Tan lejos, tan cerca: La derecha chilena frente al “modelo” Bolsonaro

¿Es o puede ser un ejemplo para el oficialismo? ¿Se derechizará más si gana en segunda vuelta? ¿Hay espacio para eso en Chile? ¿Qué pasa con José Antonio Kast? ¿Qué piensan de sus dichos más violentos? Desde el mismo Kast a Bellolio, pasando por Carlos Larraín, Javier Macaya, Jacqueline Van Rysselberghe y Hugo Eduardo Herrera, voces de distintas tribus de la derecha chilena digieren el impacto de lo acaecido ayer en las urnas cariocas.


Llevaba un par de semanas encumbrado en las encuestas, pero la sorpresiva paliza electoral que le propinó ayer a la izquierda brasileña -en un país azotado por la corrupción y una clase política desprestigiada a más no poder, que le permitió cosechar cerca de 48 millones de votos, aun pese a un discurso violento-, hizo que la derecha chilena amaneciera con Jair Bolsonaro como tema obligadísimo.

Pocos lo conocen o tienen contacto con él, pero las interrogantes acerca de qué dimensión tendrá el impacto de su triunfo en el sector, acá en el país, es un debate por lo visto que comienza. Hay quienes celebraban ayer felices con el hashtag #grandeBrasil, como ex UDI José Antonio Kast. También se subieron a las felicitaciones la senadora y jefa UDI Jacqueline van Rysselberghe y el senador RN Manuel José Ossandón.

Mientras su críticos y detractores acá remarcan que lo que sucede en Brasil es consecuencia de no ponerle atajo a la corrupción, otros insisten en que no hay cómo comparar la realidad política de allá con la nuestra, que ni modo que pase lo mismo. El principal aludido en este campo, Kast, lo deja en duda y dice que “es muy pronto para poder definir el impacto en la derecha chilena. Primero tiene que ganar la segunda vuelta. Pero con lo de ayer no será inocuo ni en Chile ni en la región: seguramente líderes de derecha van a levantar más la voz sin complejos, y eso me parece bien”.

El ex UDI es el único de los consultados por La Tercera PM que dice que los dichos polémicos de Bolsonaro “son sacados de contexto”, pero que “en Chile no he visto a nadie que ni sacado de contexto tenga frases tan duras como las que le atribuyen”. El resto opta por pensar que fueron exabruptos o por condenar expresiones suyas como “el error de la dictadura fue torturar y no matar”, o “sería incapaz de amar a un hijo homosexual. No seré hipócrita: prefiero que un hijo muera en un accidente a que aparezca con un bigotudo”, o decirle a una mujer “”no merece ser violada porque es muy fea”, o que “las minorías tienen que plegarse a las mayorías”.

De qué acusará el golpe la derecha chilena, lo acusará, apuestan en el sector, pero ¿cuánto? Eso fue lo que le preguntamos a varios rostros y líderes del oficialismo: ¿Puede ser un ejemplo?; ¿se derechizará más el sector?; ¿hay espacio para que lo imiten en Chile, por muy distinta que sea la realidad carioca?; ¿qué piensan de sus frases?

Kast: “Que dejen de estigmatizar a las personas de derecha”

“Me alegro cuando las personas comienzan a reconocer las cosas evidentes pero políticamente incorrectas:  no se atreven a decirlo, pero cuando se sinceran las cosas, me alegro porque quiere decir que el sector va asumiendo una realidad. Espero que más personas se sumen ahora que está casi a la vista el triunfo de Bolsonaro a respaldar una mirada sobre de la libertad, el entendimiento, el desarrollo en la región”, aplaude el ex candidato presidencial (sacó medio millón de votos en primera vuelta) y hoy líder de Acción Republicana al ver los festejos de Van Rysselberghe y Ossandón.

Kast no se ha podido reunir en vivo con Bolsonaro, pero mantiene contacto con su equipo.

Insiste en que “espero que lo que provoque es que se deje de estigmatizar a las personas de derecha. La izquierda ha hegemonizado las redes sociales y a cualquiera que piense distinto lo tildan de extrema derecha”.

También lo conoce Francisco Javier Leturia, profesor de periodismo en la UC: “He estado con los Bolsonaro, con sus hijos y con gente de su
equipo. Tengo trato frecuente y fluido con algunos de ellos”. Y advierte que “las realidades de Chile y de Brasil son muy diferentes. Acá la pena de muerte no es tema, el machismo va en retroceso, y estamos más cerca de liberalizar las drogas que de endurecer la guerra contra ellas. No veo el mismo espacio para sus propuestas. Ellos más bien quisieran estar donde estamos ahora: economía, instituciones funcionando razonablemente, etc”.

Van Rysselberghe: “No lo conozco, pero me gustaría conocerlo”

Eso responde la presidenta de la UDI, aunque opina que “no sé si debería ser un ejemplo. Es un fenómeno que llama la atención. Pero sí ocurre que después de muchos gobiernos de izquierda está empezando a ganar la derecha. El fenómeno no es exportable pero las ideas de izquierda han ido demostrando que no sacan a los países de la pobreza”.

Y subraya con destacador fluorescente que “hace un par de años que la derecha en Chile dejó de tener tantos complejos; antes nadie decía que era de derecha, sino que de ‘centro derecha’ y hoy la gente ha dejado de tener tanto complejo en la defensa de nuestras ideas”.

