¿A quién escucha Boric? Los virajes en la ruta presidencial

Ilustración: César Mejías.

El cambio de diseño del gobierno también implicó un reordenamiento en el círculo de confianza del Mandatario. La vocera Camila Vallejo, dicen en La Moneda, se ha convertido en su principal asesora política y la ministra Carolina Tohá se ha ganado un lugar rápidamente.


El comentario se repite entre los dirigentes del oficialismo y de la oposición que han podido conversar con el Presidente Gabriel Boric en las últimas semanas. Dicen que siempre muestra disposición a hablar, que contesta los mensajes y los llamados, pero que lo abordado en las charlas privadas muy rara vez se traduce en su toma de decisiones. “Anda zigzagueando”, “un paso para adelante y otro para atrás”, comentan. Otros acusan que el Mandatario se queda con lo último que escuchó, e incluso entre dirigentes socialistas, preocupados por algunas posiciones de Boric más cercanas a Apruebo Dignidad, dicen que más allá de su intención de acercarse a los partidos, las decisiones que de verdad le importan las toma con sus amigos y su círculo de confianza.

Los ejemplos que plantean son varios. La discusión del tratado internacional TPP11 que ha visto enfrentadas a las dos coaliciones de su gobierno, Socialismo Democrático y Apruebo Dignidad; sus declaraciones sobre el proceso constituyente, en las que ha dicho que “no puedes ir más rápido que tu pueblo”; la forma en que abordó los errores del embajador de Chile en España, Javier Velasco; el no aceptar las cartas credenciales del embajador de Israel -decisión de la que tuvo que arrepentirse-, y también cuando recalcó la subordinación de las Fuerzas Armadas al poder civil tras la Parada Militar.

Pero más allá de los temas en específico, lo cierto es que Boric una vez más se encuentra entre dos caminos y en una etapa en la que el desafío es marcar una hoja de ruta del gobierno que mantenga unidos a sus actores. Una discusión que se ha producido en medio de un periodo de ajustes en La Moneda, en el que Socialismo Democrático ha ido llenando vacíos de poder con los ingresos de Carolina Tohá (PPD), a Interior, y de Ana Lya Uriarte (PS), a la Segpres.

En medio de esos cambios -ante la instalación de un nuevo mundo político como la centroizquierda en el “corazón” de La Moneda y la presión del Frente Amplio por no perder su influencia tras la derrota en el plebiscito- es que el Presidente ha debido abordar y manejar las diversas contingencias políticas, con decisiones que incluso han sorprendido a su círculo cercano.

Y es en escenario donde la pregunta que ronda, incluso entre las directivas de sus coaliciones, es quiénes influyen realmente hoy en el Presidente Boric.

Los ministros Mario Marcel, Carolina Tohá y Camila Vallejo. Foto: Mario Téllez.

El rol de Vallejo

Casi todas las mañanas, apenas llega a La Moneda, la ministra Camila Vallejo (PC) conversa con el Presidente, sea telefónicamente o en su oficina. Si bien la cercanía entre ambos se ha notado desde el principio de la gestión -por su antigua relación que data desde el movimiento estudiantil-, en el gobierno fuentes ministeriales y del Segundo Piso coinciden en que en los últimos meses la vocera se ha convertido en la principal consejera política de Boric y en la jefa de cartera que tiene la relación más fluida con el Presidente, mostrando preocupación constante por el rol del Mandatario. En ese sentido, Vallejo fue una de las autoridades que más pesaron en el nuevo diseño del gobierno, que se materializó con el cambio de gabinete y que implicó la llegada de las ministras Carolina Tohá y Ana Lya Uriarte.

En Palacio el cambio de aires es notorio. El mejor ejemplo es que el 20 de diciembre del año pasado, en la primera visita de un electo Boric a La Moneda, llegó acompañado de Izkia Siches y Giorgio Jackson (RD). De hecho, la disputa de poder más marcada en esos días en el comando estuvo puesta justamente entre esas figuras que ya no están en la primera línea. Jackson, aunque sigue siendo una figura relevante para el Mandatario, está más replegado desde que lo cambiaron a Desarrollo Social.

