Elegancia y pragmatismo, la tenida esencial para los viajeros ejecutivos

Trainee butler Samuel Tebby practices packing a gentleman's suitcase at the Butler-Valet School run by Rick Fink in Ditchley Park, a Georgian mansion in Enstone, Chipping Norton, Oxfordshire, U.K., on Tuesday, March 25, 2008. There are more people in domestic service now in the U.K. than in Victorian times, according to a study by the Work Foundation, a think-tank. Photographer: Graham Barclay/Bloomberg News

Conseguir ropa elegante, cómoda, que no se arrugue, ni se manche con sólo mirarla y que, además, quepa en una maleta de mano suena casi imposible; sin embargo, quienes viajan por trabajo tienen que lograr esta mezcla perfecta varias veces al año. Aquí algunos consejos para hacer de la odisea de empacar una más sencilla.


Karl Lagerfeld dijo: “No te vistas para matar, vístete para sobrevivir”. Esta cita del reconocido diseñador de moda puede aplicarse muy bien a los viajeros de negocios, que están constantemente moviéndose entre aeropuertos, hoteles, reuniones y aperitivos elegantes. Por lo general, esta gente debe andar bien vestida, lo que nunca es sencillo y menos si la ropa tiene que apretarse durante horas en una maleta de mano.

Qué llevar y cómo lograrlo

Viajar ligero es siempre un desafío y para lograrlo es importante hacer la maleta de forma inteligente. “Pack light, pack smart” es el mantra de Leslie Willmott, fundadora de la página web Smart Women On The Go y colaboradora del libro Smart Packing para Today’s Traveler, de Susan Foster. En su sitio, Willmott entrega diferentes consejos e incluso -desde 2016- hace junto a Foster newsletters con noticias y tips para viajes de negocios y personales.

En abril Willmont publicó “6 estrategias para viajar ligero”, muchas de las cuales coinciden con las recomendaciones de estilistas y asesores de imagen de diferentes partes del mundo. Lo primero es que hay que usar colores básicos y fáciles de combinar, limitarse a una gama y confiar en que el negro y el blanco son casi siempre bienvenidos. El consejo que probablemente más se repite es que es importante hacer una lista u organizar tenidas. A esto hay que sumarle que no hay que llevar muchos zapatos y que los elegidos combinen ojalá con toda la ropa de la maleta. Una última -pero muy útil- estrategia es empacar pensando en las posibilidades lógicas: si es invierno llevar algo para la lluvia, pero si es verano, no es necesario. Así de fácil. Hay que resistirse a los “por si acaso”.

Lograr que todo quepa en la maleta de mano -los viajeros frecuentes prefieren llevar el equipaje arriba del avión porque, entre otras cosas, hace el paso por el aeropuerto más expedito y porque no hay riesgos de perder la maleta- es otro gran reto. Varios de los blogueros de viajes y expertos en moda que hay en Internet recomiendan diversos trucos para poder llevar todo en el carry-on, los esenciales que se repiten en todas las listas son: no dobles, enrolla, así se maximiza el uso del espacio y la ropa se arruga menos; usa bolsas al vacío para meter ciertas cosas quitándoles el aire para hacer los paquetes más pequeños, además son una gran opción para llevar líquidos o cosas que manchen; lo más voluminoso llévalo puesto, como los abrigos o zapatillas.

A prueba de aviones

Para los hombres el traje es la base. Burberry, Hugo Boss y Brooks Brothers son algunas de las marcas de alta gama -los productos van entre los US$800 y US$2.500- que tienen líneas especiales para los clientes viajeros, estos trajes son total o parcialmente de lana, anti arrugas y resistentes al agua. Es importante destacar que no sólo hacen trajes de este tipo sino que también hay pantalones y camisas.

Puede que las mujeres tengan un desafío mayor, y es que no es muy fácil encontrar ropa para la mujer ejecutiva-viajera. Por otro lado, en general la ropa de mujer se arruga menos o se plancha más fácil. De todas maneras hay algunas marcas que trabajan con materiales resistentes a las arrugas y que son de fácil tratamiento, es decir: se pueden lavar en la lavadora. Por ejemplo, MM.LaFleur es una tienda norteamericana que fue creada por Sara LaFleur, una mujer que trabajaba en finanzas y que se dio cuenta que no habían muchas opciones para las mujeres profesionales, a excepción del clásico traje de dos piezas. En su página explican que sus diseños son “travel-friendly”. Uno de sus bestsellers es “The Lydia Dress”, un clásico vestido negro (también viene en otros colores como azul marino) etiquetado como “perfecto para viajar”. Tienen tiendas en diferentes ciudades y funcionan por Internet. Eso sí, aún no cuentan con despacho fuera de EEUU.

La tienda Ministry of Supply, que sí hace envíos fuera de EEUU, asegura que han creado una nueva categoría de ropa, la que llaman “performance profesional”. De hecho, tienen una línea que se llama “Easier Than Silk” que, prometen, tiene las mismas cualidades de la seda pero con las características propias de materiales sintéticos que hacen que la ropa sea resistente a la humedad, las arrugas y los olores.

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