Científicos descubren cómo se logra la “superinmunidad”; médicos encuentran un nuevo síntoma de Ómicron y si toda tu familia está contagiada todos deben aislarse entre sí: tres cosas que aprendimos del coronavirus esta semana

Dos personas frente a una estatua de un león vestiudo con una mascarilla en en Tokio, Japón. Foto: Reuters

Un estudio demostró las personas pueden lograr una inmunidad robusta y otro nuevo síntoma se suma a los más de 10 ya reportados por los pacientes con la nueva variante.




1. Científicos descubren cómo se logra la “superinmunidad”

Un estudio de la Universidad de Ciencias y Salud de Oregón (OHSU) en EE.UU.reveló que las personas que estaban vacunadas y que se habían infectado de coronavirus, tenían una respuesta inmunitaria superior a las personas que solo se habían vacunado, pero no habían padecido la enfermedad.

De acuerdo a la investigación, los niveles de anticuerpos de estos pacientes eran al menos 10 veces más potentes que la respuesta inmunitaria de las personas que sólo se habían vacunado.

Los científicos estudiaron a personas que primero se vacunaron y luego se infectaron, pero también a personas que primero se infectaron y luego recibieron la vacuna.

Foto: AP

Independientemente del orden, ambos grupos experimentaron 10 veces más inmunidad que aquellos participantes del estudio que solo habían recibido una vacuna. Tenían -aún cuando desde el punto de vista médico el concepto no existe- una especie de “súperinmunidad”.

“No importa si te infectas y luego te vacunas, o si te vacunas y luego tienes una infección avanzada”, dijo el coautor principal del estudio Fikadu Tafesse, profesor asistente de Microbiología Molecular e inmunología en la Escuela de Medicina de OHSU. “En cualquier caso, obtendrá una respuesta inmunológica muy, muy sólida, increíblemente alta”.

Sin embargo, el Dr. Marcel Curlin, coautor principal del estudio y profesor asociado de Medicina (enfermedades infecciosas) en la Escuela de Medicina de OHSU y director de Salud Ocupacional de OHSU, fue claro en advertir que independientemente de los resultados de la investigación, no están promoviendo que las personas se contagien intencionalmente para así lograr esta superinmunidad. “Sería decir, esencialmente, ‘trata de contraer Covid para no contraer Covid’, lo cual, lógicamente, no tiene sentido para nosotros. Lo que estamos diciendo es que si tienes la mala suerte de haber tenido Covid, no es una razón para evitar la vacunación”, señaló el investigador al portal KATU, un sitio web dependiente de la cadena ABC de EE.UU.

“No, nunca diríamos eso”, insistió el investigador.

Los expertos de OHSU sugieren que los nuevos hallazgos apuntan a que el final de la pandemia se acerca cada vez más a medida que, con el tiempo, el virus se topará con una inmunidad humana cada vez más robusta.

Por ello, el Dr. Curlin dijo que era una obligación moral, pero también una consideración de interés propio, ”asegurarnos de que todo el mundo esté vacunado. Si no vacunamos en esos otros lugares o brindamos la atención, allí será donde vendrán nuevas variantes que llegarán a nuestras costas”, añadió.

El estudio fue publicado en línea el martes en la revista Science Immunology y aunque se realizó antes de la aparición de Ómicron, los investigadores esperan que las respuestas inmunitarias híbridas sean similares a las de la nueva variante.

Para su estudio, los científicos reclutaron a 104 personas, todos empleados de OHSU que fueron vacunados con Pfizer, y luego los dividieron cuidadosamente en tres grupos: 42 que fueron vacunados sin infección; 31 que fueron vacunados después de una infección y 31 que tuvieron infecciones recurrentes después de la vacunación. Controlando la edad, el sexo y el tiempo transcurrido desde la vacunación y la infección, los investigadores extrajeron muestras de sangre de cada participante y expusieron las muestras a tres variantes del virus vivo Sars-CoV-2 en un laboratorio de nivel 3 de bioseguridad en el campus de Marquam Hill de OHSU.

Descubrieron que ambos grupos con “inmunidad híbrida” generaron mayores niveles de inmunidad en comparación con el grupo que fue vacunado sin infección.

2. Médicos encuentran un nuevo síntoma de Ómicron

Los médicos han logrado identificar más de una decena de síntomas asociados a la nueva variante del coronavirus, bautizada Ómicron, de acuerdo a la nomenclatura de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

De acuerdo al registro del Estudio de síntomas de COVID de Zoe, una iniciativa conjunta creada por investigadores del Hospital General de Massachusetts, la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard, el King’s College de Londres y la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, ya hay al menos 14 síntomas principales de la variante Ómicron.

Er orden de frecuencia y según datos del 5 de enero, basados en pacientes en el Reino Unido que dieron positivo durante el período en que la variante Ómicron se propagó por primera vez en ese país, y que incluyó el porcentaje de personas que informaron tener síntomas, estos son los principales 14:

1. Secresión nasal: 73%.

2. Dolor de cabeza: 68%.

3. Fatiga: 64%.

4. Estornudos: 60%.

5. Dolor de garganta: 60%.

6. Tos persistente: 44%.

7. Voz ronca: 36%.

8. Escalofríos: 30%.

9. Fiebre: 29%.

10. Mareos: 28%.

11. Niebla mental: 24%.

12. Dolores musculares: 23%.

13. Pérdida del olfato: 19 %.

14. Dolor en el pecho: 19%.

Sin embargo, ahora los médicos están reportando un nuevo síntoma: picazón o irritación en los ojos, que algunos usuarios de Twitter han compartido y han definido como una sensación “irritante”. Uno de estos usuarios dice que experimentó “ojos llorosos con picazón”, así como otros síntomas similares a alergias mientras tenía Covid-19.

