El miedo vence a la U: triste despedida de la Copa

Inter vs Universidad de Chile | Copa Libertadores

Foto: Agencia Uno.

Universidad de Chile perdió 2-0 con Inter de Porto Alegre, en un partido muy timorato de los azules y con terribles yerros defensivos. El equipo de Caputto no tuvo un remate al arco.


INTER DE PORTO ALEGRE 2 - U. DE CHILE 0

Inter: Marcelo Lomba; Rodinei, Moledo, V. Cuesta, Moisés; Edenilson, D. Musto (84', Johnny), Lindoso; A. D'Alessandro (62', Guilherme), Patrick (14', Boschilia); P. Guerrero. DT: E. Coudet.

U. de Chile: C. Campos; M. Rodríguez, D. Carrasco, L. Del Pino, J. Beausejour; F. Cornejo (46', G. Espinoza), C. Moya, S. Galani; P. Aránguiz (83', J. Zacaría); A. Henríquez (46', F. Lobos), J. Larrivey . DT: H. Caputto.

Goles: 1-0, 43', Boschilia aprovecha un grueso error de Carrasco y define solo ante Campos; 2-0, 76', Guilherme le gana la pelota a Del Pino y anota tras eludir al portero azul.

Árbitro: Esteban Ostojich (URU). Amonestó a Rodinei, D'Alessandro, Musto (I); Rodríguez, Carrasco (U).

Estadio Beira Rio. Asistieron 41.864 personas.

Para cumplir un sueño, hay que buscarlo. Para escribir una hazaña, hay que ser valiente, hay que rebelarse. Para ganar en la Copa Libertadores, hay que jugar sin errores. Universidad de Chile no cumplió con nada. Se equivocó, y mucho. Fue cobarde, en exceso. Y así se fue del torneo continental, tras perder con Internacional de Porto Alegre por 2-0.

Hasta el horror de Diego Carrasco, las cosas pintaban bien para el equipo de Caputto. No por dominio, menos por llegadas al arco rival. Los chilenos apostaron al repliegue, a cerrar los espacios y tratar, en lo posible, de que al debutante Cristóbal Campos no le patearan al arco.

Una línea de cuatro muy contenida (quizás si Beausejour tenía más permiso para subir un poco más) y tres volantes con la primera misión de defender. La U renunció al área rival, renunció a manejar la pelota, y Joaquín Larrivey con Ángelo Henríquez eran las grandes víctimas. Perdidos, solitarios, fueron los emblemas de un conjunto que literalmente no tuvo un solo remate a portería.

Para suerte de los estudiantiles, O Colorado tampoco era un tornado ofensivo. Algunos chispazos de Andrés D'Alessandro marcaban la diferencia. El tanque peruano, Paolo Guerrero, la veía pasar. Los locales, incómodos, sentían la salida por lesión de Patrick, el volante más cercano al 10 argentino que conduce los hilos del cuadro brasileño.

Muchos ingredientes para concluir que el partido era muy extraño. Y aburrido, también. Por un lado el empeño defensivo de los azules, que no se traducía en solidez. Por el otro, el monopolio de los Gauchos, que salvo algunos centros y un remate cruzado de Musto, no inspiraba el miedo que tanto se anticipaba antes del pitazo inicial.

Como todo encuentro raro, la diferencia se produjo por una jugada rara. Fatídica, para la U. Impresentable para una definición en Copa Libertadores. Efectivamente Campos eligió mal, en lugar de reventarla prefirió forzar un pase al compañero, pero el mal control de Carrasco y la pasividad para enmendar su error se robaron todas las culpas de la apertura de la cuenta. Boschilia, entró solo y definió ante un arquero indefenso.

Un tremendo castigo pensando en el segundo tiempo. Quedaba tan poco para el descanso y todos los planes cambiaban. Caputto tenía que mover las piezas con urgencia y optó por sacar a Fernando Cornejo y a Henríquez. Gonzalo Espinoza y Franco Lobos a la cancha, en busca de la hazaña.

Poco a poco, la U fue mostrando más osadía. Era evidente que Inter no estaba en una buena noche. Hasta sus hinchas lo notaban, con constantes quejas por su desempeño. El punto es que los azules querían y no tenían cómo.

El golpe final, sin embargo, lo dio el dueño de casa. Otra vez por una terrible desinteligencia del chuncho. Entre Carrasco y Del Pino, lentos y confiados, se metió Guilherme y puso el 2-0. Ahí se cerró la llave, ya no había por dónde. La Copa Libertadores se acabó para Universidad de Chile, que nunca fue favorita, pero también se queda con esa sensación de que el monstruo no era tan grande como pintaban. Esta eliminación fue exclusiva responsabilidad azul.

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