Empanadas de pino: una selección personal

Ilustración: César Mejías.

Algunas delicadas, otras maceteadas, pero todas buenas. Sabrosas y aromáticas, para partir un almuerzo dominical o para salvar la colación cualquier día de la semana. La empanada de pino al horno, la nuestra, la que más nos gusta, en una elección estrictamente personal.



Empanadas de pino al horno. ¿Cuántos lugares donde se preparan existirán solo en Santiago? Imposible saberlo. Por lo mismo, los rankings que por estas fechas abundan siempre se quedarán cortos.

Básicamente, porque el tamaño de la muestra suele ser demasiado pequeño y, por lo mismo, no representativa de la diversidad existente. Pero más allá de eso, establecer un ranking en algo tan subjetivo como una empanada resulta al final un esfuerzo inútil. Cada uno tiene su empanada favorita, la que por lo general compra cerca de su casa o en el trayecto que efectúa los domingos para visitar a algún familiar o amigo. De hecho, no conozco a nadie que cruce la ciudad en busca de esa empanada iluminada. Al final, hay empanadas buenas, regulares y malas en todas las comunas de Santiago. Y de Chile.

Por lo tanto, no quiero presentar acá un ranking de empanadas ni nada parecido. Simplemente una selección, muy personal, de las cinco empanadas que más me gustan en la ciudad, sin necesariamente estar una por sobre otra, ya que cada una va por un estilo distinto. Aún así, debo aclarar que falta un lugar en esta selección: las empanadas de La Tinita, en el Mercado de Providencia. Mis favoritas por sobre todas las demás pero que, lamentablemente, no están funcionando por este mes.

El Bombón Oriental

En un barrio Lastarria que por estos días luce casi desierto, con buena parte de sus comercios cerrados, este clásico local de la calle Merced sigue funcionando con sus tradicionales dulces árabes, pasteles, tortas y lo que nos convoca: empanadas de pino ($2.000). A primera vista lucen pequeñas, o mejor dicho delgadas, porque son un poco menos voluminosas que el promedio. De masa también fina, pero no quebradiza, y de un color un poco más oscuro que la mayoría de las empanadas, son muy delicadas al paladar y llevan un pino con carne molida muy aromático —se siente fuerte el comino, pero no molesta— y levemente húmedo. Al final, diría que es una empanada elegante, porque más que atorar pareciera invitar a seguir y seguir tras cada bocado. Todo esto ayuda a que se despache rápido. Si me apuran, son casi para mandarse dos al hilo, con el correspondiente vasito —o vasitos— de vino. Según me contaron en el local, “ya sea por una, dos o cien empanadas”, lo mejor es llamar y dejarlas reservadas un día antes.

Merced 345, Santiago. Teléfono: +5696744684, .


Emporio Zunino

Foto: María Ignacia Concha.

Con o sin pandemia, siempre hay filas de gente esperando entrar al Emporio Zunino. Y aunque en este lugar también se venden otras cosas, como empanadas de queso, pan y hasta pizzas, lo que la gran mayoría pide son sus tradicionales empanadas de pino ($1.300). Se trata de una empanada contundente, con una buena cantidad de pino, bien equilibrado entre la carne molida y la cebolla, más los infaltables huevo y aceituna. Y la masa: maceteada. Firme, pero que no por eso se siente dura o seca al paladar. Da la impresión de que todo está calculado para que esta empanada sirva como almuerzo o colación al paso para los cientos de parroquianos que diariamente llegan hasta el Emporio Zunino. Un pino húmedo, pero que no chorrea, y una masa que resiste mientras se la come en alguna esquina cercana o incluso caminando por el Paseo Puente. Y para el final, esos cachitos de pura masa, que dejan satisfecho hasta al más hambriento de los proletarios que llegan a diario a este lugar. Tanta gente no puede estar equivocada, estamos acá frente a una gran empanada.

Puente 801, Santiago. Teléfono: 226988895. Se pueden pedir por Rappi y PedidosYa.


La Punta

Foto: La Punta

Ya no existe el local original de Av. Las Condes, que quedaba justamente en una punta y que le dio el nombre a esta pequeña cadena de venta de empanadas, entre otras preparaciones, que es un verdadero clásico de la zona oriente de Santiago. Su empanada de pino ($1.970) tiene un prestigio bien ganado gracias a un pino muy bien hecho, en este caso con carne picada y en una muy buena proporción junto a la cebolla, más algunos aliños que dan como resultado una mezcla sabrosa y con una untuosidad muy agradable. Con un poquito más de picardía serían perfectas. Aún así, son de lo mejorcito que hay en Santiago, y su masa firme y gruesa, pero suave al paladar, arman un producto más que satisfactorio. En La Punta las empanadas siempre salen blanquitas, casi como que le faltaron unos minutos más en el horno, pero no: están perfectas, húmedas por dentro hasta el último rincón.


Lo Saldes

En lo personal, éste se trata de un descubrimiento en época de pandemia, ya que un día, por casualidad, compré varias cosas a domicilio en esta cadena de panaderías, que ya cuenta con media docena de locales. Y así, entre panes, sopaipillas y otras cosas, llegaron a casa unas muy buenas empanadas de pino con ají ($1.890), las que fueron una grata sorpresa. Con un pino de carne molida y poca cebolla, bastante húmedo y bien aliñado, aunque, hay que decirlo, el ají poco se siente. Aún así, es muy agradable de sabor y se complementa perfecto con su masa, de formato triangular, más bien gruesa pero bien esponjosa, por lo que en boca se siente blanda y sabrosa. Parecida a las de La Punta, en cuanto a su masa clara pero de muy buen sabor. Además, si hay que recalentarlas, incluso a la parrilla, su masa lo permite sin se endurezca o reseque demasiado. En resumen, una empanada más que correcta, que por alguna razón tiene menos fama que otras de menor factura que se pueden encontrar en la ciudad.


Ambassador

Este clásico local de Providencia, especializado en platos preparados —como pasteles de choclo, arrollados o pollos asados (además de ostras, licores y mucho más)—, también se destaca por vender todos los días del año unas gloriosas empanadas de pino ($1.790). Son rellenas con un pino bien húmedo, más bien generoso en cebolla pero muy bien trabajado, lo que las deja con un sabor y textura muy agradables. Sin embargo, la experiencia de esta empanada se basa fundamentalmente en su masa muy delgada, casi delicada y sencillamente exquisita. Es cierto, hay ocasiones en que no contiene del todo el pino y tiende a desarmarse un poco. Aún así, combina perfecto con el relleno, y la hace una de las mejores y más clásicas de Santiago. Por algo el crítico gastronómico César Fredes, otro clásico, las considera como las mejores de Santiago y las sigue mandando a pedir, sagradamente, cada domingo.

Tobalaba 975, Providencia. Teléfono: 222318145.


Comenta

Imperdibles