Rafael Garay deja la cárcel y queda en libertad condicional después de cumplir la mitad de su condena

Tras una resolución de la Corte Suprema que acogió un recurso a su favor, el ingeniero comercial abandonó el recinto penal. Había sido sentenciado a siete años de presidio.




Esta mañana el ingeniero comercial Rafael Garay salió de la cárcel Capitán Yaber y quedó en libertad condicional. Ello después que la Corte Suprema acogiera un recurso de amparo impuesto a su favor.

De este modo, el también expanelista de radio y televisión deberá efectuar el trámite de firma semanal.

Cabe recordar que Garay fue condenado el 18 de octubre de 2018 a siete años de presidio y al pago de una multa de 21 UTM por el delito de estafas reiteradas a 29 personas, por un monto cercano a los $1.300 millones.

La salida de Garay de la cárcel se debió a que ya cumplió la mitad de su condena, tomando en cuenta que se le abonó el año que cumplió en prisión preventiva. En ese lapso, La Tercera publicó que limpiaba los baños del anexo Capitán Yáber por 50 mil pesos mensuales.

Una de las víctimas del ingeniero comercial cuestionó esta decisión de la Corte Suprema: “Me siento tremendamente vulnerable, aún más en las condiciones que me encuentro ahora, sola, con mis cuatro niños. Durante el proceso, cuando el imputado iba a ser condenado, recibí reiteradas amenazas telefónicas de distintos números. Me señalaban que mis niños y yo seríamos golpeados y tendríamos un accidente si continuábamos con el juicio” expresó la periodista Marlene de la Fuente en Chilevisión.

La sentencia que condenó a Garay estableció que realizó “falsas asesorías financieras y de inversiones. Todo en función de captar sus recursos pecunarios” y que “percibió los dineros sin nunca haber tenido intención de haber invertido tales fondos, sino solo para apropiarse de ellos”.

El caso

¿Cómo se reveló este caso? Garay concedió diversas entrevistas en las que habló de un supuesto tumor. A su grupo más cercano les comentó que se iría a una clínica en Francia para tratarse la enfermedad, pero de un momento a otro no deja rastro. Por ello, se realiza una denuncia por presunta desgracia, pero al tiempo se conoció que Garay estaba escondido en Rumania.

Posteriormente, se dio lugar a la extradición para que el ingeniero comercial diera la cara ante la justicia.

Durante el proceso, además, se dejaron ver los verdaderos rasgos del Garay detrás de quien quiso ser senador y que daba consejos a través de los medios: “Tomaba al día un litro de vodka, por lo menos. Soy más o menos metódico en las cosas que hago y yo todos los días lunes me abastecía para una semana y compraba una caja de nueve botellas de litro. Tomaba todo el día”, comentó en una entrevista.

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