Acuerdo político constitucional



SEÑOR DIRECTOR:

Se ha ido consolidando en la derecha y otros sectores del Rechazo la idea de aclarar los efectos que tendría un triunfo de éste, iniciando un nuevo proceso constituyente sin mantener la Constitución actual. Por otro lado, partidarios del Apruebo señalan que si éste triunfa se iniciaría un camino de reformas constitucionales para hacer mejoras, resolver errores y vacíos de la nueva Constitución. Es el “Apruebo para reformar”. Ambas ideas, moderan las posiciones extremas, prometiendo acciones posteriores al plebiscito. Pero los ciudadanos necesitamos compromisos formales, no solo promesas.

El Rechazo va ganando en las encuestas, pero nadie tiene certeza del resultado del plebiscito. ¿Apostaremos de nuevo al todo o nada? Este escenario incierto podría ser propicio para negociar un acuerdo político en que ambas partes (Apruebo y Rechazo) se aseguren lo fundamental de sus líneas constitucionales, a cambio de no arriesgarlo todo.

Sin alterar en nada el plebiscito ni las normas del proceso en curso, el Presidente y el Congreso Nacional, o los partidos políticos, podrían firmar un acuerdo político complementario al Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución de 2019, que los comprometió a buscar la paz, la justicia social y el orden público.

Ahora, para cumplir mejor tales fines ya pactados, el nuevo acuerdo los comprometería a que si gana el Apruebo se modificara la nueva Constitución para eliminar o moderar determinados lineamientos que generan alto rechazo ciudadano e incorporar ciertos elementos esenciales para los sectores del Rechazo. Y a su vez, si ganare el Rechazo, se reiniciara un nuevo proceso constituyente, incorporando en éste ciertas ideas matrices que están en el actual proyecto de la Convención o elementos esenciales para sectores del Apruebo. En ambos casos, el proceso se haría con asesoría constitucional experta, plazos acotados y ratificación ciudadana por plebiscito. Se trata de construir una Constitución que tenga amplio apoyo, legitimidad sustancial y no solo formal; durable y no perecible; que posea la mayor cantidad de elementos que nos unan, contribuyendo a la paz, cualquiera sea la Constitución que nos rija.

Alejandro Reyes Vergara

Abogado

Comenta

Los comentarios en esta sección son exclusivos para suscriptores. Suscríbase aquí.