Cecilia Pérez, ministra de la Segegob: “Yo les digo: se puede ser mujer, madre, pareja y política”

Autor: Paula Catena

Vocera reivindica rol de la mujer en política, defiende agenda del gobierno en la materia y sitúa a Cecilia Morel como una de sus referentes.


Es la mayor de tres hermanos y militante de RN desde los 19 años. Cecilia Pérez ha sido subsecretaria, intendenta y dos veces ministra de Estado. Reconoce que su estadía en la política ha sido compleja, con momentos “duros”. En esta entrevista defiende la agenda “feminista” del gobierno y dice que sus referentes son Cecilia Morel y Angela Merkel.

La encuesta Cadem publicada en esta edición la destaca como una de las mujeres más influyentes del país. ¿Qué significa para usted?

Sin duda, es una gran responsabilidad. Da cuenta también del crecimiento político que una ha tenido en su trayectoria. Y lo tomo como un desafío a mejorar día a día.

¿Cuál cree que debe ser el rol de las mujeres en política?

Tenemos que ser protagonistas de un cambio no solo desde la demanda, que es súper legítimo, sino que también desde la acción. Y qué mejor que involucrarse, participar en política para provocar los cambios que se requieren, para poder emparejar la cancha. Yo entiendo que muchas mujeres ven con miedo la participación en la política, pero, con conocimiento de causa, yo les digo: se puede ser mujer, madre, pareja y política, compatibilizando bien el trabajo. Y eso también lo digo, no es distinto, salvo por la exposición pública al rol de madre, pareja y trabajadora que hacen miles de mujeres en el día a día.

¿Cree que ha tenido un costo su exposición mediática?

Tiene un costo. Cuando uno está en política, en un cargo de responsabilidad como ministra de Estado, el ser cuidadosa con tus actos, con tus dichos, tiene una responsabilidad mayor, y que yo la vivo sin complicaciones. Tal vez lo que muchas veces te incomoda es la crítica injusta, de personas que no te conocen y, por lo tanto, la hacen desde el prejuicio o, lo que es peor, desde la pequeñez, por tratar de sacar una ventaja. Y eso, muchas veces incomoda, incluso duele, porque no eres solo tú, afecta a tu familia y los seres que tú amas.

¿Hay algún hecho que la haya marcado?

Siempre uno está sujeto a que te califiquen de una forma muchas veces, incluso, con brutalidad. No voy a decir el nombre del parlamentario, porque conversamos la situación y hoy día tenemos una buena relación. Pero en el primer gobierno, nunca me voy a olvidar, me preguntaron qué pensaba del arribo de la Presidenta Bachelet. Y, justo ahí jugaba la selección chilena, las últimas clasificatorias para el Mundial y yo soy futbolera y, por tanto, respondí que la única preocupación que yo tengo es que gane Chile. Y un parlamentario dijo ‘no podemos tener una vocera más imbécil’. Eso fue fuerte.

¿A qué mujeres de la política tiene como referentes?

Una de ellas es Cecilia Morel, a quien yo quiero y admiro, que es más que una primera dama, que es una mujer que logra permear las políticas públicas (…). Y la otra mujer es Angela Merkel.

En el caso de Morel, ¿cree que ella debería emprender una carrera política?

Nosotros aspiramos, y para eso estamos trabajando, a que nuestro gobierno pueda tener ocho o 12 años. Quien sea que abrace esa causa va a contar con toda mi lealtad, pero no es el minuto de dar nombres (…). Ella sabe que va a contar conmigo en el lugar en que decida estar.

¿Qué piensa del liderazgo de Michelle Bachelet?

Es la única mujer que ha sido Presidenta de nuestro país en dos oportunidades, que sin duda permitió visibilizar no solamente el rol de la mujer en política, sino también las brechas de participación. Y aún teniendo profundas diferencias en su ideología o en cómo abordó ciertos temas durante su gobierno, eso no me ciega para comprender el rol importante que tiene en la historia de Chile.

A este gobierno le tocó enfrentar el movimiento feminista, ¿es realmente relevante este tema para el gobierno o se subió por la contingencia?

El Presidente Piñera tiene convicción, por lo tanto, no es una reacción. Lo hicimos ya en nuestro primer gobierno sin que estuviese la demanda visibilizada con tanta fuerza.

¿Cómo calificaría la relación que tiene con él?

De mucho respeto, de admiración profunda y lealtad.

¿Le han llegado retos?

Como a todos.

¿Alguno la marcó?

En una oportunidad, me tocó liderar que nuestro ministerio hiciera la campaña a las primarias y había dos candidatos corriendo: Andrés Allamand y Pablo Longueira. Y yo soy muy obediente y disciplinada con RN. Pero recuerdo que, en esa oportunidad, me tocó ir a un programa de TV y el conductor me preguntó por quién votaría usted. Y yo, súper espontáneamente, digo: por Andrés Allamand. Y luego me pegué el miércale, como gobierno no podemos marcar preferencia. Y ahí el Presidente me llamó y me dijo, sin ser reto, una frase que me llegó al alma: ‘¿Qué le pasó?’. Ahí no tenía explicaciones, claramente me equivoqué.

¿Y ahora le ha reprochado algo?

Hasta ahora no (se ríe).

¿Ha pensado o tiene aspiraciones presidenciales?

Nunca ha estado en mi mente, nunca ha sido una ambición para mí.

¿Y si se lo piden?

No está en mis planes y no lo he pensado.

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