Calama y la Roja se ponen en alerta: el Covid-19 puede dejar sin público el duelo frente a Argentina

Diego Valdés, en uno de los encuentros de la Selección.

Diego Valdés, en uno de los encuentros de la Selección.

En la ciudad minera se registran 245 casos diarios de coronavirus. Si la cifra de eleva a 300, la ciudad nortina cambiará de fase, con los consiguientes efectos para la organización del duelo ante la Albiceleste. Hoy comienza la venta de los 7.200 boletos que está contemplado vender para el crucial encuentro.




El Covid-19 causa estragos en Calama. La cifra de contagios se eleva día a día, cuando queda poco más de una semana para que Chile reciba en esa ciudad a Argentina, en un duelo clave para las aspiraciones de la escuadra de Martín Lasarte de clasificarse al Mundial de Qatar. Ya son 245 los casos diarios que se registran en la ciudad minera, una cantidad favorecida por la expansión de la variable Ómicron, de mayor contagiosidad. La cantidad se acerca peligrosamente al límite que implicaría aplicar fuertes restricciones a la organización del duelo entre la Roja y los transandinos.

Hasta el momento, está previsto que hoy comience el proceso de venta de los 7.200 boletos que serán puestos a disposición de los fanáticos. La cifra ya representa un recorte respecto de la capacidad del estadio Zorros del Desierto, que puede albergar hasta 12.012 espectadores en asientos individuales, que está dado por la sanción que aplicó la FIFA por los excesos que cometieron los hinchas en el duelo frente a Ecuador, en San Carlos de Apoquindo. Ahora, sin embargo, la amenaza es sanitaria: si Calama supera la barrera de los 300 casos diarios, retrocederá a la Fase 2 del plan Paso a Paso y en la ciudad nortina se aplicarán mayores restricciones. La más significativa es que el encuentro se tendría que disputar sin la presencia de espectadores en las tribunas. El inicio del proceso de venta de boletos estaá previsto para las 14 horas de hoy.

La amenaza es concreta. “Estoy entrando a una reunión con la atención primaria para que podamos hacer mayor testeo. Hay que encapsular y rearticular el proceso para frenar el virus”, responde el gobernador de Antofagasta, Ricardo Díaz, en relación a un plan preventivo que se intensificará y que contempla controles sanitarios en el aeropuerto de Calama y en los accesos a la ciudad. Luego, aborda con El Deportivo la problemática específica del duelo. “Dependemos mucho de cómo sea el avance de los contagios. El aforo ya bajó de 12 mil a siete mil. Se van a tener que exigir las medidas de precaución y el pase de movilidad. En un principio, la Seremía estará con siete fiscalizadores en el partido, vigilando”, adelanta. Y luego advierte: “Se puede bajar a fase 2 y en ese caso, Chile tendrá que jugar sin público. Mañana se reúne la ANFP con el Servicio de Salud y es una posibilidad real bajar a Fase 2. En ese caso, no hay nada que hacer”.

La comuna de Calama retrocederá a Preparación a partir de este sábado a las 05.00 horas.
El estadio Zorros del Desierto, que albergará el choque entre Chile y Argentina.

Aislamiento total

En la ANFP, naturalmente, hay inquietud. La comunicación con las autoridades locales es constante. De ella surgió la información de que en la ciudad minera se instalarán vacunatorios móviles para favorecer el proceso de inoculación contra el virtud. Por un lado, en Quilín preocupa el factor organizativo, en lo relacionado con la presencia de público, pues el encuentro no se trasladará de sede. Se jugará sí o sí en el norte. Por otro, hay una especial dedicación a las precauciones que se deberán tomar para generar las mayores condiciones de bioseguridad para el plantel que capitanea Claudio Bravo, considerando que, además de enfrentar a la Albiceleste, esperará en esa ciudad el ascenso a La Paz, para enfrentarse a Bolivia.

Lo que está claro es que en toda su estadía en la ciudad nortina la Roja permanecerá aislada. La concentración será una estricta burbuja sanitaria, que solo abandonarán para los entrenamientos, que se realizarán en el Club de Campo Cobreloa y en el estadio en que se realizará el compromiso ante la escuadra de Lionel Scaloni. En ambos casos, se han realizado todas las adecuaciones para que las condiciones de trabajo sean las óptimas, aunque está previsto que los jugadores ni siquiera ocupen los vestuarios antes y después de las prácticas, pues llegarán y dejarán los recintos equipados, para cambiarse en el hotel. La principal preocupación es el aspecto sanitario, aunque también se trabajó en el acondicionamiento de la cancha principal del predio que habitualmente ocupan los naranjas, para dejarla al nivel que requiere el seleccionado nacional. Las mismas labores se realizaron en el campo de juego que recibirá el choque ante Argentina.

La ANFP reservó un hotel, que solo utilizarán los miembros de la delegación y al que no podrá ingresar nadie que no sea debidamente autorizado y en situaciones excepcionales. No habrá salidas ni contactos con hinchas. Incluso se rechazó una invitación a la división Chuquicamata de Codelco, en virtud de las precauciones que se deben mantener para reducir al mínimo la posibilidad de contagios.

La Roja en San Carlos de Apoquindo, con público.
La Roja en San Carlos de Apoquindo, con público.

Todo en condiciones

La organización del crucial compromiso está en manos de la ANFP y de la municipalidad calameña, propietaria del estadio Zorros del Desierto. Aún así, Cobreloa se ha involucrado, sobre todo en lo relacionado con el complejo deportivo del club, que fue puesto a disposición de la Roja. En ese sentido, el esfuerzo está puesto en dejarlo en óptimas condiciones. “Estamos colaborando en lo que nos solicitan, sobre todo en el uso del club de campo para que la Selección pueda entrenar de la mejor forma. Nos pidieron la cancha de pasto, que se sometió a reparaciones hace un par de meses. Esperamos tenerla en buenas condiciones para cuando lleguen”, sostiene Fernando Ramírez, presidente del club loíno.

“Estamos abiertos y dispuestos a apoyarnos en lo que requieran. Ese es el compromiso que tenemos como institución. El resto es municipal, pues son ellos quienes tienen el estadio. Con ellos están haciendo las coordinaciones. La situación del Covid-19 en la ciudad siempre va a ser preocupante. Ya bajamos de fase y no sabemos si vamos a llegar al 27 en la misma. De lo que sí puedo dar fe es de que como club, en nuestro complejo, hemos tomado todas las medidas sanitarias que dispone la ley y las hacemos cumplir”, establece Ramírez.

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