Las razones de Desbordes y los efectos en RN

Mario Desbordes, nuevo ministro de Defensa. Foto: Mario Téllez

Con su llegada al gabinete, en el partido dicen que se “congeló” el rol que ha jugado en la denominada “derecha social”. Además, advierten una serie de factores internos que preocupan entre sus cercanos.




Amigas y amigos, como creyente debo acatar aquella frase de que los caminos del Señor son misteriosos. Lo más fácil era quedarme de presidente de partido y seguir otros rumbos.

Esa fue la primera parte de un mensaje que envió el martes, a las 12.59, el ahora expresidente de RN Mario Desbordes a un grupo de WhatsApp con militantes de esa colectividad.

A esa hora, Desbordes estaba en La Moneda ad portas de firmar como nuevo ministro de Defensa en reemplazo de Alberto Espina, una decisión que para el exdiputado no fue fácil de tomar, pero para la cual no tuvo muchas más opciones: fue el propio Presidente Sebastián Piñera quien le insistió en que asumiera el cargo. De hecho, el fin de semana y el lunes ambos sostuvieron múltiples conversaciones para zanjar su llegada al gabinete.

En el mismo texto que les envió a sus correligionarios, Desbordes admitió que “es difícil decir que no al Presidente, pero es imposible hacerlo en momentos de crisis. El gobierno y Chile están primero”. Y agregó: “Asumo un cargo precioso, el Ministerio de Defensa, y lo hago feliz. Les pido su apoyo y ayuda”.

La decisión tomó por sorpresa a varios de los dirigentes de RN, quienes, cuando comenzó a circular el lunes en la noche el nombre de Desbordes para el cargo, transmitían que era imposible que “asumiera en ese lugar”, porque, a juicio de ellos, en la práctica sería neutralizar, de alguna manera, a la “derecha social” que encarnaba el ahora extimonel del partido. Asimismo, significaba cancelar los planes para ir a la reelección de la colectividad y sepultaba sus aspiraciones para competir por un escaño en el Senado. Esto, pese a que, si quisiera competir, podría renunciar en octubre, cuando se cumple el plazo para hacerlo, pero en su entorno dicen que ese es un escenario prácticamente imposible.

En Palacio reconocen que una de las razones para solicitarle a Desbordes que ingresara al gabinete era para aplacar la crisis al interior del oficialismo e incorporar la facción del partido que él representa, lo que también iba acompañado de un diseño para incluir también a su rival en las últimas semanas, Andrés Allamand, quien también se perfilaba para disputar las elecciones internas de RN.

De esta manera, en RN comentan que Desbordes quedó en el “congelador”. Y lamentan que perdieron -dicen- a uno de sus principales exponentes de la “derecha social”, uno de los que impulsaron al gobierno a abrirse al debate del retiro de fondos de AFP. Así, temen que los sectores más conservadores y “duros” ganen terreno en la colectividad.

“Con esta decisión queda en el congelador el gran referente de una centroderecha moderna, muy conectada con la realidad, que, además, tenía a RN como el partido con mayor aprobación”, dijo el diputado Andrés Longton, mientras que su par Jorge Durán agregó que “respeto su decisión y creo que será un buen ministro de Defensa, pero, al mismo tiempo, deja un tema muy complejo al interior de RN”.

Sin embargo, en el entorno de Desbordes si bien reconocen que su decisión significó un “sacrificio”, debido a que es de los políticos que consideraban con mayor proyección, transmiten que él no siente que haya quedado neutralizado al asumir en Defensa, sino, más bien, que puede ser un aporte. Esto, sobre todo si es que se reflotan las manifestaciones que se dieron en octubre. Ahí, agregan, podría jugar un rol crucial. Asimismo, la cartera es de su agrado, porque siempre ha estado ligado al tema de orden y seguridad. De hecho, él fue por varios años funcionario de Carabineros.

En su entorno afirman que si bien aún no tiene una apuesta clara, la idea es realizar la mejor gestión posible en Defensa. Además, no descartan que su figura pueda potenciarse para que compita en las primarias para las elecciones presidenciales, aunque para eso también tendría que renunciar este año al cargo, lo que -dicen- sería complejo. Otra alternativa, sostienen las mismas fuentes, sería quedarse hasta el final del gobierno y apostar a que haya continuidad con otra administración de Chile Vamos en la que pudiese tener un rol relevante. Así, destacan que aún le quedan años para tener una carrera política.

Elecciones internas

Más allá de los efectos que tiene en la centroderecha este nuevo rol de Desbordes, en RN recalcan también las consecuencias para la futura conducción del partido. “Nos quedó un cráter”, dicen en la colectividad, apuntando a las elecciones internas de diciembre.

Ahora queda en carrera la posibilidad de Diego Schalper para disputar ese cargo, quien cuenta con el respaldo de Allamand y del expresidente del partido Carlos Larraín, el bando contrario al de Desbordes, quien antes de llegar al gabinete tenía decidido ir por otro período al mando del partido. En el sector de Allamand, además, también se mencionaba antes del ajuste ministerial al diputado Diego Paulsen como una opción.

Pero, en paralelo, en RN dicen que se desató un desorden mayor en algunas facciones del partido y una proliferación de candidaturas. De hecho, el senador Francisco Chahuán anunció ayer su interés en disputar la presidencia de la colectividad, mientras que el diputado Gonzalo Fuenzalida también lo está considerando, al igual que Jorge Durán. “Yo como parlamentario de la línea de Mario, de una derecha más social, también estoy evaluando apoyos internos para ver si levanto una candidatura a presidente de RN”, sostuvo Durán.

De igual manera, la diputada Paulina Núñez también es una carta para liderar RN, aunque algunas versiones sostienen que podría transformarse en un problema que su esposo, Cristián Monckeberg, sea el nuevo titular de la Segpres, debido a que ambos integrarían el comité político ampliado de La Moneda. No obstante, varios recalcan que esa es una visión “machista” y que Núñez toma sus decisiones con independencia del ministro.

De hecho, fuentes de RN transmiten que la idea del gobierno para mantener orden en ese partido era que, precisamente, Monckeberg saliera del gabinete para llegar nuevamente a encabezar la colectividad, algo que no resultó debido a que Alberto Espina rechazó asumir en la Segpres. De todas formas, otros en el sector desestiman esa versión y recalcan que Monckeberg se mantenía en el equipo ministerial.

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