El camino institucional posplebiscito

05/09/2022 PRESIDENTE GABRIEL BORIC JUNTO A RAÚL SOTO Y ÁLVARO ELIZALDE Mario Téllez / La Tercera

Es una señal positiva que el gobierno haya dejado en manos del Congreso y los partidos la articulación de los acuerdos para un nuevo proceso constituyente, lo que debe ser acompañado por la pronta concreción del cambio de gabinete.



Constituye una señal favorable que la primera actividad oficial que llevó a cabo el Presidente de la República luego del arrollador triunfo del Rechazo, haya sido concretar la reunión con los presidentes del Senado y la Cámara de Diputados, tal como lo comprometió en el discurso que pronunció el domingo por la noche. Allí hizo un llamado a todas las fuerzas políticas a concordar a la brevedad los plazos y bordes para un nuevo proceso constituyente, “del que, por cierto, el Congreso Nacional deberá ser el principal protagonista”, señaló.

El Mandatario también iniciará una ronda de conversaciones con los partidos políticos que tengan representación parlamentaria, encuentro que debería concretarse en la jornada de este martes, donde también están considerados los partidos de oposición.

El aplastante rechazo de que fue objeto la propuesta constitucional presentada por la Convención ha obligado a iniciar cuanto antes las conversaciones para trazar un acuerdo que dé paso a un nuevo proceso constituyente. Aun cuando el Mandatario tuvo en algún momento la intención de ser él quien liderara estas tratativas -había dicho que el gobierno promovería una nueva Convención-, comprendió que era mejor que dicho camino se articulara en el Congreso, dejando el paso a la negociación entre los partidos políticos, sin perjuicio del rol que también le cabe jugar al gobierno en todo este proceso.

Este proceder es acertado, porque permite recuperar al Congreso como la sede por excelencia donde deben concretarse los acuerdos que el país requiere, devolviendo además un rol protagónico a los partidos políticos. Se envía así una señal importante desde el punto de vista del realce de la institucionalidad, considerando que tanto el Parlamento así como los partidos han sido objeto de un fuerte descrédito frente a la ciudadanía, en buena medida porque su quehacer y prioridades se han alejado de aquellas materias que más interesan a la ciudadanía.

Otra vez vuelve a haber espacio para la política, hecha a través de las instancias institucionales, algo que ha sido expresamente consentido por la mayoría ciudadana desde el momento que desechó la propuesta de la Convención, y por lo mismo cabe esperar que los actores políticos sepan estar a la altura de las circunstancias. El presidente del Senado hizo presente que el jefe de Estado le solicitó al Parlamento desarrollar un diálogo que permita establecer un camino institucional para avanzar en el proceso constituyente, mientras que el presidente de la Cámara hizo un llamado al mundo político para alcanzar un acuerdo nacional por la reunificación de Chile.

Esta positiva imagen que se proyecta en las primeras horas posplebiscito debe ser acompañada por gestos concretos por parte del gobierno, en particular en lo que se refiere a la pronta concreción del cambio de gabinete anunciado por el jefe de Estado. Para que la interlocución política fluya expeditamente, se necesita contar con enlaces políticamente válidos, rol que difícilmente podrían cumplir algunos de los actuales ministros, ante su evidente desgaste y por responder a un ciclo político distinto.

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