Por Francisca JünemannDesolación

Creo que el sentimiento de desolación es uno de los más difíciles que el ser humano puede vivir, que se sufre cuando se rompen vínculos entrañables, pérdidas familiares dolorosas o una soledad profunda. Lo que jamás imaginé es que se pudiera sentir por el fracaso de una política pública.
Esa sensación de abandono mezclada con una pena profunda es la que hemos vivido estos días, porque en enero perdimos como país la oportunidad de lograr el acuerdo para aprobar al fin el proyecto de ley de sala cuna.
Un abandono a esas 25 mil mujeres con niños menores de dos años ahogadas en el desempleo, que sentimos como propio. Y también a las 150 mil que están fuera de la fuerza del trabajo, que no pueden acceder a una sala cuna porque no tienen el derecho laboral.
Este momento se extinguió porque el presidente de la Comisión de Educación de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Gustavo Sanhueza, se ausentó de sus funciones sin dejar un reemplazante que permitiera sesionar.
Frente a críticas que ha recibido este partido político por la irresponsabilidad, su presidente, Guillermo Ramírez, justificó esta decisión en que es un mal proyecto de última hora y que será corregido en el gobierno del Presidente Kast.
Le hago al presidente de la UDI las siguientes preguntas:
¿Considera que es de último minuto un proyecto que se viene tramitando y mejorando desde el Gobierno del Presidente Sebastián Piñera y que ya había sido aprobado en la Comisión de Trabajo del Senado?
¿Es poco tiempo haber alcanzado en el mes de enero un acuerdo político sobre sala cuna, cuando en la reforma de pensiones, muchísimo más compleja, se logró también en un mes? ¿No será falta de voluntad política?
Si quieren mejorar el proyecto, ¿por qué no permitieron a las empresas financiar el deber legal de sala cuna (existente desde que existe el Código del Trabajo, que hoy es muy alto) con una cotización del solo un 0,1% adicional —equivalente a $1.000 por persona en promedio— más un 0,1% que se deja de pagar del seguro de cesantía?
¿Por qué no apoyaron garantizar que las empresas no se verían obligadas a pagar una diferencia además de la cotización, como tanto han solicitado gremios pymes?
¿Por qué no garantizaron que la Comisión Técnica establezca un pago a las salas cunas por el valor real de ellas?
Porque todo esto estaba en las indicaciones que el Ejecutivo tenía redactadas y consensuadas con senadores de la oposición y que no pudieron ser discutidas por su decisión de no sesionar. ¿Así funcionan los debates democráticos en Chile? ¿No son las comisiones del Senado y de la Cámara los espacios institucionales donde se deben debatir las leyes?
El presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, también argumentó que el proyecto de ley no estaba financiado. ¿Considera que el proyecto actual al cual se oponen -en que el fisco aporta sólo el 15% de lo que el fondo de sala cuna necesita- tiene un financiamiento menos asegurado que el propuesto en el programa del presidente electo José Antonio Kast, en el cual el 100% lo paga el Estado?
Quien quiera que sea el responsable final de esta decisión, cruzó un umbral crítico.
Fueron muchos los parlamentarios de distintos sectores que han tenido una visión de Estado y de país, que han puesto los intereses de quienes más lo necesitan sobre los propios, con un destacable rol del senador Felipe Kast en la Comisión de Educación. Lamentable es que en esta jugada ganaron quienes estaban en la cancha opuesta. Y no son solo políticos los que jugaron en ella.
Ahora queda esperar que quienes fallaron asuman que en sus manos está la responsabilidad de responder a esas mujeres y sacar un buen proyecto de sala cuna adelante. Nosotras, a pesar de la desilusión y frustración por una década trabajando en este proyecto, tenemos la tranquilidad de haber hecho todo lo que estaba en nuestras manos.
*La autora de la columna es presidenta ejecutiva de ChileMujeres
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
Plan digital + LT Beneficios por 3 meses
Comienza el año bien informado y con beneficios para ti ⭐️$3.990/mes SUSCRÍBETE














