Kipchoge: “Ningún humano tiene límites”

Reuters

Kipchoge, quien pulverizó la marca mundial de maratón, anuncia su nueva meta: bajar las dos horas.

“Este no es el final del intento de bajar de las dos horas”, aseguraba Eliud Kipchoge el año pasado, al completar en el autódromo de Monza, Italia, un maratón en 2 horas y 25 segundos. El sorprendente crono fue sólo una prueba de resistencia y velocidad privada, parte del proyecto Breakin2 de Nike, que quiso probar que con sus cerebros de Oregon y las piernas del keniata, el hombre podía romper cualquier límite.

Y este domingo, el protagonista de aquella hazaña volvió a quebrar los relojes. Esta vez sí de forma oficial, al batir el récord del mundo en el siempre rápido maratón en Berlín, fijándolo ahora en 2.01’39”, 78 segundos menos que el conseguido en 2014 por Denis Kimetto, su compatriota, en el mismo circuito. El atleta declaró que cumplió uno de sus sueños: “Esperaba batir un récord mundial, pero no me esperaba el tiempo de 2.01’. Solo esperaba poder ser capaz de correr en menos de 2.02’57”, reconoció.

Pero está lejos de conformarse. La empresa del actual campeón mundial y olímpico en la máxima distancia atlética apunta a lo que todos miran con escepticismo: bajar por primera vez las dos horas de carrera. “Superar esa barrera no es ninguna ciencia, simplemente tienes que creer en ello, necesitas un gran equipo que crea en ello y en ti, necesitas las zapatillas perfectas y ser más fuerte que cualquier otro atleta. (…) Creo que ningún ser humano tiene límites. Todo es posible y los récords están para batirlos”, aseguró, enseñando esa sonrisa que con la que hace parecer que sus proezas son fáciles.

Y muchos creen que ese anuncio es completamente posible. Pese a no ser homologada por la IAAF, los 26 segundos que le faltaron en la carrera privada de Monza para conseguirlo hacen creer que todo es posible.

En Chile, los dos dueños de la récords en los 42k también confían. “Es algo esperado. Demostr ó que el hombre puede romper la barrera de las dos horas. La preparación de Kipchopge es muy profesional, trabaja con sus propias liebres”, comenta Érika Olivera, que en 1999 fijó el récord nacional femenino en 2.32’23”.

Omar Aguilar, el plusmarquista masculino de Chile en los 42k con 2.12’19”, uno de los más antiguos del país, concuerda con su excolega, aunque asegura que la hazaña no llegará tan rápido. “Lo que Kipchoge hizo es excelente. No será fácil bajar las dos horas; van a pasar, por lo menos, unos cinco años para que eso ocurra”, dice.

Víctor Aravena, quien corrió junto a Kipchoge en el maratón de Río 2016 (donde fue el mejor chileno), cuenta que ya hay preparativos para el desafío. “Los atletas Nike tenemos un grupo en Whatsapp donde hablamos a veces. Ya está pensando en esto. Creo que lo puede lograr, porque es muy inteligente para preparar sus carreras. Ha corrido apenas 11 maratones, pero no se desgasta, escoge donde irá a buscar la marca y lo hace. No corre más de tres al año”, comenta el de Coronel, que ve en el keniano un ejemplo, pues también saltó de los 5 mil metros al maratón.

Kipchoge, de 33 años, aún tiene mucho para probar. Como él mismo ha dicho, los límites no existen.

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