Ómicron: Menos ventas, trabajadores contagiados, unos vuelos suspendidos y más prevención

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El sector privado está en alerta. La alta cantidad de contagios ha redundado en todas las actividades económicas del país. Si bien los gremios sostienen que la vacunación ha limitado sus casos -en torno al 1% en la construcción y menos del 5% en la minería- la variante tiene externalidades que impactan.




L a primera quincena de enero, Latam Airlines se vio obligado a suspender entre el 5% y 10% de sus vuelos. Parte de su dotación se había contagiado, por lo cual se hacia imposible cubrir las necesidades de tripulación. La semana pasada, Minera Escondida dio cuenta de más de 300 empleados contagiados. Y el comercio comenzó a ver un descenso en sus ventas presenciales.

Ómicron ha permeado todas las actividades del país. Si bien su mortalidad es menor, su capacidad de contagio ha impactado en los distintos sectores económicos. Más que mal, los trabajadores con Covid deben ausentarse de sus labores varios días, alterando la actividad. Antes eran 10 y ahora son 7 días, una baja en las jornadas de cuarentena que empezó a regir la semana pasada, al alero del alza en los contagios: el viernes se registraron más de 24.000 por segundo día consecutivo.

“El aumento de casos ómicron en las últimas semanas afecta indiscutiblemente a todos los sectores y la construcción no queda exenta”, señalan en la Cámara Chilena de la Construcción (CChC). “Con la irrupción de la nueva variante ómicron y el alza de contagios en el país, las empresas de la gran minería han reforzado sus planes de prevención y contingencia, realizando tests PCR y/o antígeno a todo el personal previo al ingreso a faena, durante ciertos días del turno, y al bajar de faena”, complementan en el Consejo Minero.

Si bien las alertas están encendidas, a la fecha los datos que manejan los gremios, son bajos, aunque no sin externalidades.

La Construcción tiene una plataforma llamada Compromiso Sanitario. De los 112.347 trabajadores pertenecientes a las 1.811 obras de construcción reportadas en esa plataforma entre el 10 y 16 de enero, sólo habían 374 empleados contagiados, lo que representa un 0,3% del total. Respecto a la semana siguiente, de un total de 39.762 trabajadores, se identificó a 743 trabajadores contagiados, un 0,9%.Y mediante las mutualidades, identificaron que el indicador de carga de contagios -contagios diarios por 100.000 trabajadores- fue de 1,1 la semana pasada, cuando la cifra nacional fue de 61,9.

“Ante este escenario aún de pandemia hemos observado que se mantiene la tendencia en la escasez de trabajadores y disponibilidad de materiales que permitan garantizar la continuidad operacional de los proyectos de construcción”, subrayan en el sector. Agregan que aún hay problemas con los importadores, los fletes continúan con altos costos, hay pocos barcos y demoras en los puertos. “Con el factor de la variante ómicron todas estas variantes podrían verse alteradas un poco más, generando problemas adicionales”.

En la minería, indican que si la positividad general en las regiones claves es: 29% en Tarapacá; 28, en Antofagasta, y 24%, en Arica, la positividad en faena puede bordear el 4% o 5%, una cifra menor. Tales datos han redundado en que no se haga necesario cerrar operaciones. En Codelco, por ejemplo, han mantenido su continuidad laboral en todas las faenas. Y su número de contagios no ha sido excepcional frente a la realidad nacional, señalan.

En la construcción, sólo tienen antecedentes de una obra que debió suspenderse por contagios.

En ambos sectores, la vacunación ha sido consistente. En el Consejo Minero dicen tener faenas donde el 100% o 99% de la dotación está vacunada con dos dosis, y más del 90% con tres. En Codelco, tal porcentaje alcanza el 92%.

En la construcción existe un 88% de vacunados con esquema completo y un 57% con dosis de refuerzo.

Menos ventas

Hace tres semanas, la industria de la aviación nacional vio cómo en Estados Unidos y Europa se habían suspendido más de 500 vuelos por las altas tasas de contagio de la tripulación. Tal fenómeno empezaba a repercutir en Chile. Latam Airlines ya suspendía algunos vuelos.

Ante tal escenario, la Asociación Chilena de Líneas Aéreas (Achila) decidió contactar a industrias como la minería y la pesca, para comentarles esa dificultad y generar una propuesta que implicara reducir los días de cuarentena, que en ese momento eran 10. “Si nosotros tenemos una situación donde no podemos volar a Calama, la industria minera va a tener un problema y lo mismo si no podemos volar a Puerto Montt”, señala el gerente general de Achila, Cristóbal Lea-Plaza.

Junto con el Consejo Minero, se reunieron con la presidenta del Senado, Ximena Rincón, y luego con la ministra de Transportes, Gloria Hutt. Dos semanas después el Minsal anunció la disminución de las cuarentenas de 10 a 7 días.

En Achila dicen que si bien no pueden asegurar que hoy la suspensión de vuelos sea cero, si está siendo bastante menor que lo proyectado inicialmente. “El margen es de 0% a 3% de vuelos, lo que es bajísimos. Nosotros pensamos que podría haber sido un 7%, lo que hubiese sido más complicado”, señala Lea-Plaza, una realidad que, sin embargo, no sería tan simple en otros mercados. Según publicó la prensa colombiana, el lunes 17 de enero, Latam Airlines suspendió el 14% de su operación en ese país programada hasta el 28 de febrero.

Es que las consecuencia de ómicron van más allá de los contagios de sus propios trabajadores. En la otra cara de la moneda, los usuarios, también son un factor.

Achila reconoce el alza en la cancelación de viajes por contagio de pasajeros. Y en el comercio el impacto tiene un foco similar.

A nivel nacional, las grandes tiendas de retail han mantenido tasas de contagio controladas, señalan en la industria. Sin embargo, sí se visualizan descensos en la actividad comercial.

Según el termómetro semanal de ventas minoristas de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), las ventas del retail cayeron un 8,4% entre el 10 y 16 de enero. Y, si bien, la gerenta de Estudios del gremio, Bernardita Silva, indica que es normal que las ventas bajen la primera semana de enero versus la anterior dado que es Navidad, que el descenso se siga manteniendo es menos habitual. “Ómicron desestabiliza el sistema, sobre todo en lo que es el retail presencial”, indica. “Se ve una desaceleración fuerte la segunda semana comparada con la primera de enero, la cual se puede deber precisamente a esto, a que empiezan a ver otras preocupaciones en la cabeza de los consumidores que es no contagiarse y no querer salir”, señala.

Y si bien asegura no tener cifras respecto a los contagios en el retail, si es clara: “Es algo que debe estar pasando. El comercio es uno de los sectores que más empleo genera en el país, entonces obviamente tiene que lidiar con este tema dentro de sus trabajadores”.

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