Un mes de pandemia: 286 trabajadores de salud se han contagiado el Covid-19

Trabajadores de la Ex Posta Central anoche, a las 21.00, cuando se oían en la capital aplausos por su labor. Foto: Andrés Pérez

Salud informó que el 90% son del sector público y un 10% de la red privada. De ellos, tres se encuentran en condición “grave”, conectados a un respirador mecánico. Último balance elevó a 5.116 los casos en Chile, con 301 nuevas confirmaciones. Se informó el deceso de seis personas, llevando a 43 los fallecimientos en casi un mes.




La enfermera Gabriela Melgarejo (31) dio positivo al Covid-19. Trabaja en la Posta General López, que se emplaza en la carretera entre Temuco y Vilcún, plena región de La Araucanía. Se contagió por un técnico que trabaja con ella y que alertó de inmediato apenas tuvo su resultado. La profesional ya tenía los primeros síntomas y, como conocía el comportamiento de la enfermedad, intuía el desenlace. “Es distinto vivirlo que saberlo teóricamente. Uno se asusta un poco más, ya que sabes hacia dónde te puede llevar la enfermedad. Me dio miedo tener la confirmación y pensé: ‘o esto se frena o quizá qué pueda pasar’”, relata.

Gabriela está confinada mientras cursa la enfermedad, que se presentó como un cuadro leve. Y envía un mensaje a sus colegas de la primera línea frente a la pandemia: “Para atender correctamente a los usuarios hay que cuidarnos a nosotros mismos. Cuando más se nos necesita, tenemos que estar ahí y entregarnos 100%”, afirma.

A casi dos mil kilómetros, María Cayupi (31) es tecnóloga médica del Hospital de Puerto Natales. Trabaja en la Unidad de Imagenología, donde ha aumentado la demanda de radiografías de tórax por pacientes con sospecha de Covid-19. Por eso, sabía que contagiarse era un riesgo probable, y así ocurrió. Pero no en el ejercicio de sus labores: la transmisión fue a través de su pareja, quien trabaja en un restaurante que suele atender a extranjeros. “Sentí rabia, pena y susto. Uno empieza a pensar en lo que puede ocurrir. Mi pareja empeoró y fue hospitalizado. Yo me quedé sola y lo más difícil fue lidiar con la fiebre”, recuerda.

Pero lo peor, cuenta, ya pasó. Sigue en cuarentena, esperando retornar a sus funciones. “Quiero volver a trabajar. Siento al haber tenido la enfermedad puedo darles confianza a los pacientes. Los voy a tranquilizar con mi experiencia, transmitirles que sí hay esperanza, que se puede luchar contra este virus”, dice.

Las dos profesionales son parte de los 286 funcionarios que, hasta ahora, han dado positivo para el coronavirus, según informó el ministro de Salud, Jaime Mañalich. La autoridad detalló que, del total, 256 trabajan en el sector público y 30 en el privado, y que tres se encuentran en estado grave, conectados a ventilación mecánica.

Ayer, la vocería oficial desde La Moneda comenzó con este recuento. ¿Por qué parto con esto? -planteó Mañalich-, porque hoy se celebra el Día Internacional de la Salud en todo el mundo. Es imprescindible, necesario y justo rendir hoy un homenaje a nuestros trabajadores y trabajadores de la salud. Lo que ellos están haciendo por nosotros es heroico, va a ser recordado”, dijo.

La primera línea

Los profesionales que desde los servicios de salud están combatiendo la pandemia recalcan la importancia de que existan suficientes herramientas y elementos de protección personal. El secretario nacional del Colegio Médico, José Miguel Bernucci, explica que, además, han solicitado al Minsal un plan de apoyo a la salud mental de los trabajadores, por la fuerte carga laboral y el estrés al que se están viendo enfrentados. El gremio hizo una propuesta al gobierno, que fue respondida ayer, comprometiendo “planes especiales de apoyo sicológico para los funcionarios más expuestos”.

También, Bernucci asegura que han solicitado medidas de “protección laboral”. Esto se traduce en turnos rotativos: “El objetivo es que los equipos se turnen por semana. Así, en el caso de que haya un contagio, se limite al máximo la circulación del virus, pueda haber recambios y no se abandone la atención”.

Desde su cuarentena, Melgarejo enfatiza el mensaje: “Tenemos que exigir los elementos de protección mínimos para atender. No podemos darnos de héroes si no tenemos esos insumos mínimos”.

Según un levantamiento del Colegio Médico, las mascarillas N°95 es el elemento de protección que más escasea: el 62% de los profesionales encuestados afirmó que no hay suficientes en su centro de salud. Le sigue la escasez de escudos faciales, según un 51% de los consultados, y luego las pecheras desechables (34%).

Al respecto, Mañalich sostuvo ayer que “se han distribuido 500 mil mascarillas N°95 y están en stock medio millón más, que son, fundamentalmente, para protección del personal de salud que atiende a pacientes con Covid-19”. Además, se informó que se han repartido en los centros de salud más de 2 millones de pecheras plásticas, igual número de mascarillas desechables, 11 millones de pares de guantes de látex y más de 70 mil escudos faciales.

La protección contra el virus no es el único problema que sortean los profesionales. En los últimos días, se dio a conocer que, en varios edificios, se ha prohibido la libre circulación de profesionales de salud por las áreas comunes, incluso, el uso de ascensores.

Mañalich, por su parte, rechazó esta conducta, mientras que Patricio Meza, vicepresidente del Colmed, planteó que “el personal de salud no es ningún riesgo extra que cualquier persona que anda en la calle”.

Curva sigue al alza

El ministro además actualizó el balance de la pandemia en Chile. La cantidad total de contagiados llegó a 5.116, registrando 301 nuevos casos de Covid-19 en el país. Además, se informó la muerte de seis personas, lo cual elevó la cifra de fallecidos a 43 a casi un mes desde que se confirmara el primer caso, el 3 de marzo. En tanto, los pacientes hospitalizados llegan a 357, de los cuales 286, es decir el 84%, estaban hasta ayer conectados a un ventilador mecánico.

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