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Los bancos centrales ya alertan por los efectos inflacionarios de la guerra en Medio Oriente, pero mantienen la cautela

En medio de la incertidumbre sobre la extensión del conflicto en el Medio Oriente y los desafíos de sus economías, 15 bancos centrales tuvieron su reunión, donde el grueso mantuvo su tasa y cuatro la movieron. La próxima semana será el turno de la autoridad monetaria chilena.

EYAD BABA

Más de una decena de bancos centrales del mundo decidieron el futuro de sus tasas de interés esta semana, con la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos como protagonista, y el conflicto en el Medio Oriente como uno de los factores de sus decisiones, un escenario que no estaba en los planes a inicios del año.

Al margen de los desafíos de cada economía, los efectos por el alza del petróleo y las disrupciones en las cadenas logísticas globales por el cierre total o parcial del estrecho de Ormuz —donde circula alrededor del 20% de crudo que se consume en el mundo— fueron factores obligados en los análisis para las decisiones de tasas que se tomaron.

Así, un consenso entre los bancos centrales son los efectos en la inflación en el corto plazo, la volatilidad de los mercados, recortes de las perspectivas de crecimiento, condiciones crediticias más restrictivas y la incertidumbre sobre el desarrollo del conflicto, que agudizaría los efectos económicos registrados hasta hoy.

Las reflexiones también apuntan que los impactos afectan a todas las naciones, ya que, al margen de que una economía sea productora de petróleo u otro producto empujado al alza, los problemas en el comercio marítimo se transmitirán en alza de precios para todos, entre otros efectos negativos.

Ante este contexto, los mensajes de los bancos centrales fueron de cautela.

Sin embargo, los bancos centrales, en sus decisiones, tampoco desconocieron sus realidades de economías que vienen de altas tasas y cifras de inflación desde la pandemia. Además, entremedio, las economías se vieron afectadas por episodios como la guerra comercial que impulsó el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Imagen @WhiteHouse en X

Aumentar las tasas de interés para frenar la inflación podría debilitar aún más la economía. Reducir las tasas de interés para impulsar el crecimiento conlleva el riesgo de que la inflación supere ampliamente el objetivo”, dijo el Banco Central de Canadá esta semana, que exporta petróleo y tiene su inflación controlada.

De igual forma, los entes emisores plantearon tener herramientas para actuar en caso de que la guerra, que va en su tercera semana, se extienda y genere una mayor presión en la inflación y otras irrupciones en la economía.

Sobre su actuar en esta semana, los bancos centrales siguieron las trayectorias esperadas, tanto de mantener, subir e incluso bajar la tasa.

Los movimientos

De los 15 bancos centrales que tuvieron su encuentro esta semana, 11 mantuvieron sus tasas (Indonesia, Canadá, Estados Unidos, Japón, Taiwán, Suiza, Suecia, Reino Unido, República Checa, Ucrania y Banco Central Europeo), uno la subió (Australia) y tres bajaron (Ghana, Brasil y Rusia). La mayor es la de Rusia (15%), que mantiene su proceso de invasión a Ucrania y con sanciones del mundo por dicho motivo, y la menor es la de Suiza (0%).

De este grupo de 15 economías, nueve no tienen su meta de inflación en el rango y seis sí están. La mayor es Ucrania (7,6%), afectada por la invasión rusa, y la menor es la de Suiza (0,1%). El Banco Central Europeo (BCE) está cerca de cumplir su meta de inflación de 2%, ya que el último reporte se ubicó en 2,1%, pero el alza de energía (petróleo y gas) presiona al grupo de las naciones del viejo continente a que llegue a 2,6% este año.

En la semana destacó el Banco Central de Australia, que abrió con una alza de la tasa de interés por segunda reunión consecutiva, llegando a 4,10%, en línea con lo esperado. El ente emisor ve un exceso de la demanda interna en medio de que la inflación está en 3,8% y la meta está entre un 2% y 3%.

Presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell. Kevin Lamarque

Mientras que el banco central más esperado fue la Fed, por su peso en los mercados y porque dicha nación es protagonista en el conflicto en el Medio Oriente. “Las implicaciones de los acontecimientos en Medio Oriente para la economía estadounidense son inciertas. A corto plazo, el aumento de los precios de la energía impulsará la inflación general, pero aún es pronto para conocer el alcance y la duración de los posibles efectos sobre la economía”, dijo el líder de la Fed, Jerome Powell.

La Fed tiene que cautelar por llevar la inflación de 2,4% a la meta del 2%, escenario que la Fed recién ve más cerca para 2028, y también responder a su mandato del empleo, que a juicio de ellos se ha mantenido bajo. Actualmente, el desempleo se ubica en 4,4%. En dicha nación califican la situación laboral como una con despidos limitados, pero baja capacidad para crear nuevos puestos.

Brasil baja

En los casos de movimientos a la baja fue Brasil, que se tenía previsto que en su reunión de este miércoles comenzara su proceso de recorte de tasas. En 2021, el tipo de interés estuvo en 2% y en junio de 2025 llegó a un máximo de 15%. Ahora, pasó de dicho máximo a 14,75%. “Implica la suavización de las fluctuaciones del nivel de actividad económica y el fomento del pleno empleo”, dijo el Banco Central brasileño.

De esta forma, considerando que su inflación está en 3,81%, cerca de la meta del 3%, pero con presiones inflacionarias que proyectan los costos de los precios al alza (4,1% en 2026) por lo que ocurre en Medio Oriente y factores internos, el Banco Central de Brasil dijo que su proceso de baja, que comenzó luego de casi dos años, se da en un contexto de “serenidad y cautela”.

El presidente del Banco Central de Brasil, Gabriel Galípolo. Fuente: Banco Central de Brasil.

“Este escenario exige cautela por parte de las economías de mercados emergentes ante la creciente volatilidad de los precios de los activos y las materias primas”, dijo sobre el caso del Medio Oriente y pese a su condición de país exportador de petróleo.

Ghana recortó su tasa de 15,50% a 14%, su quinto recorte consecutivo. Una decisión que se explicó porque ven margen, pese a los riesgos del Medio Oriente; también pesó que dicha nación llegó a una tasa máxima de 30% en 2023 y en el 2025 comenzó su proceso de baja.

Rusia la bajó este viernes de 15,5% a 15% su séptimo retroceso, en línea con lo esperado, y tras comenzar su proceso de baja de tasa luego de seis meses en un máximo de 21%. Dicho ente emisor también ve presiones para su inflación, que en su momento se impulsó por los gastos de la invasión, y hoy está en 5,9%, lejos de su meta del 4%.

“Hasta el momento, sería prematuro hacer estimaciones sobre los efectos generales de los acontecimientos externos en la economía rusa”, dijo sobre los efectos del conflicto en Medio Oriente y apuntó que los recortes de tasas esperados no serán automáticos.

Chile tendrá su turno de pronunciarse la próxima semana, donde el Banco Central, en su decisión de política monetaria y en el Informe de Política Monetaria (Ipom), entregará sus perspectivas. Desde que comenzó la guerra en Medio Oriente, el mercado local ajustó sus perspectivas de recorte de la Tasa de Política Monetaria (TPM) y se espera que se mantenga en 4,25%. Un escenario donde la inflación está controlada en el rango del 3% (2,4%).

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