175 comunas en vilo: la reservada operación de Arzola para llevar al Congreso la idea de pausar traspasos a los SLEP
La ministra de Educación volvió a instalar la idea de un sistema mixto para la educación pública, combinando como sostenedores a los Servicios Locales con municipios. Y aunque ha sido una aspiración que desde antes de asumir ha instalado el gobierno, lo cierto es que la propuesta aún no se ha traducido en algo concreto e implica necesariamente pasar por el Parlamento.

Lo único claro sobre el futuro de los 34 Servicios Locales de Educación Pública (SLEP) -de 70 que crea la ley- que todavía no reciben los colegios municipales, es que el Ministerio de Educación de María Paz Arzola está trabajando en una propuesta “que no va a ser una solución única para todos”, según dijo la propia secretaria de Estado en TVN durante el fin de semana.
Eso, por ahora, es todo lo que se sabe, más allá de que el mundo educativo tiene claro que la aspiración de este gobierno siempre fue ponerle una pausa al proceso de desmunicipalización escolar y buscar una fórmula para continuarlo de una manera diferente a lo que mandata la ley. La idea del Ejecutivo, muy distinto a lo que defendía el gobierno anterior, es abrir la opción para que las comunas que quieran mantener el servicio educativo puedan hacerlo. Pero eso implica, necesariamente, pasar por el Congreso.
En tal sentido, tal como dijo Arzola, el Mineduc trabaja en una propuesta para reformar una ley que, por ahora, tiene como horizonte el tener en régimen a los 70 SLEP en 2029. El objetivo es buscar una fórmula para aquellos municipios que quieran seguir siendo sostenedores y encontrar vías para que los que ya traspasaron se involucren de alguna manera. Fuentes del ministerio reconocen que ese trabajo se ha acelerado y que buscan formalizar la propuesta durante este año, aunque los tiempo no darían para hacerlo antes de la cuenta pública. “Esto hay que hacerlo bien”, resumen entendidos de la cartera.
Y es que la diversidad de realidad es amplia, tanto en la intención de los municipios por traspasar -que no distingue colores políticos-, así como en la condición en que están los 34 SLEP que aún no tienen colegios a su cargo.
De hecho, estos pueden agruparse en tres grandes lotes: 11 SLEP que fueron creados el año pasado y que deben recibir los colegios de 55 comunas el 1 de enero de 2027; otros 11 SLEP que se crearon el 1 de marzo de este año y que tienen sus traspasos programados para el 1 de enero de 2028; y otros 12 SLEP que deben crearse el 1 de marzo de 2027 para recibir los establecimientos el 2029.
Por ahora, la única herramienta que tiene el Mineduc a su favor es la de mover el calendario de traspasos, como ya lo manejó el Mineduc de la administración Boric. Pero incluso esa alternativa tiene un tope: la ley actual mandata a que en 2029 el proceso que crea los 70 SLEP para administrar la educación de todas las 346 comunas de Chile debería llegar a su fin.
Los municipios también tienen herramientas para no traspasar: en la ley quedó establecido que al momento de iniciar sus procesos pueden mantener la administración si es que cumplen cuatro requisitos establecidos, los que apuntan a nivel, evolución de matrícula, obligaciones previsionales y deudas en umbrales bajos por concepto de aportes estatales. Algunos, como Zapallar, ya han conseguido esa postergación.
La mirada municipal
Los comentarios que ha recibido la ministra Arzola de parte de los propios alcaldes que protagonizan el proceso son tan diversos como el universo de 66 autoridades con las que se ha juntado. En las citas, la secretaria de Estado se ha encontrado con comunas que no quieren pasar sus establecimientos -caso de Ñuñoa- y otras que incluso piden acelerar esa entrega, como Puerto Montt.
Mirando ello de reojo, este fin de semana la titular del Mineduc volvió a poner sobre la mesa el debate. “Lo que queremos hacer es evaluar la posibilidad de hacer una pausa para poder hacer una evaluación de medidas que nos permitan mejorar lo que venga, y dentro de esa evaluación y de ese plan de acción puede ser que se decida que se postergue o que se aplace el que haya ciertos municipios que puedan quedarse más tiempo con sus escuelas”, planteó.
Con ello, la ministra de inmediato hizo que los ojos se posaran sobre los 34 SLEP que aún no tienen a su cargo colegios públicos, lo que implica 175 comunas que todavía son sostenedoras de escuelas y liceos.
En ese sentido, dentro del grupo de comunas que deberían traspasar a los 11 SLEP que fueron creados el año pasado y que deben traspasar el 1 de enero de 2027 se encuentran algunas grandes como Antofagasta (SLEP Antofagasta); Puerto Montt (SLEP Del Reloncaví); Puente Alto (SLEP Los Viñedos); o La Florida, Ñuñoa y Peñalolén (SLEP La Quebrada).
Los alcaldes que no quieren traspasar de este grupo son los que están más en contra del tiempo, porque queda menos de un año para ello.
Sebastián Sichel, alcalde de Ñuñoa que ha impulsado con fuerza la idea de quedarse con sus colegios, califica como “paso adelante” la reflexión de Arzola, pero “no es suficiente, porque para Ñuñoa el tiempo corre hacia atrás”.
“Que se vayan al SLEP puede significar un desastre para familias que han confiado en un sistema municipal que sí entrega buena educación”, justifica, clamando que “se actúe con urgencia. Urgencia es dignidad. Le pedimos a la ministra que ingrese cuanto antes la ley para suspender este traspaso antes de que sea tarde para Ñuñoa y sus estudiantes”.
