Por David NogalesMarina del Sol pide revisar el modelo de licitación de casinos tras proceso que dejó desiertas a Iquique y Viña del Mar
La compañía, que había recurrido al tribunal por el proceso de Viña del Mar, sostuvo que se vio "impedida" de competir y afirmó que el esquema vigente desde 2015 tiene "fallas estructurales de diseño".

Marina del Sol afirmó este martes que el resultado de la licitación de los permisos de operación de los casinos de Pucón, Coquimbo, Viña del Mar e Iquique, que terminó con dos plazas desiertas y una sola oferta en cada una de las otras dos, “confirmó los riesgos” que la compañía expuso ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC), y pidió una revisión urgente del marco regulatorio del sector.
En un comunicado, la firma sostuvo que “los resultados muestran un escenario de participación extremadamente limitada” y que ella misma, “pese a su interés y capacidad para competir, se vio impedida de hacerlo por las condiciones que expuso ante el TDLC”.
La recepción de ofertas técnicas y económicas se realizó durante la mañana de este martes ante la Superintendencia de Casinos.
En el cierre de la audiencia, la notaria Renata González, de la 23° Notaría de Santiago, anunció la recepción de la oferta de la sociedad Casino Volcán Pucón S.A., para operar en Pucón, y otra de Casino de Juegos de Coquimbo S.A., para funcionar en Coquimbo.
Sin embargo, no hubo ofertas por Viña del Mar ni por Iquique.
“Fallas estructurales de diseño”
Según Marina del Sol, en Pucón “la única oferta presentada correspondió a una sociedad vinculada a los ex operadores de Enjoy (en referencia a Andrés Raggio Guerrero), mientras que en Coquimbo se presentó únicamente una sociedad relacionada con acreedores de esa misma compañía”, una caracterización que la propia empresa atribuye a “información pública”.
“En estos dos casos se trató de un único oferente sin que concurriera un operador nuevo ajeno a la posición previa en la industria”, agregó.
Para la compañía, el desenlace no constituye un hecho aislado, sino una nueva demostración de que el modelo de licitación implementado a partir de 2015 “presenta fallas estructurales de diseño”.
Puso como ejemplo el caso de Viña del Mar: sostuvo que el proceso adjudicado en 2016 “terminó siendo inviable, obligando al operador adjudicado a renunciar a su licencia”, y que ahora el nuevo llamado “concluye sin oferentes, confirmando que las condiciones definidas no lograron generar interés real en el mercado”.
La comparación con 2005
Marina del Sol contrastó ese resultado con el esquema aplicado en 2005. Bajo ese modelo, afirmó la empresa, “participaron más de 60 proyectos, incluidos aquellos presentados por más de ocho oferentes extranjeros, y se materializó una inversión aproximada de US$ 1.500 millones en la industria”.
En cambio, señaló, ni en la licitacin desarrollada bajo el modelo de 2015 ni en el proceso repetido este martes “se presentó ninguna cadena extranjera ni se generó nueva inversión relevante”.
La firma sostuvo en el documento que las bases y los requisitos establecidos “podían generar desincentivos significativos para potenciales inversionistas y operadores, reduciendo la concurrencia, limitando la competencia y poniendo en riesgo el desarrollo de activos estratégicos”, en particular en el caso de Viña del Mar.
Y planteó la necesidad de revisar el marco regulatorio y los mecanismos de adjudicación “con el objetivo de restablecer procesos verdaderamente competitivos, asegurar una adecuada recaudación para los municipios, promover inversión efectiva y resguardar el desarrollo sostenible de la industria del juego en Chile”.
“Los hechos conocidos hoy confirman que las advertencias formuladas ante el TDLC no eran hipotéticas. Eran riesgos reales que finalmente se materializaron en un proceso que terminó con dos licitaciones desiertas y sin competencia efectiva en las otras dos plazas, cumpliéndose así lo que anticipamos con argumentos técnicos ante la autoridad”, concluyó el comunicado.
Dreams también se restó
La declaración se sumó a la de Dreams, que horas antes informó que su directorio decidió no presentar ofertas en ninguno de los cuatro procesos porque, a su juicio, las bases técnicas “imponían condiciones excesivamente gravosas sin justificación, y por tanto no promovían la competencia”.
Esa firma detalló reparos por Iquique, donde la construcción del recinto asciende a US$ 55 millones, y por Viña del Mar, donde apuntó a un plazo de puesta en marcha de tres meses y a una oferta económica de 394.000 UF anuales.
Ambas compañías habían acudido al TDLC. El pasado 28 de julio el tribunal rechazó sendos recursos de reposición presentados por Marina del Sol S.A. y Corporación Meier S.A.C. respecto de la decisión de no suspender el otorgamiento del permiso de operación en Viña del Mar, y de la misma Corporación Meier S.A.C. y de Dreams S.A. para suspender los procesos de Iquique, Coquimbo, Viña del Mar y Pucón.
El TDLC mantuvo a firme lo resuelto el 2 de julio, cuando había rechazado la misma solicitud referida a Viña del Mar.
COMENTARIOS
Para comentar este artículo debes ser suscriptor.
Lo Último
Lo más leído
3.
5.
La mayoría no entiende el debate por el impuesto a las empresas. El resto lee La Tercera.
Plan Digital+$6.990 al mes, por los 3 primeros meses SUSCRÍBETE

















