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El rearme de la industria cervecera: filial de CCU compra Guayacán y matriz culmina su mayor ajuste de marcas en Argentina

Detrás del interés de los grandes actores de ampliar sus marcas está el sostenido incremento en el consumo de cervezas en Chile. Ximena Bravo, gerente general de la Asociación de Productores de Cerveza (Acechi) sostuvo que “el consumo cervecero en Chile va en franco aumento desde que tenemos registro como asociación (15 años), y la tendencia sigue al alza, los que permite augurar que este será un muy buen año, incluso mejor que el anterior”.


En los últimos meses los movimientos en la industria cervecera no han paran. A la férrea competencia entre CCU, -controlada por la familia Luksic y Heineken-, y Cervecería Chile (AB-InBev) por dominar el mercado en Chile, se suma ahora una nueva arremetida de los grandes player por fortalecer su portafolio de marcas con cervecerías independientes.

En este proceso CCU -cuyo presidente es Andrónico Luksic- es el que tiene el camino más avanzado. Ejemplo de ello es que el 31 de agosto, la gigante de capitales chilenos y holandeses, a través de su subsidiaria Cervecería Kunstmann adquirió el 50,0004% de Cervecera Guayacán SpA en $361 millones, según informó a través de su último reporte financiero. La operación vino a confirmar un secreto a voces en el mercado cervecero, pues hace meses rondaba el rumor de que existía un acuerdo entre las partes.

Pero no se trata de una jugada nueva para el conglomerado cuyo core business es el mercado cervecero, sino que viene siguiendo un cambio trazado hace tiempo atrás, cuando a través de la misma vía ingresó a la propiedad de Cervecería Sztot con una participación minoritaria del 45%.

“No es fácil hay muchas marcas, pero nos ayuda en distribución y la colocación en los supermercados, porque lo más difícil es mover el producto después de hacerlo”, explicó Kevin Sztot, fundador de la cervecería que lleva su apellido.

Por lo mismo, el trascendido a nivel de rumor, que sigue moviendo a la industria cervecera de pequeña escala es que Cervecería Chile comience a seguir la misma senda de CCU. Más aún cuando en Estados Unidos, AB-InBev opera Goose Island Beer Company, una de las marcas top de cervecería craft de Chicago.

Según fuentes del mercado, la gigante a nivel global que en Chile opera marcas como Becker, Stella Artois, Baltica entre otras podría fijar sus ojos en Tübinger o Mestra u otra para desarrollar dicha línea de negocios en un mercado que apuesta fuertemente por la calidad.

“Te ayuda tener un socio en distribución al permitir masificar la categoría artesanal. Igualmente, te permite concentrarte en tu negocio principal que es producir cervezas de calidad, porque cuando estás en todas como pymes es del terror”, explicó José Tomás Infante, gerente general de Kross, firma que mantiene un acuerdo hace ocho atrás con Viña Concha y Toro.

Detrás del interés de los grandes actores de ampliar sus marcas está el sostenido incremento en el consumo de cervezas en Chile. Ximena Bravo, gerente general de la Asociación de Productores de Cerveza (Acechi) sostuvo que “el consumo cervecero en Chile va en franco aumento desde que tenemos registro como asociación (15 años), y la tendencia sigue al alza, los que permite augurar que este será un muy buen año, incluso mejor que el anterior”.

Según estimaciones de Acechi, “la producción del denominado segmento artesanal en Chile representa alrededor del 4% de la producción total nacional. Y se estima que existen en torno a las 300 cervecerías artesanales en el país”.

Cambios al otro lado de la cordillera

En Argentina CCU se enfrenta a la competencia de parte de Quilmes y CASA Isenbeck, las cuales, producto de la fusión de AB Inbev y SABMiller plc pasarían a ser una sola. Tal fusión, aún se encuentra pendiente de aprobación por la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC). “Como resultado de su posición dominante en Argentina, el gran tamaño de Quilmes ya le permite beneficiarse de las economías de escala en la producción y distribución de cerveza”, sostuvo la compañía en su último reporte financiero.

El segundo trimestre del 2018, CCU Argentina y Anheuser-Busch InBev S.A./N.V. (ABI) ejecutaron la transacción que consistió, principalmente, en la transferencia de marcas y dinero en efectivo a cambio de la terminación anticipada del contrato de licencia Budweiser en Argentina. En la Transacción, CCU Argentina recibió cinco marcas (Isenbeck, Diosa, Iguana, Norte, Báltica) y las licencias de dos marcas (Grolsch y Warsteiner). CCU Argentina comenzó a comercializar Isenbeck y Diosa, y dejó de comercializar Budweiser, el 2 de mayo de 2018. ABI, a través de su filial, continúa produciendo y comercializando Iguana, Norte, Báltica, Grolsch y Warsteiner, a nombre de CCU Argentina.

Lado verde de CCU

En septiembre, CCU junto a otras 29 compañías en Chile, firmó el Acuerdo de Producción Limpia (APL) de cero residuos a relleno sanitario, en conjunto con el gobierno, la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC) y la Asociación Nacional de Reciclaje Industrial (ANRI). En este acuerdo, las empresas se comprometieron a reducir a cero los desperdicios que son enviados a los rellenos sanitarios en un periodo de dos años. Este acuerdo es complementario a las iniciativas que CCU ya está llevando a cabo en esta materia, donde este año las plantas de CCU en Temuco y Coinco alcanzaron un 100% de valorización de sus residuos industriales. Adicionalmente, en todas las operaciones de la compañía se está implementando el programa de manejo de residuos, que busca alcanzar el objetivo Corporativo de 100% de valorización de los residuos industriales para 2020.

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