La senadora no cree que sea un caso importable a Chile y menos que le rente a Kast: “Son cosas absolutamente distintas, como la realidad política de Brasil; allá un candidato no pudo competir por estar condenado. Pero la derecha se ha ido posicionando en el continente. Los candidatos de derecha han empezado a ganar y espero que lo hagan bien, para que este péndulo no vuelva a girar hacia la izquierda”.

Eso sí, no le agrada lo que ha dicho. Dice que “no me gusta, pero tiendo a pensar que son más bien frases desafortunadas, desubicaciones que pensamientos profundos suyos. Me cuesta pensar que sea su pensamiento político real, hay que ver cómo evoluciona”.

Larraín: “La derecha no tiene que mirar a Brasil para perder sus complejos”

Quien tampoco lo conoce es Carlos Larraín, ex presidente de RN. “Y no entra en mis intereses hacerlo”, precisa al fono desde Tierra del Fuego. Según él, no hay comparación porque “él es un caso rigurosamente local y responde al descrédito universal de la actividad política. Ese es uno de los peligros de la campaña agotadora de la izquierda chilena de encontrar todo malo, hasta que las cosas se ponen de veras malas y surgen estas personas de un plumazo. Acá en la derecha no hay nadie que conozca en esta misma postura”.

“No hay agua para que pase esto. Hay bastantes diferencias entre José Antonio Kast y el señor Bolsonaro. Pero tampoco lo conozco mucho”, añade sobre un eventual impacto en las aspiraciones del ex UDI. Comenta que “por suerte en Chile el racismo no es tema”, a propósito de los dichos de Bolsonaro, y termina haciendo notar que “mme parece muy bueno que la derecha no tenga complejos, pero no creo que tenga que mirar a Brasil para perderlos. Basta con que abran los ojos en Chile para reaccionar”.

Macaya: “No creo que genere mayor impacto”

El contendor de Van Rysselberghe en la interna UDI de diciembre, Javier Macaya, expresa que “más allá de no compartir algunas expresiones misóginas y discriminatorias que ha emitido Bolsonario, creo que la derecha en Chile requiere hablar con claridad y probablemente él ha interpretado una necesidad y un sentimiento que tiene la ciudadanía de hablar con claridad de ciertos temas”.

Pero subraya que “la política brasilera es muy diferente a la chilena. Han pasado por episodios de corrupción profundos, tienen una realidad cultural diferente y no creo que genere mayor impacto en la política chilena”. Añade que “cada vez más al elector le interesa que sus representantes piensan en determinadas materias. No es replicable el caso brasileño al chileno pero sí creo que hay una necesidad de hablar con claridad de determinados temas que le interesa e impactan particularmente en el electorado de derecha”.

Bellolio: “Esperaría que no fuera ejemplo en estas cosas para nadie”

A su vez, el diputado UDI Jaime Bellolio sentencia que “las frases insólitas de Bolsonaro no representan en nada a quienes creemos en la dignidad de las personas, su libertad y sus derechos humanos. Y ojalá fueran solo para la campaña, pero dado que se han dicho por años, mas bien representan su forma de pensar. Yo esperaría que no fuera ejemplo en estas cosas para nadie”.

Y de inmediato aclara que “el caldo de cultivo que ocurre en Brasil no está en Chile, pero siempre hay que mirar con atención estos fenómenos, que están ocurriendo en más países de los que uno quisiera. La lógica de la ‘alt right’ es una desinstitucionalizada, anti establishment y que crece frente a la distancia entre las prioridades de politica y de las personas. Por lo que nunca estamos fuera de todo riesgo, pero no lo veo posible hoy. La demagogia de izquierda no se gana con demagogia de derecha”.

Herrera: “José Antonio Kast podría sacar provecho”

Y uno de los analistas expertos en el sector, el filósofo y académico Hugo Eduardo Herrera, cree que “los contenidos de la propuesta de Bolsonaro pueden, ciertamente, influir en los grupos más extremos de la derecha chilena. Veo, en cambio, más difícil que sus contenidos penetren en sectores más centristas”.

¿Cómo? Según él, “esta actitud puede volverse un ejemplo no sólo para la derecha más recalcitrante, sino también para sectores moderados de centroderecha (y de centroizquierda). De hecho: sólo si la centroderecha se percata de las nuevas exigencias de los sectores sociales emergentes, del abandono de las provincias, de la urgencia de incrementar la productividad de una economía inveteradamente extractiva, podrá mantener el apoyo popular”.

Herrera prevé que “el triunfo de Bolsonaro obliga a los sectores más centristas y moderados a efectuar una reflexión en profundidad sobre qué significa comprender políticamente”, y advierte que “sin esa reflexión, la centroderecha se verá crecientemente tensionada por grupos como el de JA Kast, ciertamente más extremos, pero también aparentemente más cercanos a un sentir popular de base”.

Y remata: “En la medida en que la centroderecha no se haga cargo del desafío comprensivo en el que se encuentra y siga insistiendo en su combinación de gestión económica y moral sexual –ya de tinte conservador, ya de tinte liberal- José Antonio Kast sí podrá sacar provecho”.

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