Por el contrario, Rodrigo Wainraight (RN), alcalde de Puerto Montt, cuya comuna es la segunda en Chile con más colegios municipales con más de 100, se declara “a favor del traspaso” porque “debe ser un un ente profesional, técnico, el que esté a cargo de los colegios municipales”, reconociendo que los SLEP “no es que reciban los colegios de cero; los reciben con problemas estructurales, con problemas académicos (...) y por eso también hay que dar un poco de tiempo”. La semana pasada, de hecho, Arzola estuvo junto al Presidente Kast en la zona y Wainraight les planteó directamente que su postura. “No queremos que se atrase”, les dijo, aun cuando también es partidario de ciertas mejoras.
En tanto, Sacha Razmilic (Evópoli), alcalde de una Antofagasta que ya debería haber entregado sus colegios, pero que fue reagendado, asevera que “el año pasado estuvimos preparados para el traspaso, teníamos todo listo y estamos preparados para entregar nuevamente si eso se reactiva. El municipio siempre va a estar interesado en participar de la educación de los hijos de nuestros vecinos. No necesariamente como sostenedores, pero también apoyando desde el punto de vista financiero. A la hora estamos abiertos a todas las opciones”.
En esa línea, consultado sobre si el municipio tiene la capacidad de seguir administrando los colegios, la autoridad comunal señala que el municipio puede seguir siendo el sostenedor. “Lo que ha dicho la ministra es que se va a dar una pausa para mejoras. Si eso es así nosotros estamos disponibles y vemos con buenos ojos que el sistema mejore antes que nosotros entreguemos la educación”.
Colina también está en ese grupo de comunas que deberían entregar sus colegios el 1 de enero, en su caso al SLEP Chacabuco. La alcaldesa y vicepresidenta de la Asociación Chilena de Municipalidad (AChM), Isabel Valenzuela (UDI), es clara: “El país debe avanzar hacia un sistema mixto, más flexible, donde los municipios que tienen capacidades y resultados puedan seguir administrando la educación pública, y aquellos que no, puedan integrarse a los SLEP”.
En el segundo lote de 11 SLEP que se crearon el 1 de marzo de este año y que deberían recibir los colegios el 1 de enero de 2028 hay comunas como Rancagua (SLEP Cachapoal Norte); Huechuraba, Independencia y Recoleta (SLEP Mapocho); o Talca (SLEP Maule Valle).
Mientras, en el tercer grupo de 12 SLEP que deben crearse el 1 de marzo de 2027 para recibir los establecimientos el 2029, asoman Temuco (SLEP Cautín Norte); La Reina, Las Condes, Lo Barnechea, Providencia y Vitacura (SLEP Manquehue); u Osorno (SLEP Osorno).
Felipe Alessandri (RN), alcalde de Lo Barnechea, una de las comunas que desde ya hace un tiempo planteó la idea de no traspasar, dice “valorar que el gobierno esté dispuesto a evaluar una pausa. Cuando una política pública muestra dificultades en su implementación, lo responsable es revisar, corregir y tomar mejores decisiones antes de seguir avanzando”.
De todas formas, Alessandri dice que hay una “incertidumbre clave” que se debe despejar si es que los municipios van a seguir administrando establecimientos: contar con los recursos necesarios. “Esto es especialmente relevante considerando el impacto que podrían tener cambios como el de contribuciones en el Fondo Común Municipal. Aquí no solo se trata de pausar, sino de asegurar condiciones reales para que la educación funcione y responda a lo que necesitan las familias”, plantea.
Su par de La Reina, José Manuel Palacios (UDI), también valora que el Mineduc esté evaluando una pausa. “La experiencia ha demostrado que este proceso no puede seguir avanzando igual para todos. Se requiere una ley más flexible, que reconozca las distintas realidades y entregue mayores alternativas de gestión a los municipios que han demostrado buenos resultados en educación. Si un municipio tiene capacidad, debe poder seguir administrando sus establecimientos, no tiene sentido forzar un traspaso cuando la gestión funciona”, expone, sumando que “más que una pausa, lo que se necesita es corregir el modelo, incorporar flexibilidad y asegurar condiciones equitativas para una buena educación pública”.
Camila Merino (Evópoli), en tanto, alcaldesa de Vitacura, es de una postura similar. “Valoramos que la ministra haya anunciado una revisión en la fecha de implementación de los SLEP, dados los problemas en su puesta en marcha, con altos costos y sin impacto real en mejorar la calidad de la educación”, señala, recordando que como municipio ya han solicitado al gobierno anterior ser los últimos en el traspaso, “porque creemos que quienes lo están haciendo bien deben poder seguir aportando a la educación pública”.
Mismo es el caso de Providencia, que junto a sus pares del SLEP Manquehue ya había solicitado postergar el traspaso. “Por lo mismo el anuncio de la ministra sobre revisar las fechas de incorporación de nuevas comunas al sistema, es una buena noticia para los alcaldes, las comunidades educativas y las familias”, asegura el alcalde Jaime Bellolio (UDI).
“Actualmente administramos 11 establecimientos con resultados y estándares reconocidos. Cuesta pensar que un servicio centralizado, a cargo de más del doble de colegios, pueda responder con la misma capacidad de gestión, cercanía y solidez financiera. Por eso creemos que mantener la administración local sigue siendo clave para resguardar la calidad de la educación pública que entregamos”, justifica.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lee La Tercera.
Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE













