Las confesiones de Roberto Carlos sobre los Galácticos del Real Madrid: "Era un peligro ese vestuario"

Roberto Carlos

Foto: EFE.

El lateral reveló en una entrevista a la televisión portuguesa las costumbres que mantenía el poderoso plantel de los merengues.




Roberto Carlos, quien es considerado como uno de los mejores laterales del mundo, integró en el Real Madrid el grupo denominado como los Galácticos, junto a otras estrellas como Zinedine Zidane, David Beckham, Luis Figo y Ronaldo Nazario.

En referencia a ese plantel el exjugador se refirió a la forma que tenía ese plantel de relacionarse con sus entrenadores. En conversación con le programa "Camisola 11" de la televisión portuguesa, reveló algunas anécdotas.

una de ellas fue la relación que tuvieron los jugadores con Vicente del Bosque. "Era más un amigo. No necesitabas reglas. El jugador sabía lo que tiene que hacer. Nos entendía perfectamente. Los entrenamientos de lunes y a veces los martes eran a las 17.00 de la tarde. No los ponía a las 11.00 de la mañana porque casi nadie llegaba", manifestó.

Situación que intentó cambiar José Camacho en 2004. "En la época de los galácticos éramos siete. Imagínate, era un peligro ese vestuario. Siempre lo controlamos bien, teníamos buena relación, menos con Camacho que aguantó diez días", explicó.

Esto porque "llegó al vestuario, saludó a todo el mundo, muy serio y con historia en el Real Madrid. Yo solo observaba a ver qué iba a decir. 'Quiero a todo el mundo mañana a las 7.00 de la mañana'. Hablamos con él para intentar cambiar el horario, nosotros teníamos nuestras costumbres", confesó.

Después el brasileño Vanderlei Luxemburgo intentó frenar otra costumbre que era tomar cerveza o vino antes de la cena en las concentraciones. "Quitó primero las cervezas y luego las botellas de vino. Duró tres meses. El mundo del fútbol es pequeño, las noticias van llegando a la directiva y 'ciao'", contó.

Luego, manifestó el poder que tenían los jugadores. "Yo hoy pienso, ¿cómo es posible que hiciéramos tantas tonterías? Acababa cada partido y era todo avión privado. Nos encontrábamos en la terminal privada de Barajas. Era Beckham que iba no sé a dónde, Figo, Zidane que iba a tal lugar, Ronaldo, yo... y teníamos que entrenar pasado mañana. Yo rezaba para que los partidos fuesen los sábados para poder ir a la Fórmula Uno los domingos. Eran vuelos privados a todos los lados", cerró.

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