El empadronamiento de Boric y la zanja de Kast: las medidas en materia de migración de los candidatos a La Moneda

Extranjeros buscan regularizar sus documentos al ingresar a Chile. Foto: Agenciauno

Los comandos de Gabriel Boric y José Antonio Kast repasan en detalle las propuestas que apuntan, por el lado del frenteamplista, a realizar un catastro de extranjeros en situación irregular en un plazo de cuatro meses, mientras que el plan del republicano consiste en endurecer los controles fronterizos con fosos, drones y contingente militar.




La crisis migratoria que afecta a Chile es uno de los temas que más interés ha despertado en estas elecciones presidenciales. Cuál será la fórmula para controlar las olas de extranjeros que día a día ingresan al país o cómo se regulará la situación de personas indocumentadas, son algunos problemas que los candidatos Gabriel Boric (Apruebo Dignidad) y José Antonio Kast (Frente Social Cristiano) abordan en sus programas. Eso sí, con fórmulas muy distintas.

Frente a esta materia, el jefe programático del candidato frenteamplista, el sociólogo Eduardo Thayer, y desde el comando de Kast, repasan los detalles de las propuestas de los postulantes a La Moneda, que varían de regularizar a impedir el ingreso de extranjeros.

La propuesta de Boric: catastrar en cuatro meses a inmigrantes irregulares

El sociólogo Eduardo Thayer.

A diferencia de sus planteamientos en la primera vuelta, el nuevo programa de Gabriel Boric denota un cambio en la forma de enfrentar la crisis migratoria. La 29ª propuesta, de sus “53 cambios concretos”, es la primera que toca el tema y detalla avanzar “comprometidamente hacia una política de migración segura, ordenada, regular y respetuosa de los DD.HH., ratificando el Pacto de Marrakech”.

Para aterrizar el tema, en el punto de “Migración y política migratoria”, el programa del diputado reconoce que “Chile tiene una frontera permeable”, por lo que se compromete al “combate a las redes de trata y tráfico de personas” y a establecer “mecanismos de empadronamiento y evaluación de la situación de quienes, a pesar de los controles, ingresen clandestinamente”.

Eduardo Thayer, sociólogo e ideólogo en materias migratorias del programa de Boric, explica en qué consistirá el empadronamiento, el que asegura no costará un peso más de lo ya presupuestado por el actual gobierno para esta materia. “Lo que haremos es que, con el Registro Nacional de Migrantes -que incluye a los indocumentados que buscan establecerse Chile- que ya tiene un presupuesto asignado, realizaremos un empadronamiento de migrantes en situación irregular. No será algo lento, esperamos poder resolverlo en cuatro meses, como tope”, detalla.

Si el diputado frenteamplista es presidente, Thayer asegura que en sus primeros 100 días de mandato la crisis migratoria jugará un rol primordial: proteger a los niños, a las víctimas de trata de personas, y ver cómo podemos resolver esta situación. Nuestra idea es expulsar a las personas que realmente deben ser expulsadas, pero no que ocurra como ahora, que se echa a personas del país sin siquiera revisar sus antecedentes, lo que es ilegal”, explica Thayer. Sobre los tiempos para estas medidas, aunque no entrega una fecha exacta, asegura que “no será lento”.

Si el diputado frenteamplista es presidente, Thayer asegura que en sus primeros 100 días de mandato la crisis migratoria jugará un rol primordial: “Primero, debemos apoyar a las comunas más afectadas por la crisis. Luego, debemos instalar el nuevo Servicio Migratorio en las comunas afectadas; definir las políticas migratorias y, finalmente, resolver miles de solicitudes de renovación de visa en extranjería, que es lo que genera irregularidad”.

Para ello, proponen facilitar el acceso a la vivienda de las familias migrantes con “albergues transitorios”, que “serán albergues para tener a las personas y ahí decidir, revisando sus antecedentes, si son expulsadas o no. Tendrá que verlo la fiscalía, articulando a las policías, a Extranjería, a los municipios y a la Protectora de la Infancia”, detalla Thayer.

Y aunque no hay claridad de cuántos serán o dónde estarán ubicadas estas residencias, Thayer las sitúa necesariamente en el norte. Recalca, además, que estas tampoco tendrán un costo para el Estado: “En términos de gastos para enfrentar esta crisis, no gastaremos un peso más del que está aprobado en el presupuesto. Para esto, vamos a trabajar con Acnur, con la Organización Internacional para las Migraciones y Unicef, quienes nos aportarán con fondos para parar estos albergues”.

Por eso, insiste en la importancia de firmar los pactos y acuerdos que hoy rigen las políticas migratorias globales. “Es importante, porque al estar adscrito, Chile vuelve a entrar en la comunidad internacional sobre materias de migración. Esto ayudará a que las organizaciones aporten con recursos para apoyar la gestión migratoria”, expone.