Boric junto a Siches y Jackson.

Y en el caso de Siches, en el gobierno dicen que se alejó completamente, y también lo ha hecho su círculo cercano. De hecho, ha sido invitada a participar de encuentros para conversar con algunos ministros, pero ha desistido y solo ha hablado por teléfono con el Presidente, porque está enfocada en su familia y en que la semana que viene retorna a su trabajo en el Hospital San Juan de Dios. Pero no es la única médico que se alejó en el oficialismo. Si en enero “los Colmed” -como le decían al equipo de la doctora que venía desde el Colegio Médico- eran parte importante de la toma de decisiones del comando y del proceso de instalación, hoy ya perdieron la influencia en temas políticos. De hecho, el exjefe de gabinete de Siches, el oncólogo Roberto Estay, lideraba el programa “Elige Vivir Sano” y también dejará sus funciones en el gobierno.

En ese escenario, es Camila Vallejo quien ha logrado más fiato y confianza con Boric. Cercanos al Presidente indican que las opiniones de la ministra han ganado un peso importante en la toma de decisiones, por la buena evaluación que el Mandatario tiene de la gestión de la ministra. De todas formas, en La Moneda también hay quienes observan que, luego de la llegada de Tohá y Uriarte, Vallejo se ha visto obligada a tener que marcar más puntos de Apruebo Dignidad y que en esa reacomodación de roles ha cometido algunas fallas que antes no eran habituales, como por ejemplo esta semana, cuando declaró que las side letters eran un “plan B” a la aprobación del TPP11, lo que no se condice con el relato del mismo gobierno, pues los ajustes al acuerdo eran parte del diseño original.

También le enrostran a Vallejo sus declaraciones cuando se iniciaban las conversaciones por el nuevo proceso constituyente: “La suma de voluntades de los distintos partidos ha logrado encauzar democráticamente este nuevo proceso constituyente que tendrá un órgano electo, con independientes, PP.OO., paritario y con apoyo de expertas y expertos”, dijo la vocera de gobierno el 12 de septiembre, lo que congeló las negociaciones por unos días.

Vallejo también tuvo una opinión importante en la reformulación del Segundo Piso y la salida de Lucía Dammert. La socióloga al principio del mandato figuraba como una de las personas más influyentes en la toma de decisiones de Boric. De hecho, en Presidencia dicen que ella siempre lo alentó a “fortalecer y empoderarse en su rol presidencial, para que viera con perspectiva las presiones y comentarios que recibía de uno y otro lado”.

De esta forma, cuentan en La Moneda, los círculos de confianza del Presidente se han ido acotando y Dammert no es la única asesora que perdió su lugar. Personas que en un principio eran imprescindibles en cada decisión política de Boric, ahora se han replegado en sus roles, atentos a las nuevas definiciones del gobierno. En esa lista está el periodista y amigo del Presidente, Felipe Valenzuela, y también el director de la Secom, Pablo Paredes (RD). Para reforzar esa área, el Presidente nombró a la asesora Nicole Vergara, su antigua periodista en el Congreso, como subdirectora de Comunicaciones.

Quienes sí han logrado mantener la cercanía con Boric son la ministra de la Mujer, Antonia Orellana (CS), y el nuevo jefe de asesores, Miguel Crispi (RD). De todas formas, el Presidente busca incorporar a más gente de confianza y, en ese sentido podría ingresar al gobierno la exconvencional Constanza Schönhaut (CS).

En lo que todos coinciden es que es innegable que los ingresos de Tohá y Uriarte al gabinete cambiaron las formas de trabajar en La Moneda.

La ministra Carolina Tohá viajó el viernes a La Araucanía.