Otro señaló que sufría de “toneladas de estornudos y picazón en la nariz y los ojos”. Un tercer usuario describe sus síntomas como “fiebre del heno”, incluida la picazón en los ojos.

Además, y de acuerdo a un artículo aparecido en el sitio Newsnationnow, también se ha reportado un aumento en la búsquedas en Google de términos como “dolor en los ojos” y “picazón en los ojos”, alza que comenzó en diciembre, justo cuando la nueva variante se estaba extendiendo.

Ya en el inicio de la pandemia, en 2020, la Academia Estadounidense de Oftalmología advertía que entre el 1 y el 3% de las personas con Covid-19 estaban experimentando conjuntivitis, un síntoma que la Organización Mundial de la Salud catalifica como “menos común, pero que puede afectar a algunos pacientes”.

Aunque aún no se puede establecer una relación directa entre este síntoma y la variante Ómicron, algunos médicos han sostenido que las bacterias y los alérgenos causan conjuntivitis, al igual que otros irritantes como los productos químicos, el uso de lentes de contacto y las pestañas en el ojo, pero que los virus (el coronavirus también lo es), también producen este síntoma, por lo que también se puede catalogar como un síntoma probable de Ómicron.

De hecho, la lista más actualizada del estudio Zoe COVID, también la incluye como uno de los síntomas que estás reportando los pacientes contagiados con Ómicron.

Los síntomas comunes de la conjuntivitis, además de que el ojo se vuelve rosado o rojo, son picazón, irritación o ardor en el ojo, además de hinchazón y lagrimeo.

3. Si toda tu familia está contagiada todos deben aislarse entre sí

Si todas las personas que viven juntas tienen Covid-19, ¿deberían aislarse entre sí? Es la pregunta que la científica española Nuria Izquierda-Useros se hizo en una columna de opinión aparecida en la versión de EE.UU. del diario El País de España.

De acuerdo a la investigadora, la recomendación es clara: el aislamiento debe realizarse de forma individual.

Aunque reconoce que faltan estudios basados en evidencia que permitan sustentar científicamente esta afirmación, insiste en que la situación ideal es el autoaislamiento.

Foto: Reuters

Entre las razones que esgrime, está que es es probable que no todos en la casa estén en el mismo punto del proceso de infección, y que es posible que cada persona tenga una cantidad diferente del virus en un momento dado.

“Supongamos que dos personas viven con Covid-19. La primera persona ha infectado a la segunda, lo que significa que la primera tiene más virus que la segunda, porque se contagió antes. Tomará algún tiempo hasta que la última persona infectada tenga la misma cantidad del virus que el primer caso y su sistema inmunológico haya comenzado a responder completamente al virus. Hasta entonces, es importante no exponerse a la mayor carga viral de la primera persona infectada. Al autoaislarnos, podemos separar a las personas que tienen una carga viral más alta de aquellos que tienen menos del virus, especialmente al comienzo de la infección y hasta que todas las partes hayan desarrollado una respuesta inmune fuerte. En otras palabras, es importante que la carga viral de los miembros del hogar infectados no aumente por el hecho de estar conviviendo con otros casos de Covid-19″, escribió la investigadora.

Incluso, Izquierda-Useros dice que no se puede descartar la posibilidad de que cada persona esté infectada con una variante diferente del coronavirus. “Si un miembro del hogar ha infectado al resto, todos tendrían la misma cepa. Pero si no es así, dado que distintas variantes del virus SARS-CoV-2 han estado viviendo entre nosotros en determinados momentos, podrían producirse contagios de diferentes cepas”, advirtió.

Por eso es importante que los casos de Covid-19 que viven juntos se aíslen unos de otros. Aunque son pocos los casos de coinfección con diferentes variantes –debido a la complejidad que implica demostrarlo formalmente en los estudios–, en general, las coinfecciones pueden empeorar los síntomas, por lo que es mejor prevenirlas. “Siempre es mejor darle a tu cuerpo la oportunidad de combatir un virus y luego otro. Si hay dos al mismo tiempo, la situación podría complicarse”, escribió.

Entre sus recomendaciones generales, sugirió usar mascarilla en el interior de la casa mientras se pueda, ventilar constantemente los espacios compartidos, dormir en dormitorios separados, idealmente usar un baño diferente si es que la casa tiene más de uno y evitar compartir platos, vasos, cubiertos, servilletas y otros elementos.

Sin embargo, reconoció que si en la casa hay niños pequeños, el aislamiento es más complejo. En este caso, recomendó, tenemos que aceptar que el proceso de autoaislamiento no se puede seguir tan rigurosamente como con los adultos. “Pero recuerda que los niños corren menor riesgo, por lo que la única precaución que se debe tomar es esperar a que la última persona infectada haya terminado su aislamiento antes de romper la cuarentena”, cerró en su columna.

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