Algo que no precisa el programa pero que sí comenta el sociólogo, será la alianza que buscarán con los distintos sectores productores para suplir con extranjeros la mano de obra cuando esta escasee. “Eso es fundamental. Cuando pensamos en una política de gestión de la migración a largo plazo, esta debe contar con que las visas estén sujetas a las necesidades del mercado de trabajo y, para ello, es necesario incorporar al diseño de estas políticas a los gremios de los distintos sectores empresariales”.

La interculturalidad también jugará un rol importante en un eventual gobierno de Boric. “Este enfoque es condición transversal a las políticas públicas, especialmente en el ámbito de la salud y la educación, y su implementación no sólo beneficia a las personas migrantes, sino a la población en general. Ello implica modificar programas existentes y sentar las bases para impulsar otros que consideren la interculturalidad como principio y práctica”, se lee en su programa.

De acuerdo a Thayer, esto representará, en la práctica, continuar con las políticas de integración cultural que han impulsado los gobiernos, como señaléticas en otros idiomas o medicina de pueblos originarios. Salvo que ahora, explica Thayer, se considerarán las nuevas culturas que han llegado al país.

La visión de Kast: reforzar las fronteras con presencia militar

Uno de los ejes que ha destacado en la propuesta de gobierno de José Antonio Kast son los planteamientos frente a la crisis migratoria. En su programa de gobierno, el candidato del Frente Social Cristiano detalla una serie de medidas que espera instaurar, donde la zanja que pretende excavar en el límite entre Chile y Bolivia es la que más resuena.

“Reforzar los puestos fronterizos en los pasos habilitados y los pasos informales que ya se encuentran identificados, que incluya la construcción de zanjas en los perímetros cercanos a estos pasos, iniciadas en el gobierno de Michelle Bachelet”, se lee en el primer párrafo, sobre esta materia.

Durante el debate de Archi, el candidato entregó varios detalles técnicos que tendría esta cuestionada medida. Comenzó explicando que el sentido de ésta es “conducir a las personas hacia un lugar de paso habilitado”, aclarando, además, que no se extenderá por los 850 kilómetros de frontera entre Chile y Bolivia, sino solo en los puntos más conflictivos.

La excavación también estaría resguardada con rejas por ambos lados del surco y monitoreo de drones. “La sola zanja en ese territorio, sin incluir la reja para evitar que personas o animales caigan ahí, tendrá un valor aproximado de 10 millones de dólares, calculando una excavación de tres metros de profundidad por tres metros de ancho, con la loma que se incluye para hacer una barrera. Esto no considera mantención”, especificó el candidato de ultraderecha.

Eso sí, tendrá pequeños pasos para que los lugareños puedan transitar con su ganado. “Esto es algo que conversé con el alcalde y la gente de Colchane”, aseguró. También “se establecerán campamentos militares” estas zonas, para “asegurar un adecuado control de las fronteras mientras dure la emergencia”.

En cuanto al contingente que se requerirá para estas medidas, su comando respondió por escrito que “se evaluará caso a caso”.

Aunque todas sus antiguas propuestas se mantienen -como la de establecer “Anillos Migratorios Preventivos” en rutas cercanas a la frontera o la de “un nuevo Estatuto de Expulsión de Inmigrantes Ilegales”, que modificaría la recién promulgada Ley de Migración-, ya no manifiesta la intención de “de perseguir a las ONG que entreguen ayuda y orientación a los inmigrantes ilegales para burlar la acción de la justicia y evitar su expulsión del país”.

Kast, dice su comando, se basará en la ley para controlar la crisis migratoria. “La inmigración debe ser regulada de acuerdo con las capacidades del país para garantizar el trato y condiciones dignas para toda persona que, cumpliendo con la legislación aplicable, llegue a nuestro territorio y se incorpore a nuestra comunidad”, aseguran, aunque “quienes ingresen ilegalmente o no cumplan con esa normativa serán deportados, según el caso, conforme a los criterios definidos en la ley”.

Eso sí, si llegara eventualmente a gobernar, buscará cambiar la Ley de Migración, que fue modificada en abril de este año. “El objetivo es abrir una discusión en el Congreso que permita abordar las debilidades de la legislación actual que permite, por vía judicial, evitar la expulsión de inmigrantes que han vulnerado la ley y han entrado irregularmente al país, siempre en línea con la Constitución, la ley y los tratados internacionales aplicables”, precisan desde el comando de Kast.

Desde el comando también destacan propuestas como una “Agenda Administrativa y Legislativa contra el Abuso de Inmigrantes, que establezca sanciones concretas, especialmente en lo referido a arriendos, traslados, contratación y jornadas laborales informales”.

Además, resaltan la exigencia a los gobiernos de Bolivia y Perú para que refuercen sus fronteras y “se hagan cargo de impedir las caravanas de migrantes ilegales que provienen de sus territorios y que terminan en Chile por falta de control”.

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