Por Daniel BustosEl muro rojo que resguardó el camino de España a su segunda estrella en un Mundial
Un joven de 19 años y algunos experimentados formaron el mejor bloque defensivo de Norteamérica 2026, y uno de los más eficientes en la historia de los Mundiales. Completaron un récord de imbatibilidad de 649 minutos.

En Nueva Jersey la fiesta fue roja. Este domingo, España se quedó con la definición ante Argentina y se coronó campeón de Norteamérica 2026. El equipo entrenado por Luis de la Fuente levantó por segunda vez la Copa del Mundo, tal como lo hizo la generación de Xavi, Iniesta e Iker Casillas en 2010. Y ambos equipos tienen un sello en común: el juego colectivo es más importante que las individualidades.
Uno de los aspectos importante para el buen rendimiento que mostró la Roja europea en este torneo fue la solidez defensiva. Los hispanos arribaron a la final en el MetLife Stadium con apenas un gol concedido en el torneo (siete partidos), algo muy parecido a lo que hizo la mencionada selección de hace 16 años en Sudáfrica, quienes recibieron apenas dos tantos en todo el certamen (uno fue de la selección chilena en fase de grupos). Y en la final, los argentinos no fueron capaces de batir la portería hispana.
El arco: del debate al récord
El buen rendimiento colectivo se sostiene con futbolistas que logran mantener su nivel a la altura. Si en 2010 fue el mencionado Casillas, este 2026 el encargado de cuidar el arco español fue Unai Simón, una decisión con la que Luis de la Fuente arriesgó sus créditos ante la crítica en su país, ya que varios pedían a en ese puesto David Raya, que venía de ser campeón de la Premier League con Arsenal y finalista de la Champions, y otros apostaban por Joan García, que recientemente levantó LaLiga con Barcelona. La apuesta no parecía sencilla.
No obstante, los antecedentes previos en la Selección le daban la razón a la decisión de mantener al portero del Athletic. Durante el proceso de Eliminatorias mundialistas, en seis partidos entregó cuatro veces el arco sin tantos concedidos.
Ya en el Mundial, el portero de 29 años cerró con un portazo cualquier debate sobre su titularidad, ya que se metió en los registros al obtener la mayor racha de imbatibilidad en la historia de los Mundiales. En total, fueron 649 minutos consecutivos sin recibir un gol, una marca con la que superó al italiano Walter Zenga, quien en la edición de 1990 completó 517 minutos sin conceder.

En este torneo, dejó el arco en cero contra Cabo Verde, Arabia Saudita, Uruguay (estos tres por la fase de grupos), Austria (dieciseisavos) y Portugal (octavos). Recién en el sexto partido, el belga Charles De Ketelaere le anotó a los 41′ por los cuartos de final del torneo.
Luego de obtener el récord, el portero nacido en Murguía se lo tomó con frialdad ante las preguntas de la prensa española: “Al final, la cifra lleva mi nombre, pero habla mejor del trabajo defensivo de todo el grupo que de mis propias atajadas. Concedemos muy poco al rival”.
Experiencia y juventud en los centrales
Para la dupla de centrales, el abanico de opciones que disponía Luis de la Fuente también era amplio, pero los elegidos fueron Aymeric Laporte y Pau Cubarsí, de 32 y 19 años respectivamente.
Tal vez el caso más sorprendente es el de Cubarsí. El joven que defiende a Barcelona vivió su primera Copa del Mundo, pero mostró el fútbol de un experimentado: disputó todos los partidos del torneo y fue clave en la salida limpia desde el fondo, con un 96% de precisión en los pases.

Su trabajo se complementó a la perfección con Laporte, un avezado en esta generación, quien también fue pieza importante en la obtención de la Eurocopa 2024. En este Mundial, su juego de cabeza y su salida con la zurda le solucionó varios problemas al combinado español en la última línea. Estuvo presente en todos los partidos de su equipo en Norteamérica 2026.
Laterales ofensivos
A diferencia de otras zonas de la cancha, en donde los titulares ya eran sabidos, el puesto de lateral derecho fue una lucha durante el torneo. Marcos Llorente comenzó como titular en el primer partido, pero al final la profundidad de Pedro Porro, quien incluso marcó goles, fue más fuerte.

Por la banda izquierda, Marc Cucurella demostró una vez más que no le pesa jugar por España. Sus subidas y centros fueron importantes para generar ocasiones de gol en los encuentros en que los rivales no salían del fondo. A pesar de que durante su concentración en el Mundial se confirmó su traspaso a Real Madrid, el zurdo en ningún momento se salió del foco con su selección y mantuvo su solidez.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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