Tonda afirma que centros del Sename "son cárceles de niños y eso no puede ser"

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Los centros de administración directa, del Sename, son objeto de análisis y mejoras, por el gobierno.

Directora del servicio expuso hoy, en Valparaíso, sobre familias de acogida, centros familiares y otras proyecciones.


"Se habla mucho del Sename, se ha visto en la televisión y en distintas partes, y todo lo que tiene olor, color y sabor a Sename es horroroso". Así de drásticas fueron las palabras con las que Susana Tonda, directora del Servicio Nacional de Menores (Sename), se refirió hoy a la actual situación que atraviesa el organismo, el cual se encuentra en una fase de reestructuración, basada en distintos proyectos de ley que buscan acabar con la crisis del sistema.

Según Tonda, actualmente son cerca de 200 mil niños los que atiende la red nacional, de los cuales 180 mil pertenecen al área de protección, es decir, residencias y familias de acogida. En este ámbito, se incluyen los 11 Centros de Reparación y Administración Directa del Sename (Cread) en el país, los cuales han sido fuertemente cuestionados. Por ello, desde el gobierno pretenden reestructurarlos antes de 2020, partiendo por el de Valparaíso, ciudad hasta donde llegó la jefa del servicio a exponer sobre el nuevo sistema, que reemplaza a aquellos centros por residencias familiares.

El seminario fue organizado por la Fundación Piensa, donde Susana Tonda se refirió a los Cread como "centros masivos con rejas, son centros con grandes murallas. Es muy duro lo que voy a decir, pero son cárceles infantiles y eso, definitivamente, no puede ser, en Chile no lo podemos tener".

Aquel argumento dio base para entrar en el detalle de cuál será el énfasis que su administración buscará darle a la protección de la infancia, que en un futuro estará a cargo de los ministerios de Justicia, Salud, Educación y Desarrollo Social.

Tonda explicó que para solucionar la crisis "tenemos proyectos de ley que se están tramitando", pero "los niños están hoy con nosotros y tenemos diagnósticos que nos dicen que no podemos esperar, porque adicionalmente nos están diciendo que en nuestro sistema residencial se están violando los derechos humanos de los niños, niñas y adolescentes que allí están".

Familias

En ese sentido, la directora del servicio explicó que "el mundo de protección funcionará con los ejes de fortalecimiento de familias, familias de acogida y residencias familiares".

Para el primer aspecto, señaló que se trabaja en una evaluación de los programas ambulatorios, "y para ello Unicef nos financió un gran estudio, que hoy tiene la Universidad Católica y que está analizando, en terreno, todos los programas ambulatorios, tanto de diagnóstico como de intervención".

Destacó que "hay hipótesis importantes, de que tenemos graves problemas con estos programas, porque hay sobreintervención, subintervención y sectores geográficos desprotegidos. Tenemos que rediseñar todo, hacer el diagnóstico".

Agregó que la importancia de aquello recae en que "es lo que fortalece la posibilidad de que el niño permanezca en su familia de origen (…) Estamos en pleno estudio y el 2019 se van a rediseñar todos los programas; vamos a partir con pilotos y es probable que en 2020 tengamos una implementación de todos los programas ambulatorios".

Asimismo, cuando no sea posible que el menor quede en manos de la familia de origen, se utilizarán los programas de cuidados alternativos. La primera prioridad son las familias de acogida. "Ahí trabajamos con un instituto, también financiado por Unicef, para definir cómo seleccionamos la familia, porque si nos equivocamos, el riesgo se multiplica", aseguró la autoridad.

Como otra opción se encuentra la nueva modalidad de residencias familiares, aspecto en el que, junto con reconvertir los Organismos Colaboradores (OCAS), se busca la implementación de casas para no más de 15 menores, donde ellos "puedan colgar una foto o tener libre tránsito", y "si se nos escapan tendremos que tratar de seducirlos para que vuelvan, porque estos niños no están presos. Eso siempre hay que tenerlo claro".

Tonda aseguró que "también tienen que tener elementos terapéuticos, son niños que están dañados (…) Y si bien las residencias no son el escenario ideal y los menores no debieran estar más de 12 meses, tenemos que tratar de que suplan lo más posible el ambiente familiar".

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