Megaproyecto: ante “bordes” delimitados por Quiroz, oposición se resigna a tratar de compensar rebajas tributarias
Desde que el gobierno logró aprobar la idea de legislar de la iniciativa, con los votos justos, en la centroizquierda hay conciencia de que el margen para doblegar al ministro es prácticamente nulo. La apuesta de ahora del sector es mitigar efectos.

Puntualmente, a las 16 horas, comenzaron a llegar ayer los senadores de la oposición y el oficialismo a la segunda reunión de la mesa de diálogo por la megarreforma, creada a partir de una convocatoria de la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN).
Otros, como la senadora Yasna Provoste (DC), se conectaron en forma telemática por encontrarse fuera de Santiago.
Sin embargo, el encuentro partió 20 minutos más tarde, debido al retraso del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz.
A días de que venciera el plazo para presentar indicaciones con el fin de corregir la iniciativa gubernamental, la apuesta de este segundo encuentro era tratar de lograr algunos acuerdos acotados con el Ejecutivo.
Dado que la mayoría de las normas del megaproyecto implican gasto fiscal o rebajas tributarias, son temas que necesariamente requieren del patrocinio de La Moneda.
“Siempre esperando humo blanco”, dijo ayer el titular de Hacienda al llegar a la cita. Consultado por posibles indicaciones consensuadas, señaló que “va a depender de la voluntad de las partes, la mía es muy amplia”.
Tras el fin de la reunión, la senadora Núñez, acompañada de representantes de la oposición y el oficialismo, informó que para poder aterrizar lo discutido se acordó extender la presentación de indicaciones, que inicialmente tenían un plazo límite al mediodía del lunes 6 de julio. Explicó que en el caso de la Comisión de Hacienda las enmiendas podrán presentarse hasta el próximo viernes.
“Me atrevo a decir que aquí vamos avanzando, acercando posiciones para incluso poder trabajar en un protocolo de acuerdo que nos permita ir trabajando en las indicaciones que se van a ir ejecutando y votando en cada una de las comisiones”, indicó la titular de la Cámara Alta, quien incluso aventuró acercamientos “en el tema tributario”.
Votos justos
Desde que el gobierno logró aprobar la idea de legislar, con los votos justos (26 a favor, una abstención y 23 en contra), en la oposición ya predomina la resignación de que el margen para doblegar al ministro Quiroz es prácticamente nulo.
De hecho, en el primer encuentro de esta mesa de diálogo, realizado este miércoles, el jefe económico del gobierno advirtió a los senadores opositores que su disposición a dialogar no implicaba cambiar el “corazón” del proyecto, y que cualquier innovación debería ajustarse a ciertos “bordes”, según el concepto que empleó en la reunión.
Los ejes centrales de la iniciativa a los que aludía eran la rebaja de impuestos a las empresas, la reintegración, la invariabilidad tributaria y el crédito al empleo.
Sin embargo, en la primera cita dijo estar abierto a rebajar los años de la invariabilidad tributaria de 25 a 20 años y precisar los alcances del plan de empleo, además de rediseñar la franquicia Sence, tema que ya había accedido a no eliminar en la pasada tramitación en la Cámara.
Resignación
“Esperamos que el Ejecutivo esté dispuesto a un diálogo abierto y constructivo, ya que imponer una reforma tributaria por solo un voto de diferencia genera incertidumbre”, dijo Provoste a 24 Horas, en la noche del jueves.
La senadora y presidenta del PS, Paulina Vodanovic, también había expresado que su expectativa en esta mesa es simplemente “tratar de introducir mejoras en algunos aspectos de manera de mitigarlo (el efecto del proyecto)”. Ayer, ella remarcó que había que actuar con realismo.
La resignación opositora, en todo caso, ya había tenido su primera manifestación, el mismo 24 de junio, cuando se aprobó en general la megarreforma en el Senado.
Tras aquella sesión, los senadores de centroizquierda le entregaron a Quiroz una carta en la que, con tono crítico, reconocían la mayoría alcanzada por el oficialismo, pero emplazaban al Ejecutivo a abrirse a buscar compensaciones fiscales por la menor recaudación que conllevan las rebajas tributarias.
En particular, recomendaban medidas para combatir la evasión y la elusión de impuestos, eliminar exenciones y buscar otras fuentes de financiamiento.
En base a esas tres ideas, las dos bancadas opositoras han estado trabajando propuestas. Si bien entre el miércoles y el jueves hubo coordinaciones a nivel de asesores, en esta reunión de ayer el denominado Comité Unido (que agrupa a la DC, al PC, al Frente Amplio y a la Frevs) y el Comité Socialismo Democrático (PS, PPD y Partido Liberal) llegaron con planteamientos por separado. No obstante, está el ánimo de que en la próxima semana logren consensuar algunas enmiendas colectivas de toda la oposición.
Distintas oposiciones
Las fisuras y desconfianzas que existen en el sector han comenzado a trazar dos caminos opositores para encarar la megarreforma.
Por ejemplo, en el PS admiten que miran con distancia el liderazgo que está desempeñando Provoste, como jefa del Comité Unido, a pesar de que la senadora DC ha tratado de incorporar al Socialismo Democrático en las principales acciones de su grupo.
En todo caso, en una nueva señal, el Comité Unido emitió un comunicado para fijar una postura antes de la segunda reunión de la mesa de diálogo.
“La apertura mostrada por el gobierno hasta ahora ha sido parcial y no aborda el núcleo del problema”, dice la declaración colectiva de este grupo que, aunque valoró el esfuerzo de Núñez (RN), se restó del punto de prensa transversal de este viernes que encabezó la misma presidenta de la Cámara Alta.
El miércoles, por su parte, la senadora Vodanovic, principal referente del Comité Socialismo Democrático, ya había adelantado su propia postura en un solitario punto de prensa tras el primer encuentro.
Esta fisura en la oposición, sin embargo, tiene su raíz en episodios anteriores a la tramitación de la megarreforma.
Las relaciones entre los dos grupos quedaron resentidas cuando los socialistas, encabezados por Vodanovic, pactaron con la actual presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), para distribuirse las comisiones y los años en la testera de la corporación.
De hecho, al verse marginados en el llamado “Pacto de las Paulinas”, los DC, los PC, los Frente Amplio y los legisladores de la Frevs decidieron crear una bancada transversal a la que apodaron informalmente como el “Comité de los que Sobran”.
En el gobierno y en el oficialismo están conscientes de esas distintas almas en esta negociación.
De hecho, Quiroz ayer admitió que en este proceso “vamos a tener que ver comité con comité, porque en realidad hay varias oposiciones”.
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La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
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