Por Nicolás QuiñonesAraya vs. Araya: la sorpresiva diferencia táctica que desplegaron los hermanos del PPD en la megarreforma
Mientras el senador (Pedro) se ha mostrado abierto al diálogo con el gobierno, el diputado (Jaime) ha dado un paso al frente para inundar el proyecto de La Moneda con el "tsunami" de indicaciones que coordinó con otros representantes de oposición en la Cámara.

A las 12.00 horas de ayer, el senador Pedro Araya (PPD) cruzó hasta la Cámara de Diputados para conversar con su hermano, el diputado Jaime Araya (ind. -PPD) acerca de la megarreforma que, en ese minuto, se discutía en esta rama del Congreso.
Desde la presentación del proyecto de Reconstrucción Nacional, los representantes por Antofagasta vienen conversando el detalle de la iniciativa emblema del gobierno del Presidente José Antonio Kast.
Pese a que los diálogos entre ambos han sido permanentes, desde los primeros días de discusión dejaron en evidencia las diferentes tácticas que ambos desplegaron para enfrentar la iniciativa gubernamental.
Por un lado, el diputado Jaime se coordinó rápidamente con otros representantes de la oposición en la Cámara -como Consuelo Veloso y Marcos Barraza- para inundar el contenido del proyecto con un “tsunami” de indicaciones que presentaron cuando la iniciativa se estaba discutiendo en la comisión de Hacienda.
En total, fueron más de 1.600 indicaciones para ese trámite legislativo, que obligó a la instancia presidida por Agustín Romero (republicano) sesionar por 15 horas, terminando a las 5 de la mañana.
Consultado por las diferentes posturas que han adoptado para encarar la iniciativa, el diputado aseguró: “Soy muy respetuoso de la labor senatorial de Pedro y eso es recíproco entre hermanos”.
“Evidentemente tenemos un proyecto que es común, tenemos valores comunes, horizontes comunes, pero muchas veces estamos en desacuerdo en la forma en que se arriban esos horizontes. Él es un tremendo articulador, creo que es una persona que escucha mucho, yo en eso tengo una diferencia en la forma y modo que somos”, complementó el diputado.
Y remarcó: “No nos coordinamos para aparecer haciendo una cosa por un lado y otra por el otro, no corresponde”.

El senador, por su parte, afirmó que “más que prácticas distintas, creo que tienen que ver y responder un poco a lo que es la lógica de la Cámara de Diputados y la lógica de lo que ocurre en el Senado, porque obviamente en el Senado hay un mayor espacio de diálogo que el que hay en la Cámara.
“Obviamente el gobierno claramente mostró sus cartas que en este proyecto no está disponible a dialogar en la Cámara de Diputados”, añadió el representante de la Cámara Alta.
En cuanto a los diálogos que ha sostenido con su hermano diputado, el senador comentó que siempre conversan “distintos temas respecto de cómo abordar distintas situaciones. En el caso de la reforma, habíamos conversado más bien en temas globales respecto del efecto que esto podía tener para la economía, para el país.
"Pero de ahí a nombrar una táctica particular, eso no lo conversamos", remarcó el senador.
Ad portas de que el proyecto pase a la Cámara Alta, el senador señaló que, si bien no tiene definido el número de indicaciones que va a ingresar, está decidido a introducir observaciones para el debate en particular.
Para la votación en general, el senador se mantiene abierto a aprobar la idea de legislar y permitirle al gobierno continuar con el segundo trámite constitucional.
Aunque advierte que esa aprobación dependerá “de la conversación que tengamos con el gobierno, pues este es un proyecto demasiado malo, que efectivamente necesita correcciones profundas”.

COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
1.
2.
4.
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
Plan Digital+$6.990 al mes SUSCRÍBETE


