El rol de Tohá

Desde que ambas se incorporaron al gabinete, los comités políticos entre los ministros y el Presidente se han realizado con mucha más frecuencia en La Moneda. Y también son mucho más largos.

En el entorno de Boric aseguran que se ha sorprendido con el oficio de Tohá y Uriarte para tomar decisiones y lo mismo le han transmitido dirigentes de las dos coaliciones del oficialismo.

“El cambio con respecto al comité político ha sido importante con las llegadas de las ministras. Ya hemos tenido algunos comités políticos y se nota el cambio de mano, yo diría con más oficio”, dice el senador y presidente de RD, Juan Ignacio Latorre.

Desde hace meses -cuando conversaban telefónicamente en la campaña- la opinión de Tohá y su experiencia han sido relevantes para Boric. Pero la relación entre ambos es muy distinta a la que tiene el Presidente con Vallejo, por las formas y porque son historias diferentes. Mientras a la vocera la conoce desde hace más de 10 años, cuando compartían en la movilización estudiantil, con la jefa de gabinete el vínculo se establece en códigos “más formales”, porque evidentemente el grado de confianza aún es menor.

Uno de los puntos en los que Tohá ha sido insistente, según sus cercanos, es que el gobierno tiene que marcar una hoja de ruta, para tomar el control de la gestión, en que las reformas (de pensiones, tributaria y de salud) serán claves y en las que el ministro de Hacienda, Mario Marcel, y la ministra Ana Lya Uriarte -quienes también conversan fluidamente con Boric- jugarán roles importantes.

Por eso, en el comité político valoraron la cadena nacional del jueves, aunque se haya atrasado 26 minutos.

“Este es un gobierno que está comenzando. El primer período estuvo enfocado en el tema constitucional, el Presidente ya tomó nota de aquello, ha dicho que el gobierno va a ir en cuerdas separadas entre el proceso constituyente y la gobernanza, y por lo tanto, yo soy optimista de que sí se pueden hacer las reformas que el Presidente se comprometió. Sobre todo en aquellas materias que son sensibles para la ciudadanía”, plantea la presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic.

Otro enfoque en el que Tohá y Uriarte han sido insistentes con Boric es en fortalecer la relación política con las coaliciones de gobierno. Y en esa línea el Presidente ha aumentado la frecuencia de sus llamadas con los dirigentes de partidos.

Me comunico permanentemente con él, a veces por chat, a veces por teléfono, también hemos tenido reuniones a solas y eso ha sido bien fluido poscambio de gabinete, en todo este escenario más movido. Él mismo dice explícitamente que a él le interesa fortalecer la relación institucional con los partidos que sostienen al gobierno. Y se lo ha pedido también a los ministros”, dice Latorre. También conversa con fluidez con el diputado Diego Ibáñez, de Convergencia Social; Patricio Morales, del Partido Liberal; Natalia Piergentili, del Partido por la Democracia, y Vodanovic.

En todo caso, en el entorno del Presidente aseguran que “conversa con muchísima gente” y que según el tema que se esté viendo puede llamar hasta a 10 personas, de distintos sectores, en un día -por ejemplo, de la oposición conversa con mucha frecuencia con el presidente de la UDI, Javier Macaya, y con el exministro Jaime Bellolio; en el oficialismo con los senadores Ricardo Lagos Weber (PPD) y Álvaro Elizalde (PS), y para temas de La Araucanía ha estado en contacto con el historiador Fernando Pairican-, pero que eso no significa que estén en su círculo de confianza, porque ese es un grupo muy pequeño y selecto. En esa lista, que ya es conocida, están el exministro Luis Maira, el exconvencional Patricio Fernández y el diputado Gonzalo Winter.

Así lo define un cercano a Boric: “El Presidente es de otra generación y está siempre activo en su teléfono, eso no significa que cada persona con la que hable tenga que influir en su opinión ni que sea de su círculo de confianza. Al final, las decisiones, sean acertadas o no, las toma él”.

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