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“Dijo ‘yo la maté’ en más de 20 oportunidades”: el relato de la carabinera que oyó confesión por crimen de Mariana Sepúlveda

La cabo segundo que recibió al imputado señaló ante el OS9 que Ghislain Quiro tuvo varias dificultades para darse a entender. Dio su RUT haciendo gestos con los dedos y los carabineros que estaban en la unidad entendían que decía Mariela y no Mariana.

La cabo segundo de Carabineros Camila Pérez del Río había ingresado a las 7.40 a la 5° Comisaría de Conchalí, el 6 de septiembre. Era lo que se conoce como primera guardia en jerga policial. La jornada había transcurrido como un día común y corriente, tomando denuncias y constancias.

Pero en la tarde su jornada cambió drásticamente. Poco después de las 18.00 ingresó a la comisaría un sujeto visiblemente afectado para confesar que era un asesino. La aparición tomó por sorpresa a la carabinera, quien realizó el procedimiento.

El testimonio de la uniformada, al cual tuvo acceso La Tercera, es parte de la investigación que está llevando adelante el fiscal Centro Norte Marcelo Cabrera y que busca dilucidar un caso ocurrido en agosto de 2008: la desaparición y muerte de Mariana Sepúlveda León. Ese domingo 6 de septiembre el caso fue reabierto luego de que Ghislain Quiroz confesara ser el autor del asesinato de la joven de 19 años.

El sujeto, dijo la carabinera, rompió en llanto al reconocer el homicidio.

“Siendo alrededor de las 18.15 horas, la guardia se encontraba con varias personas debido a que la mayoría andaba consultando sobre los detenidos que se mantenían por el tema de la romería, momento en que me percato de una persona de sexo masculino que vestía completo de buzo color gris, el que me llamó la atención ya que se veía como afectado, como que algo le había ocurrido. Por ese motivo me dirijo donde esta persona y le consulto qué necesitaba, momento en que esta persona de forma sorpresiva me dice: ‘Yo la asesiné’, comenzando esta persona a llorar”, parte el relato de la uniformada.

Ante ese escenario, la carabinera le sugirió al sujeto que pasara al baño y tomara agua. En el acto, para su seguridad, le pidió que se sacara las manos de los bolsillos de su polerón: “Como me había dicho que había asesinado a alguien, por mi seguridad le solicité eso”. Fue en ese momento en que la funcionaria vio de otro detalle: “Me percato que esta persona mantenía algún tipo de discapacidad en su mano derecha, ya que me la muestra y la tenía como enrollada”.

Quiroz obedeció a la carabinera: se mojó la cara y se lavó las manos. Pero en el baño, mientras hacía eso, volvió a decir: “Yo la asesiné hace 18”. La carabinera, en su testimonio al OS9, sostuvo que inicialmente entendía que lo que quería decir era que había matado a una persona de 18 años, por lo que le preguntó si eso era así. “Me responde que no, diciéndome fue hace 18 años, realizando un gesto con su mano del número 18”, señaló.

La carabinera volvió a la guardia, “ya que esta persona seguía llorando y mantenía una sensación de frustración, ya que no me podía explicar bien lo que quería contar”. Fue ahí cuando la uniformada se dio cuenta que Quiroz tenía “algún tipo de problema, ya que no podía expresarse bien”.

Dio su RUT con las manos

Ante las complicaciones que estaba teniendo el procedimiento, la uniformada pidió ayuda a la sargento 2° Nichole Castillo. Otro uniformado que se encontraba en la unidad, el subteniente Juan Pablo Pachon, escuchó lo que estaba pasando y sugirió que le tomaran la declaración y revisaran los antecedentes en el sistema interno.

Cuando a Quiroz le pidieron el RUT y la dirección, comenzó a responder haciendo gestos con las manos en forma de números.

Tras lograr dar con su RUT y una foto de él ubicada en el sistema SICPOL, le preguntaron cómo se llamaba la víctima, “obteniendo como respuesta y logrando entenderle el nombre de Mariela Sepúlveda León”, dijo la carabinera. Dicha diferencia en el primer nombre se habría dado por las dificultades en el habla que padece el sujeto producto de las consecuencias del ACV que sufrió en 2023. Los carabineros le mostraron una foto de una mujer llamada Mariela Sepúlveda León, a lo que Quiroz dijo “ella no es”.

En medio de esas dificultades, el teniente Pachon le pasó su celular para que pusiera la dirección en Google Maps. Allí dieron con su domicilio, en el pasaje Logroño. “Ahí la maté”, dijo Quiroz, según el relato de la carabinera.

Con esa información Carabineros solicitó cooperación a una unidad que se encontraba en terreno con la finalidad de que acudieran a ese domicilio. “Mientras, me mantenía en todo momento con la persona, quien no paraba de decir ‘yo la asesiné’, diciendo esto en más de veinte oportunidades’”, agregó.

Los uniformados en terreno dieron con la casa de Quiroz. Al interior de ese inmueble se encontraba la expareja del imputado, quien testificó ante los uniformados.

Transcurridos ya varios minutos, y una vez que los carabineros ubicaron a la expareja del sujeto, los uniformados de turno se percataron que el nombre de la víctima era Mariana y no Mariela. Con ello a Quiroz le mostraron una foto de una noticia antigua, ante lo que respondió: “Sí, ella es”.

Posteriormente, a la unidad llegó la expareja y el hijo de Quiroz, lo que incomodó al imputado. “Ghislain comienza a ponerse nervioso y en ocasiones mostraba muestras de encontrarse frustrado”, dijo la uniformada. En ese momento, sin ningún tipo de presión, dijo la carabinera, comenzó a decir: “Yo asesiné a Mariana Sepúlveda León en mi domicilio ese día antes de las 9.00 (gesticulando el número con el dedo). Ella iba al colegio y al pasar por fuera de mi casa, yo la saludé y le dije que conversáramos. La invité a pasar a mi casa, la miro y me da la ira y la rabia porque yo sabía que ella con Ethien (su hermano) eran amantes. Yo la amaba mucho”. Dijo que la llevó hasta la pieza y la asesinó “brutalmente”.

Según sus palabras, citadas por la carabinera, luego la enterró en un hoyo que cavó en su pieza. Agregó sobre ese punto que “nunca más” durmió en esa habitación porque “está maldita”. También dijo que “a los cinco años” sacó los restos para dejarlos en una bolsa que se terminó llevando “el camión”. Luego, los uniformados le consultaron por qué decir esto ahora: “Él nos dice, ‘me voy a morir, todos nos vamos a morir, tengo mucha pena, quiero el perdón de la familia y sus amigos y hoy son dieciocho años’”, fue su respuesta, según la carabinera.

Para el final, buscando saber si el sujeto tenía noción temporal, los carabineros le preguntaron si sabía qué día era: “Él confundido nos dice que no, pero reitera ‘sí sé que hoy son dieciocho años’”.

Las divagaciones del relato son las que han puesto las dudas en el propio fiscal Cabrera. De hecho, el viernes 11 la jueza Elizabeth Melero, del 2° Juzgado de Garantía, decretó el sobreseimiento definitivo para Quiroz porque los delitos ya estarían prescritos.

En su resolución también consideró la condición mental en la que se encuentra el sujeto. Eso sí, la Fiscalía presentó el lunes un recurso de apelación buscando nuevamente reabrir la causa y discutir sobre si hay algún grado de imputabilidad para Ghislain Quiroz.

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