Roberto Garrido asume como fiscal regional de La Araucanía y fija lineamientos de su gestión

"En relación con la delincuencia asociada al fenómeno de violencia rural, reforzaremos el trabajo de la Fiscalía de Alta Complejidad e incorporaremos metodologías de análisis criminal para abordar este fenómeno desde perspectivas que hoy no han sido priorizadas", afirmó el persecutor en la instancia en la que también participó el fiscal nacional, Jorge Abbott.




Durante la mañana de este martes se llevó a cabo la ceremonia de investidura del nuevo fiscal regional de La Araucanía, Roberto Garrido, instancia en la que fijó los lineamientos de su gestión para los próximos ocho años y donde también participó -de forma telemática- el fiscal nacional Jorge Abbott.

Fue hace dos semanas, el pasado 18 de mayo, cuanto Garrido fue designado en el cargo. El abogado había sido elegido entre la terna previamente definida por la Corte de Apelaciones de Temuco, y hasta la fecha se desempeñaba como fiscal jefe de la Unidad de Derechos Humanos en la misma fiscalía que ahora encabezará.

Así, pasadas las 10.00 horas de esta jornada, el persecutor asumió sus funciones y se refirió a los hechos que “siguen provocando mucho dolor, mucho daño y división entre los habitantes de La Araucanía”.

“Tengo la convicción de que a las dificultades que enfrentamos sólo tenemos una respuesta: debemos cumplir con nuestra labor con un irrestricto apego a la ley, a los principios de probidad, de objetividad. Nuestro comportamiento, nuestro compromiso con los ideales de justicia y de bien común nos van a permitir ser una institución confiable, que contribuye efectivamente a alcanzar la paz social. Actuando con prudencia, pero con convicción; trabajando en equipo y con perseverancia enfrentaremos y superaremos cualquier adversidad por formidable que ésta parezca”, añadió.

En ese sentido, esbozó los aspectos de su gestión: “el mejoramiento permanente de la persecución penal; la priorización de la persecución penal y la protección de víctimas vulnerables; y la gestión institucional y la relación con los usuarios”.

“Nuestro compromiso es establecer un sistema de control y de revisión permanente de las investigaciones (...). También pretendemos implementar un sistema regional de turno que permite mejorar la calidad y uniformidad de las primeras instrucciones (...). Pretendemos impulsar también la creación de equipos de trabajo especializado en violencia de género y corrupción. Y otra de las prioridades centrales será el trabajo con las víctimas que se encuentran en situación de vulnerabilidad y requieren una especial protección”, señaló en la instancia.

Siguiendo esa línea, afirmó que “en relación con la delincuencia asociada al fenómeno de violencia rural, reforzaremos el trabajo de la Fiscalía de Alta Complejidad e incorporaremos metodologías de análisis criminal para abordar este fenómeno desde perspectivas que hoy no han sido priorizadas: como el financiamiento de la organización y su actuación integral”.

Por su parte, el fiscal Abbott destacó el trabajo de la institución regional y sostuvo que “no podemos negar ni tampoco podemos obviar que la Región de La Araucanía es una zona particularmente compleja (...), (es) un enorme desafío para los fiscales del Ministerio Público y los funcionarios de la institución y por supuesto para quien lidere este equipo. No se trata sólo problemas asociados al conflicto de violencia rural, hablamos de una zona con una geografía difícil, con altos niveles de pobreza, con un extenso territorio, con una población importante”.

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