy contrariado por eso -explica-. Buscaban más canciones como Yo pienso en ti, más masividad, más comercialidad. También había una decisión de tipo personal. Estaba la Paulina, mi mujer, esperando a nuestro primer hijo. En el fondo, ser músico para mí es una parte muy importante de la vida, muy importante, pero soy un ser humano que está atrás de ese músico”.

La compilación también permite acercarse algo a ese humano detrás del músico. Está Pasajero de la luz, una fantasía beatlesca con guitarras eléctricas y arreglos con sabor a Liverpool -hasta un efecto de sonido que guiña al torrente sinfónico de A Day in the Life- que remite a uno de sus mayores referentes musicales. “Cuando muere John Lennon yo le escribí ese canción en que hago un guiño con frases de canciones de los Beatles. Eso ahí está y la celebra mucho la gente cuando la tocamos en vivo. Ahí sale toda mi parte Beatlemaníaca. Lo he dicho, yo amo profundamente a los Beatles. Si tuviera que mencionar una canción, me encanta El largo y sinuoso camino (NdR: The Long and Winding Road). De esos días también descubrí a cantautores ingleses, americanos, Don McLean, James Taylor, eso para mí fue decisivo, pero toda esa herencia viene derechamente de los Beatles. Ahora, si me quedara con una banda, yo me sigo quedando con Radiohead, me encantan. Tengo esa tendencia a las canciones melancólicas, me gusta la estética de algunas bandas ¿una canción favorita? Me gusta No Surprises. En general me encanta oír gente joven que está haciendo cosas, uno siempre va aprendiendo. Me seduce ser sorprendido, como con esta banda argentina…Conociendo Rusia”.

En el cierre del álbum está una versión de Por una cabeza, el legendario tango de Gardel y Le Pera. Un homenaje impensado a primera vista, pero que guarda relación con su historia. “En mi casa se oía mucho, pero mucho tango -recuerda-. Cuando aparecen los Beatles, yo tenía 12 años aproximadamente. Como no había tocadiscos me disputaba la radio con mi madre, crecí entre los tangos y los Beatles. Son como mis dos pilares estructurales en la música”.

Por ello, aprendió letras y canciones tangueras, pero nunca se animó a grabar. “Probablemente, porque no me sentía preparado. Cantar tango no es algo sencillo, lo digo de verdad, no es sencillo. Durante muchos años tenía una emoción que no podía explicar respecto a esa música. Tanto que en el año 78, en un concierto en vivo en el aula magna del Manuel de Salas, estábamos con Nino García probando sonido y de repente él tocó algo de tango en piano. Y cantamos el tango Uno, pero la verdad es que si Discépolo hubiera estado vivo me demandaba porque fue la peor versión que pudo tener”.

Todo cambió cuando hace un tiempo conoció al músico Emiliano Greco, lo que le permitió acercarse de una manera más personal al género, lo que impulsó su último álbum Tango 1420. “Decidimos hacer un disco clásico, bastante clásico, pero con algunos elementos más modernos. Grabamos con un septeto en Buenos Aires y se hizo el disco completo”.

Fernando Ubiergo

Allí hay otra clave de la escritura de Ubiergo, las referencias a su entorno, como en el álbum La vida es (2024), cruzado por la enfermedad de su esposa. “Yo soy un autor básicamente temático. Escribo mucho sobre la vejez, el autismo, así como escribo de cosas mucho más generales y abiertas, también escribo sobre situaciones familiares en que hay muchos lugares donde todos coincidimos. Y en el caso de La vida es, estábamos viviendo una situación muy difícil con lo de Paulina, ella estaba internada, yo había postergado lo del disco, pero ya no se podía más porque son muchos compromisos. Yo estoy conectado con toda mi historia”.

-A propósito de los Beatles, Paul McCartney está por lanzar disco, también los Rolling Stones, ambos ya por sobre los 80 años ¿se proyecta seguir lanzando música a esa edad?

Yo adoro la condición física de Mick Jagger. Yo igual soy una persona que me cuido harto, vivo en la costa hace muchos años, soy vegetariano, soy una persona que hago deporte y tal. Ahora, pretender así llegar en esa condición…no me atrevo ni siquiera a mencionarlo. Pero lo que me tiene parado detrás de una guitarra es que estoy componiendo para el próximo disco. Acabamos de hacer Rancagua, Chillán, teatros municipales, todo bien, me puedo quedar en eso, en una especie de cuadro congelado, pero hay más. Estoy trabajando en una saga de rarezas y en paralelo estoy trabajando en canciones nuevas, viene mucha cosa. O sea, yo no pierdo la perspectiva que eso no va a modificar nada. Yo no voy a dejar de ser el veterano que soy, ni voy a inventar la pólvora. Simplemente voy a aprovechar este chispacito que es uno, entre dos noches eternas, como para dar testimonio del profundo asombro que me provoca esta vida. Yo voy para adelante y está bien, uno respeta y ama y es lo que es producto de su pasado. Pero desde el punto de vista creativo, del entusiasmo y de la capacidad de hacer cosas, hace rato que mi nave no tiene retrovisor.

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