Política

Kast afirma que megaproyecto no responde a una “agenda ideológica” y culpa a los gobiernos anteriores por bajas cifras de crecimiento

"Quienes hoy dicen que primero hay que recaudar y después crecer, llevan 12 años demostrando que esa secuencia no funciona", sostuvo el Mandatario, tras lo cual afirmó que "llegamos para romper el ciclo".

Diego Martin/Aton Chile DIEGO MARTIN/ATON CHILE

En su primera cadena nacional, el Presidente José Antonio Kast presentó la noche de este miércoles los principales lineamientos de su Plan de Reconstrucción Nacional, el que finalmente será enviado en los próximos días al Congreso con el nombre de “Proyecto de Ley de Reconstrucción y Desarrollo Económico y Social”.

La iniciativa, según detalló, incluye más de 40 medidas agrupadas en cinco ejes para enfrentar las emergencias en seguridad, económica y social. Entre estas, se incluye la disminución desde el 27% al 23%, de forma gradual, del impuesto de primera categoría; la reinstalación de la invariabilidad tributaria, y facilitar la regulación ambiental para aumentar la inversión.

Sin embargo, durante su alocución, que se extendió por más de 20 minutos, afirmó que la iniciativa “no es una agenda ideológica, es una respuesta concreta a tres urgencias reales. El crecimiento no es un fin en sí mismo, es el medio para que las personas vivan mejor, para que haya más empleo, más seguridad y más esperanza, relevó el Mandatario.

Asimismo, abordó las críticas desde la oposición respecto de que las reformas tributarias que busca realizar, benefician a los más ricos.

“Sé que habrá voces que digan que este proyecto favorece a los que más tienen. Esa objeción no resiste los datos. El empleo lo puede crear cualquier empresa que tenga condiciones para crecer: el almacén de barrio, la empresa familiar, la compañía mediana, la gran industria. El crecimiento económico no es un beneficio para unos pocos. Es la base material del bienestar de todos”, relató.

En este sentido, destacó que las reformas tributarias realizadas desde el segundo gobierno de Michelle Bachelet, y que buscaron aumentar las tributaciones, no tuvieron los resultados esperados.

“Y quienes hoy dicen que primero hay que recaudar y después crecer, llevan 12 años demostrando que esa secuencia no funciona. Este proyecto no pide que todos piensen igual. Pide que los chilenos reconozcan que hay cosas que el país necesita urgentemente y que ningún sector puede darse el lujo de bloquear”, manifestó.

Críticas a las administraciones pasadas

Momentos antes, Kast había responsabilizado a las “malas decisiones” adoptadas por los gobiernos que le precedieron, por las bajas cifras de crecimiento económico con las que se encontró al asumir.

“En los últimos doce años, Chile creció en promedio apenas un 2% anual. Al ritmo que crecimos entre 1994 y 2014, el valor de nuestro producto se multiplicaba por ocho. Al limitado ritmo de la última década, apenas se está doblando el valor de nuestra economía. Al mismo tiempo, la deuda pública creció sin control durante casi 20 años, pasando de 7.600 millones de dólares en 2006 a más de 155 mil millones de dólares hoy. Solo en intereses, pagamos un 5% de nuestro presupuesto nacional. En 16 de los últimos 18 años Chile tuvo déficit estructural”, sostuvo.

Asimismo, relevó que el gobierno de Gabriel Boric “incumplió su propia regla fiscal tres años seguidos. Solo en 2025 el déficit estructural llegó al 3,6% del PIB, el más alto desde que existe esa regla en períodos sin crisis, más del triple de la meta que habían prometido. El Consejo Fiscal Autónomo advirtió que este año podría ser el cuarto incumplimiento consecutivo y ha dado cuenta, de manera seria y fundamentada, el deplorable estado de nuestras cuentas fiscales”, indicó.

“¿Por qué dejamos de crecer?”, se preguntó Kast. “Porque las malas decisiones tienen consecuencias. Mientras desde el año 2000 la OCDE fue bajando sus impuestos corporativos desde el 31% al 22%, Chile los subió del 15% al 27% en ese mismo período. Los plazos para aprobar un estudio de impacto ambiental aumentaron un 90% en una década, pasando de 560 días a más de 1.100 días. Ese es el Estado que recibimos: gastando más de lo que ingresa y con una deuda que creció sin interrupción por casi veinte años. No lo decimos para echarle la culpa a nadie. Lo decimos para que los chilenos entiendan por qué nuestro gobierno tiene que actuar con urgencia y no puede darse el lujo de malas reformas que sigan asumiendo compromisos que luego no se van a cumplir”.

“No llegamos aquí para repetir el ciclo anterior, llegamos para romperlo”, destacó el jefe de Estado.

Más sobre:GobiernoKastcadena

COMENTARIOS

Para comentar este artículo debes ser suscriptor.

Casi nadie tiene claro qué es un modelo generativo. El resto lo leyó en La Tercera

Plan Digital + LT Beneficios$6.990 al mes SUSCRÍBETE