La espera ya no es tan angustiante: red asistencial registra un marcado aumento de los trasplantes después de que en pandemia disminuyeran un 37%

Durante la crisis sanitaria, los equipos médicos estaban enfocados en el Covid-19 y esto tuvo un impacto directo en los procedimientos de donación de órganos. Sin embargo, tanto las cifras como los especialistas dan cuentan de una recuperación.




“Cuando informaron de la pandemia y dijeron que no había posibilidad de abrir pabellones por el peligro del contagio, fue horrible. Si ya la espera es angustiosa, es peor saber que aunque aparezca un donante no se va a poder realizar el trasplante, porque no están las condiciones para hacerlo”.

Alejandra Marín (56) fue diagnosticada con fibrosis pulmonar idiopática a fines de abril de 2019. Ocho meses después entró en la lista de espera para un trasplante de pulmón, el cual se pudo concretar el 12 de octubre de 2020 -casi un año después- cuando se operó en el Hospital del Tórax. Una misión difícil de lograr, pues los pacientes que pudieron acceder al procedimiento durante la pandemia fueron muy pocos.

Según cifras del Instituto de Salud Pública de Chile (ISP), en 2019 se registraron 629 pacientes trasplantados, mientras que en 2020 la cifra llegó a 396. Es decir, este tipo de procedimientos disminuyó un 37% en un año.

“Los trasplantes disminuyeron porque los procedimientos usan unidades de cuidados intensivos y muchas horas de pabellón, y en cuarentena todas las cirugías programadas fueron postergadas. Otra razón es que en el caso de los trasplantes, hay que hacer un manejo de donantes y receptores y eso se dificultó mucho en pandemia”, explica Héctor Sánchez, director del Instituto de Salud Pública de la Universidad Andrés Bello.

Aunque en 2021 las cifras también fueron bajas, hubo un leve incremento en comparación con el año anterior. De acuerdo a los datos del ISP, durante el año pasado 408 personas se trasplantaron, un 3% más que en 2020, pero un 35% menos que en 2019.

Los procedimientos estuvieron paralizados, pero se mantuvo el procuramiento -proceso que comienza con la detección de un potencial donante fallecido hasta la extracción de sus órganos- en distintos establecimientos. De hecho, el Hospital Barros Luco, el centro asistencial que más procuramientos ha realizado, continuó con este programa durante la crisis sanitaria.

“Este es un programa que se ha mantenido activo. Mientras en 2019, previo a la pandemia, tuvimos 15 donantes efectivos, en 2020 hubo 14. En 2021, en tanto, logramos contar con 23 donantes efectivos y en lo que va de este año llevamos nueve procuramientos, totalizando, desde 2019 a la fecha, 223 órganos extraídos que han beneficiado a quienes más lo han necesitado”, detalla Gisella Castiglione, directora del hospital.

La reactivación

La ministra de Salud, María Begoña Yarza, reafirma que durante la pandemia todos los equipos estaban en función del coronavirus “Y por tanto la disponibilidad de camas críticas y de equipos para poder hacer la pesquisa y el acompañamiento de los donantes no era posible realizarla. Estos últimos tres meses hemos crecido y ya llevamos alrededor de 177 donaciones o trasplantes, y eso es una cifra casi parecida a la que tuvimos en 2019″.

Así, tanto las cifras como los especialistas dan cuenta que los trasplantes se están retomando y los procedimientos están alcanzando casi la normalidad: frente a las 177 donaciones informadas por la secretaria de Estado durante los casi seis meses de este año, en 2019 se registraron 219 para el mismo lapso de tiempo.

En ese contexto, Castiglione también da cuenta de la reactivación de los procesos: “Mientras en 2019 realizamos un total de 66 trasplantes, tanto de donante cadáver como de donante vivo, en 2020 no pudimos llevar a cabo ningún procedimiento de estos debido a la suspensión de este programa. Sin embargo, la incorporación del procuramiento y el trasplante a la Unidad de Paciente Crítico (UPC) y el mayor conocimiento de la pandemia, nos permitió llegar en 2021 a los 11 procedimientos y ahora, con la reactivación ministerial, ya llevamos ocho trasplantes”.

El Hospital Guillermo Grant Benavente, de Concepción, pasó por una situación crítica, pues durante la crisis sanitaria solo pudieron realizar intervenciones quirúrgicas de emergencia.

“En 2020 y 2021, durante la pandemia, había suficiente información que nos decía que si los trasplantados se contagiaban de Covid-19 era riesgoso, por ende suspendimos el programa de trasplantes para pacientes electivos, pero se mantuvieron solo las urgencias”, relata el jefe Unidad de Trasplantes del Hospital regional Concepción, Enrique Seguel.

Sin embargo, ahora el especialista detalla que las cifras son positivas: “A mediados de 2021, cuando vimos que la pandemia iba retrocediendo y la ocupación de camas bajó, reactivamos el programa. Vamos muy bien, este año llevamos ocho trasplantes de riñón, seis de corazón, cuatro de hígado y 17 de córnea”.

En el sector privado también dan cuenta que las cifras están mejorando en comparación con los años más duros de la crisis sanitaria.

En ese contexto, el jefe de la Unidad de Paciente Crítico de la Clínica Indisa, Sebastián Ugarte, comenta que “nosotros procuramos para que otros centros hagan el trasplante. Y desde hace unos meses que hemos visto una reactivación. Hay que decir que no todos los casos que evaluamos cumplen los criterios y no en todos los casos la familia accede a la donación, pero estamos viendo más movimiento que en los años de pandemia”.

Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.