Opinión

Centralismo crónico

Imagen A_UNO_564841

SEÑOR DIRECTOR:

Durante los últimos seis meses he tenido el placer y la desgracia de tener que usar el transporte público en Santiago y en Valparaíso. Por un lado, me he movilizado en buses eléctricos, silenciosos, con aire acondicionado, horarios definidos y recorridos actualizados y expeditos. Por otro, en micros rebosadas de gente, con olores fétidos, asientos incómodos y raperos con parlantes ensordecedores.

La miseria que representa el transporte público en regiones, sumado a la creciente inseguridad y baja afluencia del periodo post pandemia, son una demostración más del centralismo crónico de nuestro país. Urgen soluciones.

Pablo Venezian

Más sobre:Correos de los Lectores

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.

Plan Digital+$6.990 al mes, por los 3 primeros meses SUSCRÍBETE