BMW M2 suma tracción total para llevar su rendimiento a un nuevo nivel
El deportivo compacto incorpora por primera vez el sistema M xDrive, mejorando la aceleración, la tracción y la estabilidad sin renunciar a su carácter dinámico.

La búsqueda de mayores prestaciones en cualquier condición de manejo llevó al deportivo compacto más puro de la división M a dar un paso inédito en su historia. El nuevo BMW M2 incorpora por primera vez el sistema de tracción integral M xDrive, una tecnología desarrollada para aumentar el rendimiento sin perder las sensaciones características de un modelo de propulsión trasera.
Bajo el capó se mantiene el conocido motor de seis cilindros en línea de 3.0 litros con tecnología TwinPower Turbo, capaz de desarrollar 480 hp y 600 Nm de torque. Sin embargo, ahora suma la nueva tecnología de combustión en precámara M Ignite, derivada de la competición, que mejora la eficiencia bajo altas cargas y permite cumplir con futuras normativas de emisiones sin afectar la respuesta ni la entrega de potencia.

El sistema M xDrive utiliza un embrague multidisco controlado electrónicamente para distribuir el par entre ambos ejes según las condiciones de adherencia.
En conducción normal, la potencia se dirige exclusivamente a las ruedas traseras, mientras que el eje delantero entra en acción cuando es necesario maximizar la tracción. Además, trabaja junto al diferencial Active M para optimizar el reparto de fuerza entre las ruedas posteriores.

Los conductores pueden personalizar el comportamiento del sistema mediante el menú M Setup, incluyendo un modo 2WD que desconecta la tracción delantera y mantiene toda la potencia en el eje trasero para una experiencia de conducción más purista.
Las mejoras mecánicas tienen un impacto directo en las prestaciones. El M2 con M xDrive acelera de 0 a 100 km/h en apenas 3,7 segundos, tres décimas más rápido que la versión de tracción trasera. También alcanza los 200 km/h en 12,8 segundos y puede llegar a una velocidad máxima de 250 km/h, ampliable hasta 285 km/h con el paquete opcional M Driver’s Package.

La puesta a punto se complementa con una transmisión automática M Steptronic de ocho velocidades, frenos M Compound con pinzas de seis pistones delante y llantas de 19 pulgadas en el eje delantero y 20 pulgadas en el trasero.
A nivel estético, la gama incorpora nuevas opciones de personalización, entre ellas el exclusivo color BMW Individual Borusan Turkish Blue, desarrollado específicamente para el M2. Su producción comenzará en agosto en la planta del grupo en San Luis Potosí, México, desde donde se abastecerán mercados como Estados Unidos, Alemania y China.
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