Tras intento de disolver el Congreso y un fallido golpe de Estado, Parlamento de Perú destituye a Pedro Castillo

El ahora expresidente de Perú, Pedro Castillo. Foto: Presidencia de Perú

La decisión del mandatario ocurrió el mismo día en que se iba a debatir una tercera moción de vacancia en su contra, pese a que la oposición no tenía los votos necesarios. Tras el intento de cerrar el Legislativo, el propio órgano del Estado logró los apoyos suficientes para la destitución de Castillo.


A horas de que comenzara el debate por su destitución, el Presidente de Perú, Pedro Castillo, realizó un discurso en el que anunció la disolución temporal del Congreso, la instauración de un “gobierno de emergencia” y la convocatoria a nuevas elecciones parlamentarias.

“Convocar en el más breve plazo a elecciones para un nuevo Congreso con facultades constituyentes para elaborar una nueva Constitución en un plazo no mayor de nueve meses. A partir de la fecha y hasta que se instaure el nuevo Congreso se gobernará mediante decretos ley”, dijo el mandatario.

“En atención al reclamo ciudadano a lo largo y ancho del país tomamos la decisión de establecer un gobierno de excepción orientado a establecer el Estado de Derecho y democracia, a cuyo efecto se dictan las medidas: disolver temporalmente el Congreso de la República e instaurar un gobierno de emergencia excepcional”.

Castillo, además, decretó el toque de queda a nivel nacional a partir de este miércoles, desde las 22.00 hasta las 4.00 del día siguiente. Asimismo, ordenó reestructurar todo el sistema judicial, pese a las múltiples investigaciones que tiene en su contra. Esto incluye el cambio de todos los miembros del Poder Judicial, el Ministerio Público, la Junta Nacional de Justicia y el Tribunal Constitucional.

Además, dijo que todos los que poseen armamento ilegal deberán entregarlo a la Policía Nacional en un plazo de 72 horas. “Quien no lo haga comete delito sancionado con pena privativa de la libertad que se establecerá en el decreto ley”, indicó.

“La PNP (Policía Nacional del Perú), con el auxilio de las FF.AA., dedicarán todos sus esfuerzos al combate efectivo de la delincuencia, la corrupción y el narcotráfico, para cuyo efecto se les dotará de recursos necesarios”.

La determinación fue tomada el mismo día en el que el mandatario iba a enfrentar un tercer intento de destitución impulsado por el Parlamento, que debatiría durante la jornada su posible remoción utilizando la figura de “permanente incapacidad moral”.

Para que la moción fuera aprobada se necesitaban 87 votos de un total 130 legisladores. Hasta el martes pasado, según una proyección realizada por el diario El Comercio, la moción sumaba unas 77 adhesiones, apenas cuatro votos más que las que permitieron la semana pasada la admisión a trámite de la propuesta. Otras proyecciones, en tanto, estimaban que la moción podría alcanzar como máximo 84 votos.

Votación de vacancia

Sin embargo, con el anuncio del cierre del Congreso y la denuncia de un golpe de Estado, la balanza, que se mantenía en favor de Castillo, cambió rápidamente de posición. Con un llamado para adelantar la votación de vacancia, el Parlamento aprobó la destitución del ahora expresidente con 101 votos a favor, seis en contra y 10 abstenciones, superando con creces los 87 necesarios.

Bajo la figura de vacancia por permanente incapacidad moral, la vicepresidenta Dina Boluarte será la encargada de liderar el país tras la salida de Castillo. Boluarte, de 60 años, se desempeñaba hasta hace poco como ministra de Desarrollo e Inclusión Social. Convertida ahora en la primera mujer presidenta de Perú, debe completar el mandato de Castillo hasta el 28 de julio de 2026.

“Como todos conocen, se ha producido un intento de golpe de Estado a una impronta promovida por Pedro Castillo, que no ha encontrado eco en las instituciones de la democracia y en la calle”, dijo Boluarte en su discurso como presidenta a la República. Además, hizo un pedido al diálogo, unidad y un gobierno de unidad nacional.

“Mi primera medida será pedir apoyo de la fiscalía, a la Procuraduría Pública para ingresar sin medias tintas a las estructuras corrompidas por las mafias al interior del Estado y se impulsen investigaciones y sanciones rápidas”, continuó Boluarte en medio de aplausos. Además, pidió una tregua política para instalar un gobierno de unidad nacional, según consignó la cadena RPP.

Ante la insostenible situación política en la que el expresidente se internó, congresistas que previamente lo apoyaban entregaron su apoyo a la vacancia. Sigrid Bazán (Cambio Democrático-Juntos por el Perú) y Waldemar Cerrón (Perú Libre), quienes anteriormente apoyaban a Castillo, ahora aprobaron la salida del gobernante de izquierda.

El fallido golpe de Estado tampoco contó con el respaldo del Ejército. En un comunicado conjunto, las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional del Perú aseguraron que respetaban el orden constitucional, dejando sin respaldo militar y político a Castillo.

“Las Fuerzas Armadas y Policía Nacional del Perú son respetuosas del orden constitucional establecido; el Artículo 134 de la Constitución Política establece que el presidente de la República está facultado para disolver el Congreso si este ha censurado o negado su confianza a dos Consejos de Ministros”, indicaron.

Tras un aparente intento por huir, el exmandatario fue detenido por la Policía Nacional de Perú, siendo remitido a la segunda región policial Lima, ubicada en la avenida España, según confirmó la fiscalía.

Reacciones

Uno de los primeros en reaccionar fue el ministro del Trabajo, Alejandro Salas, quien indicó en su cuenta de Twiter su dimisión. “Coherente con mis principios y con pleno respeto a la democracia he presentado mi renuncia al gabinete ministerial. Agradezco haber servido al país el tiempo que estuve a cargo de las carteras de Cultura y Trabajo”, indicó.

Mientras que Kurt Burneo renunció al cargo de ministro de Economía: “Habiéndose vulnerado el Estado de Derecho y en la línea con mis principios democráticos, presento mi renuncia irrevocable al cargo de ministro de Economía y Finanzas”.

César Landa dimitió al cargo de canciller: “En estricto apego a mis convicciones y valores democráticos y constitucionales, he decidido renunciar irrevocablemente al cargo de ministro de Relaciones Exteriores, ante la decisión del Presidente Castillo de cerrar el Congreso de la República, violando la Constitución”.

Ruth Luque, congresista de Cambio Democrático, indicó: “Este es un golpe de Estado donde Pedro Castillo ha decidido romper los marcos constitucionales. En este momento lo que está en juego es la democracia”.

Distintos gobiernos latinoamericanos expresaron este miércoles su preocupación por la grave crisis política que vive Perú después de que el Congreso destituyera a Castillo. “Argentina lamenta y expresa su profunda preocupación por la crisis política que atraviesa la hermana República de Perú y hace un llamamiento a todos los actores políticos y sociales a que se resguarden las instituciones democráticas, el Estado de Derecho y el orden constitucional”, expresó en un mensaje en su perfil de Twitter la Cancillería argentina.

También reaccionó el gobierno chileno, que a través del Ministerio de Relaciones Exteriores sentenció en un comunicado que confía en que la crisis que afecta “a un país hermano” se pueda resolver “a través de mecanismos democráticos”.

El ministro de Relaciones Exteriores mexicano, Marcelo Ebrard, se pronunció con anterioridad y anunció que se suspende la cumbre de la Alianza del Pacífico. “México lamenta los últimos acontecimientos en Perú”, señaló.

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